REAL SOCIEDAD - REAL MADRID

El brazalete serena al Vinicius más dialogante

El brasileño portó el brazalete de capitán por primera vez y se mostró conciliador con Sánchez Martínez, árbitro del encuentro.

Vinicius, durante el partido./EFE
Vinicius, durante el partido. EFE
June Lavín

June Lavín

Vinicius vivió en el Reale Arena una noche especial. El brasileño, líder de la unidad B de los blancos ante la ausencia de Mbappé y la suplencia de Rodrygo, portó por primera vez el brazalete de capitán en el feudo txuri-urdin. Lo hizo sereno y tranquilo, ajeno a los cánticos que, como ya ha ocurrido en otros encuentros, recibió por parte de la afición donostiarra. De hecho, el 7 fue el primero en abrazar a Endrick, goleador, y en felicitar a Bellingham, asistente, en el primer tanto merengue.

En el plano futbolístico, el brasileño se mostró especialmente activo, asumiendo el rol de líder de una unidad B en la que ha vuelto a brillar Endrick. El 7 lideró la presión, protagonizó varios robos que desencadenaron contragolpes peligrosos y desbordó como de costumbre, convirtiéndose en un auténtico dolor de muelas para Aramburu, incapaz de frenar las acometidas del brasileño. Precisamente en el 0-1, Vinicius fue el encargado de acompañar el repliegue de los suyos y demostró un compromiso defensivo que 'contagió' a Endrick y Güler, menos habituales en los onces de Ancelotti.

En el minuto 34, monopolizando el ataque del Real Madrid, reclamó de manera ostensible penalti tras chocar con Aramburu en el área, después de driblar hasta en dos ocasiones al lateral internacional por Venezuela. La protesta no trascendió y el 7 siguió a lo suyo, buscando abrir brecha en el marcador y activo a la hora de dar indicaciones a sus compañeros. En varias acciones, además, se acercó a Endrick, con quien compartió línea en el repliegue (4-4-2), para acordar la altura a la que presionar.

Esta es la razón por la que Vinicius ha sido capitán ante la Real Sociedad. Relevo

La versión más dialogante de Vinicius

Además de ser uno de los más destacados en el plano futbolístico, autor de varias acciones de nivel que cerca estuvieron de convertirse en gol, la capitanía también enseñó al Vinicius más dialogante y conciliador. El extremo brasileño fue el encargado de encabezar las protestas del cuadro blanco ante Sánchez Martínez, árbitro del choque, y se mostró sereno y tranquilo en todo momento, consciente de la responsabilidad que el brazalete supone.

En los últimos minutos de la primera parte, charló de manera distendida con Mikel Oyarzabal sobre algunos lances del juego y, aunque recibió cánticos ("Vinicius, balón de playa") y pareció desafiar a la grada, logró mantener la concentración y siguió centrado en el juego.

En la segunda mitad, con la entrada de Lucas Vázquez por Asencio, también objeto de cánticos por parte de la afición de la Real Sociedad, el brasileño cedió el brazalete al experimentado lateral. Ya sin la capitanía, continuó activo tanto en defensa como en ataque, aplicado en el repliegue y con el desborde que le caracteriza en el plano ofensivo.