Seis eliminaciones en 13 meses: el Betis de Pellegrini pierde gas y Europa lo confirma
El club verdiblanco acumula un fracaso más en los torneos europeos, un escalón insuperable hasta para el técnico chileno.

El Betis de Manuel Pellegrini ha perdido fuelle. Con los atenuantes que quieran exponer el chileno o los dirigentes. Con la renovación emprendida en la plantilla, iniciada en verano y continuada en invierno, pero los resultados así lo atestiguan. Seis eliminaciones en apenas 13 meses acumula el equipo verdiblanco, que sólo ofreció una buena imagen en la primera de ellas, ante el Barcelona en la semifinal de la Supercopa de España. Si a esto se le añade los bochornos europeos de esta campaña, en la que tampoco se saldará esa deuda histórica de la entidad, el Betis necesitará una profunda reflexión cuando acabe la temporada, independientemente del lugar que ocupe en la clasificación.
Supercopa de España, Copa del Rey, dos veces en la Europa League, todo en 2023. Copa del Rey y Conference League, en este inicio de 2024. Seis competiciones en 13 meses en las que el Betis ha sido eliminado casi a las primeras de cambio y que han supuesto un tremendo varapalo para la entidad heliopolitana. Únicamente el factor liguero, donde los de Manuel Pellegrini al menos mantienen esa regularidad para pelear por Europa, salva la actual campaña, aunque el último tercio será decisivo para aprobar la temporada.
Y es que en LaLiga también se aprecia el bajón heliopolitano. Aunque Pellegrini apunta a los puntos sumados, la realidad es bien distinta. Los 42 que sumaba el pasado año, sólo tres más que en la actual, sí le valían para estar metido todavía a estas alturas en la pelea por la Liga de Campeones. El Betis era quinto clasificado a tres unidades de la Real Sociedad, cuando este año con 39 se encuentra séptimo y a 12 del cuarto clasificado, el Atlético de Madrid. LaLiga de este año no se puede mirar bajo el mismo prisma y sin tener en cuenta que los primeros clasificados suman todos esos puntos que no tienen los últimos clasificados.
Una planificación a espaldas de Europa
Ya ocurrió con la Europa League, en la que el Betis pagó su errónea planificación con una eliminación en un grupo en teoría sencillo con Glasgow Rangers, Sparta Praga y Aris Limassol como rivales. Entonces todo se achacó al traspaso de Luiz Felipe una vez cerrado el mercado estival, aunque hasta cuatro jugadores más se quedaron sin inscribir -Sabaly, Chadi Riad, Altimira y Juan Cruz-, además de que tampoco demasiados elementos de la cantera podían aparecer en la lista B de los jóvenes.
"Competimos con un solo central", ha repetido Pellegrini una y otra vez para justificar aquella eliminación europea, aunque no fuera del todo cierto. De hecho, el chileno eligió a tres defensas en la lista inicial- Pezzella, Bartra y Luiz Felipe-, aunque posteriormente los dirigentes decidieron vender al italo-brasileño a Arabia Saudí, mientras que el catalán caía más tarde lesionado. Entonces, a partir de la tercera jornada, el Betis sí se quedó con un solo central, ya que Sokratis, fichado del paro, no podía participar en los torneos europeos.
A esa planificación fallida se le unión el mercado invernal. De aquellos polvos estos lodos. Si el Betis ya contaba con cinco jugadores que optaban a las tres plazas posibles para la Conference League, hasta cuatro fichajes llegaron en enero para enredar más el asunto. "La crítica a la lista... Sólo se podían inscribir a tres. Necesitábamos un defensa y metimos a Chadi; nos faltaba un mediocentro con Guido lesionado y entró Johhny; y elegimos un delantero que fue Bakambu. No había muchas más alternativas que hacer", justificó Pellegrini tras la caída ante el Dinamo Zagreb. Sabaly, Sokratis, Altimira o los recién llegados Fornals y Chimy Ávila se quedaban fuera de la lista europea, lo que se ha unido a la racha de lesiones que castigó a jugadores principales como Guido, Ayoze e Isco.
Con todas estas circunstancias, el Betis se presentó ante el Dinamo Zagreb con apenas 15 jugadores habituales del primer equipo -contando a dos porteros-, ya que Bakambu, recién llegado de la Copa África fue baja en la ida, y Pezzella, que se buscó una innecesaria amarilla en Heliópolis, fue baja para la vuelta en el Maksimir. Cuando Kaneko anotó el tanto del empate, Pellegrini apenas contaba con elementos para revertir la situación, ya que, además, Bakambu se había retirado lesionado en el intermedio. Bellerín y Rodri, más el canterano Pleguezuelo, fueron las herramientas con las que Pellegrini buscó el empuje final. El resultado fue el que se vio, un Betis incapaz de generar una acción de peligro y que acabó tristemente eliminado.
El objetivo europeo, ineludible
El futuro pasa por LaLiga. Conseguir una nueva clasificación europea es obligatorio para aprobar el año, pero también para no aumentar los problemas económicos de la entidad. También es cierto que una pregunta ronda por la cabeza de muchos béticos, a los que la palabra Europa ya da pavor. ¿Para qué quiere el Betis competir en los torneos europeos si siempre acaban en decepción? El club, como apuntó Pellegrini, tendrá que hacer el diagnóstico cuando acabe la temporada, pero el crecimiento deportivo requiere de una vuelta de tuerca.
La digestión de la eliminación europea será dura. El equipo verdiblanco se entrena este viernes aún en tierras croatas -la vuelta a Sevilla será durante la tarde-, con la vista puesta en el duelo ante el Athletic. Pellegrini, intocable hasta el momento en el Betis, acumula su fracaso más sonado, aunque él apuntase también en otra dirección en su discurso. Ese fuego cruzado ya apareció en otras ocasiones y se apagó con buenos resultados, los únicos que pueden llevar de nuevo al Betis a Europa el próximo año.