Por qué Asencio no se perdería la final de la Copa del Rey si ve una amarilla contra la Real Sociedad
El joven defensa canario no corre riesgos porque una reglamentación de la UEFA lo protege, salvo que sea expulsado frente a la Real Sociedad en el Bernabéu.

Raúl Asencio es hoy en día una pieza indispensable en la defensa del Real Madrid. Carlo Ancelotti ha tenido en los últimos meses muchos problemas en ese sector del equipo, sobre todo por la racha de lesiones (Alaba, Militão, Carvajal, el propio Rudiger, que ha jugado algún partido sin estar al cien por cien), pero también ha encontrado en el joven futbolista canario una rueda de auxilio ideal: Asencio ha demostrado cada vez que le tocó ser titular que tiene condiciones y un gran temperamento como para asumir compromisos difíciles.
Por eso contar con él en las instancias decisivas de la Copa del Rey 2024/25 es muy importante para el entrenador italiano. Pero en las últimas empezó a circular un rumor sobre su participación en una hipotética final de la Copa del Rey: si Asencio fuera amonestado en el partido de vuelta de las semifinales de esta Copa del Rey contra la Real Sociedad, podría perderse la final del certamen por acumulación de tres tarjetas amarillas (en caso de que el Real Madrid pasara a la final).
En realidad no será así. Por más que Asencio viera una tarjeta amarilla este martes 1 de abril en el Bernabéu, si está en condiciones físicas y el técnico decide que sea titular podría jugar la final de la Copa del Rey 2024/25 (insistimos, si el Real Madrid pasa) el próximo 26 de abril en el Estadio La Cartuja de Sevilla. Ya que tras los cuartos de final se limpia el bagaje de cartulinas.
Asencio ha acumulado dos tarjetas amarillas en esta Copa del Rey: en el partido de ida de las semifinales contra la Real Sociedad jugado en el Anoeta -donde Ancelotti lo usó como lateral derecho- y antes con el Celta de Vigo, en el partido de octavos que el Madrid ganó como local por 5-2.
Pero aunque en la Copa del Rey se cumplen sanciones por acumulación de tarjetas, la reglamentación cambió en la temporada 2019/20 para evitar el riesgo de que una final se dispute con jugadores importantes ausentes: desde entonces, tras los cuartos de final un jugador que ha recibido una o más amarillas queda "limpio" automáticamente y no puede perderse ni el partido de vuelta de semifinales ni la final por este tipo de sanción disciplinaria. Solo una roja directa en la vuelta de semifinales inhabilita a un futbolista para jugar la final.
Esto significa que los futbolistas amonestados en la primera semifinal se les computa sólo esa tarjeta y no las que recibieron antes, con lo cual es imposible que queden fuera del partido de vuelta de semifinales o de la final, que se disputa a partido único, porque la suspensión entra en vigencia cuando se acumulan tres amarillas. Es una medida tomada para garantizar las mejores condiciones del espectáculo en estas instancias definitorias.
Otros jugadores que están en la misma situación que Asencio en esta Copa del Rey son Javi Galán y Robin Le Normand, ambos defensas del Atlético de Madrid que tienen dos amonestaciones en el certamen pero no corren el riesgo de perderse la final en caso de que el equipo de Diego Simeone elimine en semis al Barcelona.
El antecedente de Xabi Alonso
Carlo Ancelotti tiene un recuerdo amargo relacionado con la acumulación de tarjetas amarillas. En 2014, Xabi Alonso, hoy exitoso entrenador del Bayer Leverkusen y por entonces centrocampista del Real Madrid que dirigía el italiano en su primera etapa en el banquillo del club, se perdió la final de la Champions League contra el Atlético de Madrid por sumar su tercera amarilla en esa competición en el partido de vuelta de las semifinales jugado frente al Bayern de Múnich en Alemania.
Una entrada a Bastian Schweinsteiger hizo que el árbitro portugués Pedro Proença amonestara a Alonso y lo dejara fuera de la inolvidable final que el Madrid de todos modos ganó 4-1 en el Estadio Da Luz de Lisboa con goles de Sergio Ramos, Gareth Bale, Marcelo y Cristiano Ronaldo (el único gol del Atleti lo marcó Diego Godín).
Después de la polémica que despertó el caso, la UEFA cambió las reglas en la Champions. El artículo 52.02 del Reglamento de la UEFA Champions League vigente dice que "desde el primer partido de la fase de grupos, los jugadores y miembros de los cuerpos técnicos de los equipos quedan sancionados para el siguiente partido de la competición después de tres amonestaciones que no den lugar a una tarjeta roja, así como después de cualquier amonestación impar posterior (quinta, séptima, novena...)".
Pero en el artículo 52.04 se aclara que "excepcionalmente, todas las tarjetas amarillas y las sanciones por tarjetas amarillas pendientes caducan al finalizar los play-offs. No pasan a la fase de grupos. Además, todas las tarjetas amarillas se eliminan al finalizar los cuartos de final y no se trasladan a semifinales".
Por otro lado, el reglamento también establece que "las tarjetas amarillas únicas y las suspensiones pendientes siempre se trasladan a la siguiente fase de la competición, a la UEFA Europa League o a la UEFA Europa Conference League en la temporada actual", que un jugador puede quedar inhabilitado para jugar la final de la Champions sólo tras recibir una tarjeta roja (no importa que sea amonestado en los dos partidos de semifinales) y que "las amonestaciones y las sanciones pendientes por tarjeta amarilla de la UEFA Champions League, la UEFA Europa League o la UEFA Europa Conference League expiran al final de la temporada".