¿Cómo combate Pintus contra los 20.000 kilómetros en viajes del Real Madrid?
El conjunto blanco lucha contra el jet lag y el calor en Estados Unidos, pero ha llegado "mejor que el año pasado" a la pretemporada.

Los Angeles.- Si le preguntas a casi cualquier entrenador, su pretemporada ideal sería cerca de casa y en unas condiciones climatológicas favorables. En el fútbol de élite, especialmente en los grandes equipos, no pueden elegir. El negocio prima por encima de lo deportivo y jugar en el extranjero suele salir muy rentable. La gira por Estados Unidos es un negocio redondo para el Real Madrid, pero Antonio Pintus y su equipo se las tienen que ingeniar para sacar el máximo rendimiento y proteger a los futbolistas en un momento clave del año.
Entre los viajes a Los Angeles, Houston, Dallas, Orlando y regreso a Madrid, la delegación blanca va a recorrer 20.496 kilómetros en avión en algo más dos semanas. El año pasado el tour no resultó tan agresivo ya que el equipo se concentró en Los Angeles y viajaba sólo para los partidos, que se celebraron en ciudades cercanas. Pero en esta se les llevará por todo el sur del país y obligando hasta tres cambios de horario.
Este es uno de los puntos que más preocupa a los preparadores y jugadores. El odioso jet lag afecta a la mayoría y, sobre todo, en el primer viaje en el que tuvieron que retrasar el reloj nueve horas con respecto a España. En Texas lo adelantarán dos y en Orlando, una más, para finalmente volver a Madrid, donde hay seis horas más que en su último destino americano.
Para luchar contra ello, no existen fórmulas mágicas. Principalmente, descanso, y así se lo ha transmitido Pintus a jugadores y al propio Ancelotti. Por ello, el Real Madrid no se ejercitó en doble sesión el primer día, para que los jugadores se adaptasen al horario y pudiesen dormir algo más si era necesario. Alguno tiró de cafeína para luchar contra el sueño mientras que el que no podía dormir se le suministró melatonina, medicamento para facilitar el sueño. En un par de días, el problema se solucionó para casi todos.
La carga de trabajo se mide a conciencia. Los jugadores vienen de vacaciones y los constantes viajes agarrotan sus músculos. Forzar la máquina puede provocar lesiones. Por ello, Carletto realiza paradas de hidratación constantes y evita los ejercicios de mucho desgaste. El aspecto positivo es que los futbolistas realizan mucho trabajo en casa durante las vacaciones, lo que facilita que recuperen su mejor versión en poco tiempo. Ancelotti y Pintus se han encontrado un equipo a muy buen tono. "Están mejor que el año pasado a estas alturas", comenta un miembro de la delegación a Relevo.
"Este tío es peligroso", decía Militao sobre Pintus en un vídeo compartido por el club. "El método Pintus otra vez", añadía Vinicius. Los jugadores saben que son días de sufrimiento, especialmente para los que acaban de llegar, pero respetan al italiano como al que más por el resultado que les da cada temporada. El calor, las pesas, las carreras... Todo para llegar de la mejor forma posible al comienzo de curso contra el Athletic.