Natalia quiere vivir una final desde dentro: "La gocé desde fuera y tuvo mucho de imprevisible"
La entrenadora de la Real Sociedad llegó a Donostia un año después de la Copa ganada en mayo de 2019 con Gonzalo Arconada como entrenador.

La llegada de Natalia Arroyo a la Real Sociedad se produjo un año después de la consecución de la Copa de la Reina. Llegó para sustituir en el cargo a Gonzalo Arconada, que, 365 días después de esa proeza, se despidió del banquillo blanquiazul, no de la Real. La mediática entrenadora catalana fue la apuesta de la dirección deportiva para sustituir al donostiarra, que había dejado el listón muy alto. No lo tuvo nada sencillo Arroyo, que le tocó lidiar con un vestuario difícil, que no aceptó de buen grado una nueva manera de trabajar y una nueva forma de jugar. Tanto es así que un año después de hacerse cargo del banquillo blanquiazul, hasta diez futbolistas del primer equipo, algunas de ellas santo y seña de la historia reciente de la Real, decidieron no renovar su contrato. Precisamente su segunda campaña al frente del equipo txuri urdin, ya sin Nahikari García, Mariasun Quiñones, Nuria Mendoza, Leire Baños, Itxaso Uriarte, Kiana Palacios, Bárbara Latorre, Maitane López, Lucía Rodríguez o Manu Lareo, la Real protagonizó la mejor temporada de su historia con la clasificación para la Champions League.
Cinco años después de su llegada, la Real Sociedad de Natalia Arroyo está a un paso de clasificarse para jugar una nueva final de la Copa de la Reina. Nadie contaba con el equipo blanquiazul y menos cuando en los cuartos de final le tocó medirse a uno de los 'cocos' de la competición como es el Levante. Y menos cuando el minuto 7 del partido, el marcador refleja un 1-0 a favor del equipo levantinista gracias al tanto marcado por Natasa Andonova. Pero en un ejercicio de superación, el conjunto blanquiazul le dio la vuelta a la eliminatoria tras una sobresaliente segunda parte y selló su pase a las semifinales. El bombo deparó un Atlético-Madrid-Real Sociedad, una eliminatoria con claro tinte colchonero. Sin embargo, las pupilas de Natalia Arroyo están empeñadas en llevarle la contraria a los entendidos en la materia. Este miércoles tienen la oportunidad de certificar su pase a final y hacer bueno el empate a uno que se trajo del duelo jugado en Alcalá. El resultado, de hecho, pudo ser mejor, pero lo impidió una vieja conocida por estos lares como Gaby García, que con un testarazo postrero puso el definitivo empate a uno en el marcador.

Este miércoles, pese al buen resultado obtenido en la ida, tampoco la Real Sociedad parte con el cartel de favorito, o al menos eso es lo que piensa Natalia Arroyo. "Ellas son las vigentes campeonas", recuerda la entrenadora txuri urdin. "La temporada nos está diciendo que van mejor que nosotras, que están un poco más arriba y eso suele ser un indicativo", remarca. A pesar del marcador tan abierto, Natalia entiende que "las más obligadas a pasar son ellas", pero no descarta la sorpresa. Hay que sacar el mayor beneficio de una presión que también acompaña al equipo blanquiazul porque "nosotras también queremos pasar", ensalza Arroyo. "No lo estamos enfocando tanto como en el nada que perder, sino todo lo que tenemos para ganar y la ilusión que nos generaría estar pensando que a mediados de mayo tenemos una oportunidad de título", valora.
"Ellas son las vigentes campeonas y son las más obligadas a pasar. Pero nosotras también tenemos presión porque queremos ganar y pasar"
Entrenadora de la Real SociedadEn su cuarta temporada al frente del banquillo blanquiazul, Natalia afronta "uno de los partidos más importantes" de su trayectoria. De hecho, "es el gran partido de la temporada ahora mismo", confirma. Con ella a los mandos, la Real ya sabe lo que es jugar una eliminatoria de Champions contra el Bayern Munich, aunque el partido de vuelta en Alemania se convirtió en una "hazaña muy grande" tras el 0-1 cosechado en el partido jugado en Donostia. Sostiene Natalia Arroyo que "esa experiencia de otros buenos e importantes partidos que hemos jugado anteriormente nos deja algo más de experiencia. Todo lo que hemos ido aprendiendo en el camino nos hizo gestionar bien el partido de ida para en esta vuelta tener una oportunidad", aclara.
La gente en la calle ya le ha hecho saber lo importante del encuentro del miércoles ante el Atlético de Madrid, algo que le hace "sentir orgullo". "La gente ya lleva días diciéndome: 'Hay que ir a esa final, hay que ganarle al Atlético, ¡Venga que podéis!' La gente está transmitiendo que es el gran partido que tenemos que jugar ahora y que es una oportunidad fantástica", signfica.
No pudo vivir en primer persona la fiesta que se montó hace cinco años en Granada, pero ya le ha llegado información. "Me han dicho que el viaje fue una maravilla, que los aficionados lo recuerdan como uno de los partidos más bonitos", rememora. Dejando a un lado las sensaciones de la familia realzale, Natalia, desde fuera, recuerda que "fue una de las mejores finales de Copa que se ha vivido nunca a nivel de audiencia y de otras cosas. Como aficionada, desde fuera, la gocé y tuvo mucho de imprevisible, de sorpresa, de súper paradas de 'Sun', de un equipo con casta, de ese gol de garra de 'Nahi'… Ojalá estemos en otra y demos la sorpresa no sé contra quién sería, pero iríamos otra vez como la no candidata", augura la catalana.
"Las poquitas que pueden repetir final están ilusionadas y las que no han jugado nunca están con ganas de hacer historia. Las veo motivadas y creyendo que es posible"
Entrenadora de la Real SociedadEn la actual plantilla quedan muy pocas de aquella heroínas que se hicieron con el título. Con la excepción de Nerea Eizagirre y Ane Etxezarreta -Elene Lete estuvo en la celebración pero no pertenecía a la primera plantilla-, para el resto sería la primera final con todo lo que ello conlleva. "Las jugadoras tienen ganas. Las poquitas que pueden repetir final están ilusionadas y las que no han jugado nunca están con ganas de hacer historia. Las veo motivadas, creyendo que es posible", asegura Natalia Arroyo, consciente de que habrá que hacer muchas cosas bien para tener la oportunidad de ganar otro título. "Habrá que repetir la solidez defensiva de la vida y esa generosidad que tuvo el equipo sin balón", exige. Pero no será lo único. "A todo eso habrá que añadirle un punto más de capacidad de concretar lo que generemos. Allí progresamos bien, estuvimos bien en opciones de ataque rápido, pero no lo inquietamos suficientemente a Lola como va a ser necesario para llevarnos la eliminatoria", advierte. Pese a todo, "tenemos opciones", deja claro.
Espera también que el Reale Arena juegue a su favor. "Tiene que ser importante", esgrime. "Siempre hemos tenido buenas sensaciones en el Reale. Afortunadamente la jugadora que lleva más tiempo ya no le impresiona tanto, sino que le motiva, que tiene que cumplir y ojalá tengamos la mejora entrada posible y que no se vea demasiado vacío. Todo lo contrario, que esa calidez que nos pueda dar la gente, nos ayude. Tenemos que ganar en casa y cumplir ante un Atlético de Madrid que ya nos ha eliminado en Copa y que en nuestra casa rinde bien", avisa una Natalia Arroyo a la que no le importaría llegar a la tanda de penaltis porque "si llegamos vamos a tener opciones de pasar porque tenemos quien los pare y quien los meta".