Las desconexiones inexplicables del Barça: tres goles en contra en el minuto 1
Granada, Alavés y Athletic son los tres equipos que han marcado antes del minuto uno.

Una pérdida de Lamine Yamal en campo propio propició un ataque en manada del Athletic que, tras centrar buscando el segundo palo, se encontró con dos rechaces favorables para terminar anotando el 1-0 a los 37 segundos. Guruzeta seguía la estela de Bryan Zaragoza y Samu Omorodion como los goleadores antes del primer minuto este curso ante el FC Barcelona.
En la reanudación, Sancet anotó el gol del empate en una jugada parecida a la del primer tiempo, con un centro lateral atacando el segundo palo, la zona más sensible del Barça en este partido. Sancet le come el terreno a un De Jong que pierde el duelo. Una jugada que resulta familiar en Can Barça.
Ante el Granada y el Alavés, el Barça encajó tras sacar y perder la pelota, propiciando transiciones rivales. Xavi optó por cambiar el tipo de saques de centro del campo tras el tanto ante el Granada, buscando jugar en largo, aunque el Alavés aprovechó los espacios tras el golpeo en largo para transitar. El Athletic ha aprovechado una pérdida para castigar la endeble defensa blaugrana, que no ha podido rechazar el cuero antes de que Guruzeta marcase.
3 - El Barcelona ha encajado tres goles en el minuto 1 de partido en todas las competiciones esta temporada, los mismos que en las 18 temporadas anteriores juntas (dos en la 2011/12 y uno en la 2014/15). Contratiempo. pic.twitter.com/oFr41rYuUh
— OptaJose (@OptaJose) January 24, 2024
El dato señala la poca contundencia con la que los azulgrana entran a los partidos, porque no son solo estos tres tantos, sino las distintas ocasiones que el equipo ha concedido una ocasión en los primeros minutos, como el día de la Real Sociedad, a disparo de Barrenetxea, o ante el Amberes, cuando el Barça encajó el tanto en el minuto dos.
Xavi ha señalado en numerosas ocasiones que el equipo sale con una tensión que no toca, encajando el primer gol y yendo a remolque el resto del partido, algo que ha condicionado enormemente los resultados del equipo este curso. Estas desconexiones apelan más a algo emocional que futbolístico, sobre todo porque se dan antes de que el equipo se haya podido instalar en el campo.