Natalia Arroyo, el "Ferrari" del Barça y la intervención del psicólogo en el descanso de la final de Copa
La entrenadora de la Real Sociedad vivió su última final al frente del banquillo.

"Entiendo que el aficionado dirá 'pues si este es el nivel apaga y vámonos'. A mí me fastidia escuchar constantemente que no eres competitivo, pero la realidad es que no puedo decir nada porque hoy mi equipo no ha sido competitivo". Natalia Arroyo llegó la sala de prensa con la medalla de subcampeonas colgada -con orgullo- y con la camiseta especial que lucieron las jugadoras de la Real Sociedad tras la final de la Copa de la Reina ante el Barça (8-0) en la que se podía leer una frase esperanzadora en euskera: "Paso a paso haciendo el camino".
La entrenadora txuri-urdin se sinceró ante los micrófonos. Sus lágrimas -mientras abrazaba a Vanegas- tras el pitido final fueron el mejor reflejo de la frustración y pena que llevaba dentro, después de jugar su última final al frente del banquillo de la Real. "Siento que demasiadas jugadoras han estado mal sufriendo y viéndose superadas y eso a mí me deja mal como entrenadora. No he sido capaz de prepararles lo suficiente para que en algún momento del partido no se sintieran tan desbordadas", se confesó. "Habíamos imaginado otra cosa y no hemos podido darle a las jugadoras y a la afición eso. Nos va a tocar bastantes días de digerirlo. El cómo hoy también nos ha destrozado y nos duele", añadió la entrenadora.
Habló sin tapujos cuando le preguntaron sobre la opinión pública acerca de la desigualdad entre el Barça y el resto de equipos: "La semana que viene va a competir por la Champions. Ese no es nuestro objetivo, nadie contaba ni si quiera que estuviéramos en la final, estamos hablando de dos trenes que van a distintas direcciones y velocidades. Seguir invirtiendo, apostando. Que los medios den cobertura aunque unas sean muy buenas y el resto estemos a medio camino".
También quiso recordar los inicios del conjunto culé, cuando el club empezó a apostar por la sección y a recoger los frutos que les han llevado a estar donde están ahora. "El Barça no empezó siendo esto, lo fue después de varios revolcones, uno de ellos contra el Olympique de Lyon en el que dijeron 'estas van en Ferrari y nosotras en bicicleta' y a nosotras nos ha pasado hoy eso, ellas van en Ferrari y nosotros en bicicleta. A pedalear duro hasta coger la moto y luego el coche. Que sirva para eso, como les sirvió a ellas y a hacer camino", dijo metafóricamente.
Una charla 'psicológica' en el descanso y autocrítica
Natalia Arroyo tuvo que afrontar un tiempo de descanso en el que la Real Sociedad se marchó al vestuario con un 5-0 en contra. Se apoyó en Juan Carlos, el psicólogo del equipo para intentar darle la vuelta a la situación de las jugadoras. "Ya está, no lo podemos cambiar. Estamos casi fuera de la final pero vamos al menos a reconocernos, a tener la personalidad de intentar cosas, de salir un poco satisfechas. Vamos a atacar en la dirección de nuestra gente, vamos a darles motivos para que nos animen", fue la arenga que la catalana ofreció a sus jugadoras en el vestuario. También confesó que había imaginado un "descanso diferente". Era consciente de que necesitaban tener varios planes de partido para poder competir contra el Barça.

De nuevo, volvió a asumir su parte de culpa: "Yo no soy la que doy el pase ni la que evito cosas. Hoy el equipo ha estado desdibujado y eso siempre es responsabilidad de la entrenadora. Hoy la entrenadora se había imaginado unas cosas, no nos han salido. La incapacidad de corregir cosas también hace que estés más limitado, que necesites alguna pausa. En eso se ha vuelto a ver que no me he quedado de brazos cruzados".
La unidad con la afición: «Que quede que vinimos y perdimos»
A pesar de todo, la Real Sociedad y sus aficionados demostraron unidad tras el encuentro. Nada más pitar el final, las jugadoras posaron con una pancarta que agarraron entre todas en la que se leía la palabra "garaipenerarte" en euskera, lo que significa "hasta la victoria". Además, las jugadoras se pusieron una camiseta en la que se veía una ilustración de todo el equipo tirando de una cuerda -simulando el deporte tradicional vasco conocido como sokatira- ,atada a la Copa acompañada con la frase "paso a paso, haciendo el camino".
"VAR para arriba, VAR para abajo. A ver si lo anulan y es mentira todo lo que está pasando"
Entrenadora de la Real SociedadLos seguidores de la Real no dejaron de animar e incluso se crecieron cuando el equipo más lo necesitaba. Con tono de despedida, ya que Natalia dejará el equipo a final de temporada, en rueda de prensa habló del legado que quedará tras esta final: "Que quede toda la gente que hemos movilizado, las pancartas, la gente que ha vibrado y que va a seguir vibrando, la gente que admira a jugadoras que acaban de empezar su carrera. Que quede que una vez vinimos aquí, perdimos y que la siguiente vez a ver si perdemos por menos o no perdemos. Es la realidad".
La realidad pasó por encima de la Real Sociedad, que volvió a endosar un número de goles en contra amplio, como pasó en el último partido de Zubieta donde perdieron por 1-7 ante el FC Barcelona Femenino. "Hemos intentado ser competitivas y encontrarnos y se nos ha pinchado el globo en el minuto cuatro. VAR para arriba, VAR para abajo". "A ver si lo anulan y es mentira todo lo que está pasando", pensó la entrenadora, viendo como el Barça estaba siendo un auténtico vendaval en la final.