FC BARCELONA

El Barça se encamina hacia un año en blanco, lo que supondría el adiós de Xavi

Sin 'clic', Copa ni Supercopa, a los azulgrana se les complica levantar títulos esta temporada.

De Jong y Araujo se lamentan de un gol encajado./AGENCIAS
De Jong y Araujo se lamentan de un gol encajado. AGENCIAS
Jordi Cardero
Albert Blaya

Jordi Cardero y Albert Blaya

El Barça se plantó en Arabia Saudí con el objetivo de hacer un clic. La dolorosa y abultada derrota ante el Real Madrid en la final terminó gestando un efecto contrario. La mejor versión blaugrana sacó la cabeza y el orgullo en el Benito Villamarín. Pero unos días después a los culers se les volvió a escapar otro título. Dos trofeos que estaban al alcance. "Quedan dos títulos importantes, los lucharemos como lo hemos hecho hoy", dijo Xavi al final del partido.

El entrenador se marchó dolido de San Mamés. Pero también orgulloso por la versión de los jóvenes. El equipo tuvo tramos propositivos con el balón, pero al final no le terminó dando. Aquella frase de Ronald Koeman del "es lo que hay" vuelve a aparecer en el imaginario barcelonista. El Barça sigue tropezando en las mismas piedras. "El fútbol es un juego de errores y este año no estamos minimizándolos. Los hemos tenido", comentó Xavi. Pero este deporte tiene márgenes tan finos que acaba mirando al marcador, el único juez.

El equipo viene de ganar LaLiga y la Supercopa con una solidez que parece haber desaparecido. Desde dentro se recalca siempre el mismo concepto: "Hay que hacer autocrítica", sin entrar exactamente en qué puntos y qué falla, dejando unos interrogantes que se repiten y alargan semana tras semana. El equipo sigue encajando (dos goles ante Athletic, Barbastro y Betis, cuatro ante el Real Madrid) muchos tantos, dejando al rival mucha libertad para llegar y con poca continuidad en el juego. La autocrítica no está llevando a una mejoría.

"Es el inicio de una generación importante...", relataba Xavi. Y por primera vez, abrió la puerta de par en par a una hipotética marcha: "...este de entrenador yo o no". Este Barça -en lo futbolístico y en lo económico- no tiene el lujo de mirar al futuro y olvidar al presente. Porque sin presente no habrá un futuro, ya hipotecado. Las críticas siguen yendo hacia el técnico. "Cuando ganas, el entrenador queda señalado", reconocía él mismo. Pero los motivos de falta de presente y la necesidad impuesta por el propio Xavi de ganar títulos van más allá del banquillo. Alinear a tres niños, a pesar de un rendimiento excelente de todos ellos, debería ser un accidente.

Champions y Liga quedan muy lejos

"Yo dije una realidad: si no estamos al nivel de competitividad a final de temporada lo normal es que tenga que marcharme. Como todos los entrenadores. Estamos en un club grande, sé dónde estoy.", reconoció Xavi. Durante las últimas semanas, el discurso blaugrana ha virado: los títulos han pasado por encima de la necesidad de jugar bien.

"Estamos con el míster", aseguraba Araujo nada más sucumbir. En el vestuario saben que la única receta para levantarse es volver a ganar. Villarreal, Osasuna y Granada en casa. Visitas a Granada y Vitoria. Es el calendario del Barça antes de viajar a Nápoles para disputar los octavos de Champions. "Ahora a por LaLiga", es el mensaje que sale del vestuario. Llegan semanas para volver a reconocerse en el juego e intentar recortar puntos para evitar un año en blanco que podría terminar resultando en el final de Xavi.