La confesión tras un ligamento roto que abrió los ojos de Virginia Torrecilla: "Pienso en ti, Vir, y me parece una tontería"
La exjugadora de fútbol relata con Quique Peinado en 'El Vestuario' las secuelas que han quedado tras su montaña rusa personal y cómo es su nueva vida junto a sus padres.

La vida de Virginia Torrecilla da probablemente para un documental, además de para el libro de autoayuda que ella misma publicó a finales de 2023. Ha pasado por tantas etapas, por tantos infortunios personales (un cáncer, un accidente de coche donde su madre tuvo secuelas importantes, una depresión...) y todo ello en medio de la explosión de un deporte como el fútbol femenino, que su personalidad y su carácter no son los mismos que los de mujeres de su edad. Cuenta, además, con el talento de saber hablar y comunicar muy bien, lo que le ha dado un estatus de referente en muchos vestuarios. Ahora, después de tanto terremoto emocional, Virginia disfruta por fin de un poco de tranquilidad en casa de sus padres, donde se ha reencontrado con un cobijo de lo más sanador. Así se lo ha hecho ver a Quique Peinado en un nuevo episodio de 'El Vestuario', donde también aprovechó para hablar de su carrera como futbolista así como del estado de forma del Barça.
Puedes ver aquí la entrevista completa de Quique Peinado a Virginia Torrecilla en 'El Vestuario'
Oye, ¿dónde te ves dentro de 10 años?
¿La última vez que pensé eso?
Claro
Me acuerdo cuando con Alexia Putellas pensaba: "¿Dónde estaremos con 25 años?" Ella estaba en mundiales y en las Eurocopas y yo pasando un cáncer, así que ojo con lo que digo. Pero sí me veo con mi pareja en Mallorca, teniendo una familia y sobre todo viendo el fútbol femenino y haciendo crecer el fútbol femenino. No sé en qué rol porque todavía no lo sé, pero así me va la vida.
También te digo que es bastante probable que te dejen de pasar cosas en algún momento, por probabilidad en la vida. Te han pasado tantas ya que a lo mejor los próximos 10 años son 10 años de tranquilidad
Ojalá, ojalá. Antes pedía: "Quiero tal, no sé cuánto, y ahora cuando llegan los fines de año deseo estabilidad en mi vida y sobre todo salud, que es lo más importante.
Las personas o las amigas de tu edad ven que tú eres muy distinta
Sí, soy muy distinta. De hecho, también creo que también he sido muy referente en el fútbol por eso. El otro día me encontré a Sara Mérida, no sé si sabéis quién es. Es una exfutbolista que jugaba en el Espanyol, apuntaba a ser de las mejores y se rompió el cruzado. Entonces dejó de ser futbolista y se rompió tres veces seguidas. Y me la encontré el otro día en la final de la Copa. Ella estaba en un muy buen momento en la Queens League y se había vuelto a romper el cruzado, la pobre. Y me decía: "Claro que tuve un momento malo, pero luego pienso en ti, Vir, y digo: 'esto es una tontería'. Es que me pongo, me opero y sigo para adelante en mi vida. Y tú no. Tú no has sido así. Y siempre pienso en ti cuando me pasa algo malo". Y digo: "Joder". Y me emocionó. Y me dice: "Es que es verdad, yo le digo a todo el mundo que lo que nos pasa en la vida son tonterías, y cuando vemos lo que te ha pasado a ti siendo futbolista, nos damos cuenta de la realidad". Joder, para mí eso es emocionante. Y yo creo que al final eso también hace que las personas interactúen más conmigo o que empaticemos mucho más. Y eso es lo más bonito.
A veces oigo mensajes de esto de que todo pasa por algo. Y al final te digo que yo pienso que no, que tú lo que querrías es que no hubiera pasado nada. Pero teniendo en cuenta eso, que ojalá no hubiera pasado nada y todo hubiera sido normal. ¿Qué ha tenido de bueno todo este tiempo?
Pues eso, todo lo que he aprendido y la gente que se ha quedado conmigo. Yo he aprendido muchísimo en la vida. Yo he cambiado, claro que he cambiado. Antes yo era una cabra loca que no pensaba en absolutamente nada. Y a día de hoy soy muy responsable. A mí desgraciadamente la vida me ha hecho madurar con golpes. Pero dentro de ese malo, lo agradezco. Lo agradezco porque ahora veo la vida diferente. Y sobre todo aprovecho todo lo que tengo, lo aprovecho mucho más.
Oye, ¿cómo es vivir con mis padres? Es que levantarte todas las mañanas con tus padres, vivir con las reglas de tus padres es otra cosa. ¿Cómo va eso?
Es verdad que en mi casa no hay reglas. Todo el mundo hace lo que quiere y mi padre es una persona que lo abarca todo. Siempre tengo una mujer que viene a limpiar, pero sobre todo es mi padre con todo. Y es como: "Papá, yo puedo", y el contesta: "¡No!" Si es verdad que yo hago lo mío porque a mí no me gusta que me limpien la ropa, yo pongo mi lavadora, ayudo a mis padres en todo lo que puedo, a mi madre a levantarla cuando se ducha, cuando se cambia, estoy muy pendiente de todo, pero también discutimos.
Tiene pinta que tú tienes que ser brava, ¿no?
Yo soy brava, yo tengo un carácter muy malo, pero es el de mis padres, nos contestamos dos veces y es como: "Papá, que no pasa nada", ¿sabes? Es verdad que nos arreglamos muy pronto, pero sí, sí, yo discuto mucho, pero yo me sano la vida. Yo estar con mi madre en un bar tomando una Coca-Cola, para mí es sanar. Yo estar con mi madre jugando a las cartas en el sofá, para mí me sana. Estar con mi padre cocinando y riéndome, contándonos chistes, me sana. Y dentro de todo lo malo lo discutimos, pero es lo que tienen las familias, las mejores familias, seguro, que también discuten, y para mí eso es vida.
¿Cómo es cuidar a una persona dependiente?
Es complicado, porque como ya te he dicho antes, para mí mi responsabilidad es el sentimiento de culpa, y para mí volver a casa era hacer que mi padre estuviese más libre en su día a día, que podía hacer más cosas, porque estaba por y para para mi madre, y para mi madre era como ayudar a mi madre a ser mejor, ¿no? A ser más independiente, a ser, no sé, a que esté mejor, a yo poder salir con ella a cualquier lado y poder estar más pendiente de ello, antes que mi familia, que obviamente mi hermana tiene un niño, mi padre tiene su vida, mi mamá tiene su vida, y yo enfocarlo un poquito en ese lado. Es complicado, obviamente, porque yo dejo muchas cosas atrás por mi madre, y a mí me afecta mucho por el sentimiento de culpa, pero yo lo llevo muy bien. Yo sabía que volver a casa era eso, volver a casa era estar con mi familia, con mis padres, y tener que convivir con ello, pero yo lo llevo muy bien. Obviamente yo puedo hacer lo que me dé la gana. Mi padre me dice, "pero Virginia, vete". "Si es que no tengo ganas de irme, papá, que me quiero quedar aquí". "Pero sal con tus amigos". Y yo contesto: "Si es que de lunes a viernes mis amigos trabajan, no tengo por qué irme, porque es que me voy a la playa sola y cuando hace mal día, ¿qué hago? No me voy a la playa". Y lo llevo muy bien, para mí estar en casa con mi familia es lo más importante. También te digo, me he comprado un piso y no me voy a vivir allí, estoy con mis padres. Imagínate la necesidad que tengo de estar con ellos.
Pero claro, llevas una vida que son cuatro vidas, ¿no? O sea, has sido deportista profesional, has pasado la enfermedad que todo el mundo teme, tener una madre dependiente con todo lo que ello significa, un montón de experiencias muy traumáticas, una retirada de un deporte. ¿Esto cómo se asienta? ¿Haces muchísima terapia? ¿Cómo va?
No, ya no hago terapia.
¿Ya no?
Ya no. Es verdad que he tenido terapia con el accidente de mi madre y yo lo pasé muy mal. Ahí estuve en depresión, pero después de todo yo siempre he sido una tía muy valiente, es verdad. Siempre lo he tirado todo por encima, siempre he intentado superar los obstáculos que me venían en la vida y después de todo lo que he vivido he aprendido mucho. Sé que muchas veces debería de pedirla (terapia). Y es verdad, pero ahora mismo estoy en casa mucho más tranquila, ya el fútbol no me quita ese tiempo de vida. Sí es verdad que muchas veces lo he pensado, en plan: "tengo que volver, porque aunque yo crea que lo puedo sola, necesito a alguien". Y es verdad que aquí entra un papel muy importante mi pareja. Ese la que me da la vida. Y me emociona hablar de ella porque es que me da la tranquilidad que no he tenido nunca. Y yo sé que yo le hablo y ella me escucha. Y ella me escucha, no me da consejos, ella me escucha. Y para mí, se lo he dicho a ella, es absolutamente todo. Es mi pareja, es mi amiga, mi familia la ama, pero es que también es mi psicóloga. Me ha ayudado mucho durante todo este tiempo, pero es que a día de hoy también. Creo que lo llevo mejor también por ella.
Yo, por lo que veo, estás en un momento en el que tienes todo lo que necesitas, lo tienes todo bastante a mano. Tú has escrito un libro en el que narras un montón de cosas de tu vida y leí en una entrevista que no habías sido capaz de leerlo. ¿Has sido ya capaz de leerlo o no?
No he sido capaz de leerlo porque yo empiezo a leer y ya me vienen recuerdos y me duelen, porque a pesar de saber que lo he superado, de que lo hemos vivido y que seguimos vivas, que al final eso no es más importante, volver atrás... Sabes, yo creo que el ser humano tenemos un algo, la cabeza es tan inteligente que el ser humano olvida cosas que le han hecho mucho daño. Otras cosas no, obviamente. Mi cabeza ha olvidado muchas de las cuales leo, y me pongo a pensar y digo, "Joder", es que ahora que lo pienso desde fuera digo: "Todo lo que he vivido, tío". Porque yo vivo y lo sufro, pero lo voy viviendo y lo voy superando el día a día. Pero cuando vuelvo atrás digo, "joder". Y si algo me ha quedado claro es que no tengo que dar un paso atrás o mirar hacia atrás para seguir hacia adelante, no. Tengo que vivir el día a día y disfrutar después de todo lo que he vivido, y ya está, tengo que meterme en eso. Y volver a leer ese libro es duro, es duro. Mi padre se puso a leerlo y está en la página creo que 28 como mucho, porque tampoco puede volver a esos recuerdos, porque son muy dolorosos. Y a pesar de saber que lo he vivido, lo he sufrido y lo hemos superado, duele, duele. Y no soy capaz de hacerlo.
Entiendo que parte de tu futuro está destinado a la comunicación, creo que te has sacado el título de directora deportiva, pero una parte será la comunicación, ¿no? Tienes una experiencia de vida que supongo que para mucha gente, para la gente por ejemplo que nos está viendo ahora, es muy interesante y que te demandarán posiblemente a futuro ir a sitios a contar tu experiencia, cómo has superado todo lo que has superado y todo eso. ¿Tú te ves preparada para hacer eso?
Estoy en proceso. Estoy ahora en un curso de comunicación,, sinceramente, estoy aprendiendo un montón. Y ya no aprendo directamente esa meta de comunicar, sino de la vida. Y todo lo que yo expreso lo aprendo haciendo entrevistas. Hace un mes y algo fui a México y contando mi historia a un equipo de México, Chivas, fue increíble, increíble. Y la directora deportiva también hace entrevistas, comunica a la gente, hace charlas y ella me dijo, "Virginia, eres luz, te he grabado la entrevista para que te des cuenta entre la primera y dentro de dos años, vas a dar un cambio, pero que sepas que tú vales para esto, tu historia llega. Creo que tengo que seguir trabajándolo para que eso llegue a la gente. Y creo que ahora me lo creo, antes no. Ahora que lo veo desde fuera, sí que me creo que puedo fomentar todo ello.
Oye, y otra pregunta ¿a ti cuando la gente te pregunta cómo estás, tú notas que es un 'cómo estás' igual que el de los demás o no?
No. Y de hecho, cuando a mí me preguntan "cómo estás", yo digo que estoy bien y te lo digo de verdad. La gente me para y me dice: "es que te veo feliz, te veo con otra cara, no pareces la Virginia de hace dos años". Es que la vida me ha cambiado y me ha cambiado a bien. Obviamente he tenido momentos muy duros, claro que sí, pero ahora los he superado y sé que puedo seguir hacia adelante. Y eso quiero, seguir hacia adelante.