"Cuestan 33 millones y no podemos ni opinar": las seis claves de la ruptura entre clubes y árbitros
Dependencia de la RFEF, falta de transparencia, sueldos altísimos, VAR mejorable, pobre reacción al caso Negreira y expulsiones.

Va a ser el tema de la semana, ya lo verán. La cosa va mucho más allá de un enfado puntual, de que la sanción a Canales siga igual que estaba, de que haya más del triple de tarjetas rojas de lo normal, de que todavía no se sepa qué colegiados (actuales) ha mantenido relaciones con Enríquez Negreira y con su hijo... Los clubes profesionales se reúnen mañana en la Asamblea de LaLiga con el ambiente más enrarecido que se recuerda contra el colectivo arbitral. Peor que nunca. Sobre todo tras la reunión arbitral de urgencia de ayer, con la amenaza de huelga flotando en el mabiente, que tendrá continuidad este martes.
"No se puede decir nada. Ellos no tienen ninguna exposición, no tienen que hablar que nunca, pero nosotros si decimos lo que pensamos nos cae una sanción inamovible. Cuestan 33 millones de euros a todos los clubes y no podemos ni opinar, ni elegir, ni nada...", explica a Relevo uno de los presidentes del fútbol profesional.
Hemos intentado hacer recuento de las razones que generan este profundo malestar con los árbitros y, básicamente, pueden resumirse en seis. Ahí vamos.
Dependencia de la RFEF
Esta es la más comentada. Elmodelo de la Premier y de la Bundesliga, o el de EE.UU., donde los colegiados son absolutamente independientes de las Federaciones es difícil de copiar en España porque la Ley del Deporte es muy clara sobre el asunto. Pero los clubes no lo ven imposible: un pacto con el Gobierno para decretar una Ley que lo solucione es, ahora mismo, la única vía posible.
¿Pero de dónde nace esta desconfianza? Históricamente, sobre todo en el pasado, los clubes se vienen quejando de que los árbitros siempre se terminan utilizando como una especie de"brazo armado" de la Federación, haya o no razones que lo justifiquen. Sentían que tenían que tener muchas reservas al pronunciarse contra las decisiones federativas porque luego los arbitrajes les iban a perjudicar.
Esta desconfianza está arraigada todavía y cuando llegan sanciones, arbitrajes desfavorables o situaciones de quejas (más o menos legítimas), el fútbol profesional entiende que todo este mar de fondo se eliminaría si el Comité Técnico de Árbitros (CTA) fuera100% independiente.
¿Cómo se puede conseguir que los árbitros no dependan de la RFEF?
— Relevo (@relevo) April 12, 2023
🔜 En la Asamblea de clubes que el 19 de abril tendrá lugar en LaLiga se explorará la forma de recorrer este camino.
Es muy complejo, pero... 🧵👇
✍ @sergiofernan5ez https://t.co/FyS6hOI6sm
Transparencia en las designaciones
Aquí hay más debate. Mientras unos piden transparencia total, casi cíclica para las designaciones arbitrales, otros (como el Atlético de Madrid) prefieren que no se hagan públicas hasta el final. De esta formanse evitan presiones brutales contra los colegiados durante días "como hace Real Madrid TV", protestaron algunos en la última Comisión Delegada. "Nadie entra a sancionar eso, pero si cualquier presidente dice lo mismo estaría poco menos que denunciado", protestaron.
También los ascensos y descensos de categoría están bajo la lupa por la presión que puede ejercer a los colegiados. Sólo hay una voz que decide quién sube y quién baja. Y, de nuevo, no es independiente.
Sueldos no sujetos a rendimiento
Los árbitros españolesson los mejor pagados del mundo. También los que mejor nivel internacional despliegan y en los que más confían, por ejemplo, UEFA a la hora de designar jueces para sus partidos más importantes. Hasta aquí todo más o menos bien.
El foco del enfado de los clubes es que estos salarios no dependen, en ningún momento, del rendimiento. Si pitan más partidos, cobran más, eso es así, pero el grueso de sus ingresos es el mismo, sin que haya ningún tipo de bonus. Da igual que hayan sido sancionados de manera interna 15 veces o que sus actuaciones les vayan a suponer un descenso de categoría: el salario es el mismo. Cualquier directivo que tienen un sueldo superior a 300.000 euros tienen un bonus de productividad que evalúa su desempeño y, en función de si ha sido según los objetivos o por debajo, cobra el 100%, o nada.
Algo así se valoró, también para los colegiados, como una idea a estudiar. Siempre decidido desde la independencia de un CTA que no dependiera de la RFEF, pero esto nos obliga a volver al punto primero, y la dificultad que entraña.
VAR mejorable
Tampoco han podido decir nada del sistema de VAR que funciona en LaLiga española. Lo ha elegido la Federación... pero lo pagan los clubes. Son 33 millones en total y ahora, además, la tecnología de gol que está terminando de implantar LaLiga para seguir ayudando a facilitar la decisiones arbitrales y que estará disponible la próxima temporada.
Es más la situación de tener quefinanciar un servicio que no les deja ni opinar sobre si es bueno o malo, sobre el que no han tenido capacidad de decisión ninguna y que, además de resultarles muy caro, entienden que les perjudica de manera recurrente. Esto también merecerá una revisión por parte del fútbol profesional.
Reacción al Caso Negreira
La Federación juntó a (casi) todos los árbitros en la Ciudad del Fútbol para demostrar unión frente al escándalo por los pagos del Barcelona al exvicepresidente de los árbitros, Enríquez Negreira, durante más de 15 años. Hablaron de transparencia. Explicaron que habían realizado una "investigación interna" con preguntas a todos sus colegiados profesionales sobre si habían tenido algún tipo de relación con el citado Negreira, o con su hijo.
Esos datos, en teoría, los ha presentado la RFEF en su personación en el caso y deberían estar en manos de la jueza del Número 1 de Barcelona que instruye el caso. Pero nunca se han hecho públicos. Tampoco ha hablado el que fuera presidente del CTA todos los años que Negreira cobraba del Barça, Victoriano Sánchez Arminio, que por cierto no acudió al mencionado evento arbitral masivo.
Los clubes esperaban algo más, lo mismo que del Barcelona. Esperan que aproveche la Asamblea, el propio Joan Laporta, para explicar delante de todos los clubes para qué era ese dinero que recibía el excolegiado. Hay bastante unanimidad en que no podía ser para comprar arbitrajes... pero entonces, ¿para qué era? Eso sigue sin explicarse.
Expulsiones
El número de tarjetas rojas esta temporada se ha ido de cualquier control. Supera ampliamente al resto de ligas vecinas y casi multiplica por cuatro el de la Premier. Es mucho más un asunto de criterio, que de capacidad o de medios. Y, de nuevo, ahí no tienen ni han tenido nada que decir los clubes profesionales. Que (de nuevo) lo pagan.
"LaLiga no es más agresiva que antes. El promedio de expulsiones en las anteriores temporadas era de 27, manteniéndose el número de faltas que, incluso, han disminuido un poco. El promedio se ha disparado a 0,40 expulsiones por partido, prácticamente el doble de lo normal. ¿Por qué? En Europa, en los partidos arbitrados por españoles, también ha aumentado el promedio de expulsiones, de 0,11 a 0,29, casi el triple. En Europa League es casi el cuádruple: 0,44", explica el Director de Competición de LaLiga, Luis Gil.
El miércoles 19 se debatirán todos estos puntos en la Asamblea de clubes profesionales de LaLiga e intentarán llegar a puntos claros de consenso. Quieren redefinir la relación con los árbitros y dejar de financiar en "modo barra libre", un servicio que el que no están en absoluto satisfechos.