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La pena de Aranzubia tras salir del Athletic por la puerta de atrás... otra vez: "Hay personas que consideran que no tienes que estar y te tienes que ir"

El riojano, que va hoy con el Athletic pese al gran año que vivió con el Atlético de Madrid, repasa para Relevo aquella temporada como colchonero, su última en activo, y su trayectoria en San Mamés.

La pena de Aranzubia tras salir del Athletic por la puerta de atrás... otra vez: «Hay personas que consideran que no tienes que estar y te tienes que ir»
José Luis Lorenzo

José Luis Lorenzo

Dani Aranzubia (Logroño, 1979) tuvo que abandonar este verano, por segunda vez en su carrera deportiva, Lezama. Lo hizo apenado. La primera ocasión llegó en 2008, en su época de jugador. Entonces vio truncado su sueño de poder colgar los guantes en el club de su vida. La última llegó el pasado verano, cuando, siendo entrenador de porteros del Bilbao Athletic, la dirección deportiva de la entidad de Ibaigane le abrió de par en par las puertas de salida. Pese a todo no guarda ningún rencor. Todo son buenas palabras hacia un club que le dio la oportunidad de convertirse en profesional. Después llegaron las aventuras en el Dépor y en el Atlético de Madrid, con el que ganó una Liga y a punto estuvo de sumar una Champions League en aquella final que se le escapó al conjunto colchonero de las manos por culpa del ya histórico gol de Sergio Ramos. Ahora ha regresado al Amorebieta, club desde el que dio el salto precisamente al Athletic, hace cuatro años.

De vuelta a Amorebieta. ¿Cómo lo lleva?

Es como volver a casa. Empecé aquí mi carrera como entrenador de porteros. Estuve cuatro años. Luego entré en Lezama y ahora ha surgido la posibilidad por el cambio de entrenador en esta situación tan complicada. Pero bueno, yo contento de estar aquí y de poder ayudar a los porteros. A ver si hay suerte y podemos sacar al equipo adelante.

¿Qué es lo que te has encontrado?

Me encontrado un equipo que, a pesar de que la clasificación no sea buena, tiene cosas para salir de ahí abajo. Desde que llevo yo aquí, en muchos partidos hemos estado cerca de ganar o de no perder, pero sí es verdad que cuando estás ahí abajo, todo cae del otro lado de la moneda: los penaltis siempre son en contra, las acciones desafortunadas son para ti… Pero creo que estamos cerca de esa victoria y la necesitamos para coger un poco de impulso.

¿Te esperabas estar tan pronto de vuelta?

Siempre he mantenido buena relación, tanto con la directiva como con el director deportivo, y la he mantenido desde que me fui. No lo descartaba, pero es verdad que ahora no tenía en mente volver, pero surgió la posibilidad y vine para aquí.

¿Por qué su salida de Lezama?

Cosas que tiene el fútbol. La dirección deportiva nueva consideraba que había que cambiar cosas en el filial y no me veían tampoco en categorías inferiores. Sí me veían con un perfil más profesional en el primer equipo, pero la decisión del entrenador de porteros del primer equipo es más del entrenador y no de la dirección deportiva y hubo que salir.

Aranzubia habla de su salida del Athletic Club de este verano. Relevo

¿Apenado?

Sí, sobre todo porque estás en la que consideras tu casa. Yo estaba muy a gusto, pero hay otras personas que consideran que no tienes que estar y ya está. Te tienes que ir.

Esa relación Dani Aranzubia-Athletic no ha terminado de la mejor manera, ni como jugador, ni como entrenador de porteros…

Es la segunda vez que toca salir sin haberlo deseado. De jugador tuve que salir y ahora ha vuelto a pasar lo mismo. Pero el fútbol tiene estas cosas. Hay que vivir del presente, no hay pasado, no puedes pensar más allá del día de mañana.

¿Cómo estás viviendo la temporada del Athletic?

Justo en este momento, a nivel de juego y clasificación puede ser el mejor momento de los últimos años. Nunca ha estado tan arriba. A nivel de resultados está siendo un año magnífico, incluso a nivel de juego en partidos tanto fuera como en casa, siendo muy superior al rival. A día de hoy, pinta todo muy bien.

¿Estás disfrutando?

Claro. Soy socio, voy con mis hijos a San Mamés y como aficionado lo que uno quiere es ver al equipo ahí arriba, peleando por los puestos europeos. Además, estamos otra vez en una semifinal de Copa. La verdad es que todo va sobre ruedas.

¿Cómo viviste en San Mamés el partido de Copa ante el FC Barcelona? ¿Ambiente de otra época, no?

Es lo que define al Athletic. Todo el mundo piensa en el título, en conseguir esa Copa, pero muchas veces es más bonito el recorrido, el poder disfrutar de estas eliminatorias como la disputada contra el Barça y esperemos que sea así contra el Atlético. Si se llega a conseguir ese título, mejor, pero también hay que disfrutar de estas eliminatorias que nos va ofreciendo el equipo, que son momentos muy buenos.

¿Cómo ves la eliminatoria entre dos equipos en los que ha jugado?

Muy igualada. Tuve la suerte también de estar un año en Madrid, en el Atlético. Fue un año muy bonito. Ganamos la Liga, estuvimos a punto de ganar la Champions y guardo un bonito recuerdo de ese año, tanto del club, como de los compañeros.

¿Fue ponerle la guinda a tu carrera?

Sí. En A Coruña estaba muy contento, pero después del descenso, varios jugadores tuvimos que salir porque la situación económica del club era insostenible. Salió la oportunidad de ir al Atlético. Venía de ganar la Copa, era un equipo que iba en claro crecimiento y tenía una gran plantilla. Sabía que la competencia era dura, estaba Courtois en un momento de forma ya magnífico, pero era consciente de dónde iba y de la situación que me iba a encontrar. Fue un año muy bonito. Empezamos bien, nos vimos en una dinámica positiva y fuimos creyéndonos de que podíamos ganar esa Liga, algo que en pretemporada era casi impensable, pero nos vimos en ese final de temporada con opciones y lo conseguimos.

Dani Aranzubia junto a Thibaut Courtois en un entrenamiento con el Atlético de Madrid.  Afp
Dani Aranzubia junto a Thibaut Courtois en un entrenamiento con el Atlético de Madrid. Afp

¿Qué recuerdos guarda del Cholo Simeone?

Es lo que se ve en la tele. Es un entrenador que aprieta mucho, que no deja respirar a su jugador y de ahí el rendimiento que saca de todos ellos. Es admirable, por otra parte, que después de tantos años siga manteniendo el nivel competitivo cambiándole jugadores todos los años. Tiene mucho mérito.

¿Cómo era trabajar día a día con Thibaut Courtois?

Es admirable. Yo tenía 34 años y él, 20. Era muy joven. A pesar de su juventud ya mostraba una madurez a nivel de juego impresionante para su edad. Las condiciones tanto físicas como técnicas a nivel de portería eran impresionantes. A pesar de su envergadura, lo rápido que es de movimientos, la cantidad de portería que ocupa con la envergadura que tiene, ya me sorprendió y ha ido mejorando año a año hasta el nivel actual que si no llega a ser por esa lesión no sé dónde hubiera llegado.

Aranzubia habla de su etapa en el Atlético de Madrid al lado de Thibaut Court0is. Relevo

A los porteros les gusta hablar sobre quién es el mejor del mundo…

Es complicado, porque son momentos. Ahora no podía ser Courtois porque está lesionado, pero durante estos años ha demostrado ser el mejor en muchos momentos. No sé si hay otros que han estado más tiempo que él siendo el mejor, pero para mí también son gustos. Ha sido uno de los mejores en muchas temporadas.

¿Qué te encontraste en Madrid?

El vestuario del Athletic es especial. Coincides con muchos jugadores con los que vas jugando en la cantera. Llegas al primer equipo y con los mismos con los que estás en el primer equipo, yo llevaba muchos años. No deja de ser, como se dice, una cuadrilla. Te vas a otros vestuarios que no son ni mejores ni peores pero sí diferentes. Todo el mundo quiere ganar, todo el mundo aprieta, todo el mundo entrena bien o la gran mayoría, pero no llegas a generar esos vínculos de confianza con jugadores con los que estás uno o dos años y luego se van como con los que llevas diez, doce años.

¿Con quién entablaste buena relación?

En Madrid había un grupo de españoles que hicimos un buen grupo. Estaban Gabi, Juanfran, Villa, Adrián, Raúl García, Godín, que era extranjero pero estaba siempre con nosotros y tuvimos un año bonito en el que ese grupo llevaba el peso del vestuario. Era gente veterana y entre nosotros había un muy buen rollo.

¿Qué recuerdos guardas de esa final de Champions?

Todo el mundo cuando me habla de esa final, me dice: 'Vaya palo, ¿no?'. Ni era tan consciente en ese momento de que iba ganar la Champions ni tampoco fui consciente de que la estaba perdiendo. Con el paso de los días, sí. Pero en el minuto 90 de aquella Champions no era consciente de que podía ganarla ni unos instantes después de lo contrario. Con el paso de los días, cuando uno se va a su casa y empiezas pensar, sí que le das más vueltas y ahí fue consciente de que se nos había escapado por un minuto.

¿Qué se te pasó por la cabeza cuando vio a Sergio Ramos marcar?

Éramos un equipo muy fiable defendiendo los córners. Teníamos grandes jugadores a balón parado, pero esto es lo que tiene el fútbol, que en el peor momento o en el mejor momento para el rival pasan estas cosas. Estaba más centrado en el partido que en lo que suponía ganar el partido.

¿Cómo ve esta eliminatoria?

Muy igualada. Los dos equipos llegan en un muy buen momento. El Atlético de Madrid hasta navidades no estaba demasiado bien, pero ahora con la victoria en Copa ante el Madrid está en un buen momento y el Athletic, como hemos dicho antes, creo que está en su mejor momento de la temporada. Creo que es una eliminatoria muy igualada y esperamos que para el aficionado sea muy bonita.

Yuri Berchiche, en su última comparecencia ante los medios, dijo que iba a ser clave el partido de hoy en el Civitas Metropolitano. ¿Piensa igual?

Sí. El Athletic no puede esperar en San Mamés. Sería un error si solo piensa en el partido de vuelta porque tiene el factor campo a su favor. Pero si se despista, puede ir a Madrid, perder 3-0 y que sea todo muy complicado. Hay que darle importancia tanto al partido de ida como al de vuelta. El de hoy será complicado para el Athletic porque el Atlético está bien y seguro que en el Civitas quiere sacar un buen resultado para venir con algo de ventaja a San Mamés. Los dos partidos serán importantes y creo que será una eliminatoria bastante ajustada.

189 partidos en el Athletic en ocho temporadas y 188 en el Dépor en cinco…

Cuando uno llega a Lezama, llega al primer equipo y debuta, pensaba que iba a estar toda mi carrera en el Athletic, pero al final el fútbol tiene estas cosas, estos cambios. Caí en A Coruña y pasé cinco años muy buenos, enseguida me integré en la ciudad, en el equipo. Guardo muy buen recuerdo de la ciudad. Voy de vez en cuando siempre que puedo. Luego, al final, surgió lo del Atlético de Madrid una vez que tuve que salir del Dépor y también fue un año bonito. Guardo muy buen recuerdo tanto del Athletic como del Depor como del Atlético de Madrid.

Alguien que sueña con estar en Bilbao toda su vida, ¿cómo afronta tener que hacer las maletas e irse?

Es duro. Yo no estaba preparado para salir, pero esa situación me permitió vivir cinco años en A Coruña magníficos, que ahora mismo no los cambiaría. Fue duro salir, pero luego me encontré un club y una ciudad magnífica en la que disfruté mucho.

Dani Aranzubia se lanza a los pies de David Silva.  Afp
Dani Aranzubia se lanza a los pies de David Silva. Afp

¿Se portó mal el Athletic con Dani Aranzubia?

No. El fútbol tiene estas cosas, dependes mucho de los resultados. Veníamos de unos años muy malos, el club quería hacer cambios y consideró que yo tenía que salir y yo lo tuve que aceptar.

¿No le sentó mal que con Iraizoz lesionado el club decidiera fichar a un portero de fuera como Armando?

Son decisiones que estando en el fútbol tienes que aceptar más allá que estés de acuerdo o no con la decisión. El club decidió que lo tenía que fichar y yo solo pude aceptar la decisión, apoyar a Armando en todo lo que pude cuando llegó. Y al año siguiente ya tuve que salir.

No es el mismo caso, pero hace pocos días entrevisté a Moha y dijo que para él había sido muy bonito estar en un equipo grande como la Real, pero lamentaba que le hubiera tocado una de las épocas más complicadas, con el equipo en Segunda. ¿A un canterano del Athletic como Dani Aranzubia, vivir una época complicada como la suya marca?

Yo también viví épocas bonitas con el Athletic, jugué en Europa, viví finales de Copa. Yo viví las dos caras. Tuve la mala suerte de estar en una de las peores situaciones de los últimos años. Pero eso pasó y nadie puede poner la mano en el fuego para que no vuelva a pasar. Es fútbol y se dan este tipo de situaciones que a nadie le gustan, pero es una competición, es un juego y el resultado, unas veces es bueno y otras, no.

¿Qué te faltó para poder asentarse en la portería del Athletic?

Empecé desde muy joven en el primer equipo y después de unos años en los que no jugaba, comencé a hacerlo. Es verdad que luego coincidieron esos años en los que el equipo no estaba bien, estuvo a punto de descender dos años consecutivos y al final, las dinámicas generales del equipo se llevan por delante dinámicas individuales. Cuando un equipo va mal, los perjudicados son los jugadores. Es muy difícil estar bien cuando la marcha de un equipo es tan mala.

Aranzubia habla de su trayectoria en el Athletic Club. Relevo

¿Por qué portero?

Pues ni me acuerdo ya. Me gustaba jugar de jugador en el patio del cole, pero cuando iba con el equipo, desde pequeño, me puse en la portería y lo hacía bien. Ya diferenciaba. Cuando iba en serio, me ponía de portero y a nivel de cole, de patio, me ponía de jugador. Pero lo hacía bien de portero y tuve que tirar por ahí.

¿Cuándo te lo empezaste a creer?

Cuando vine a Lezama. Yo tenía 14 años y estaba jugando en el Loyola, en La Rioja. Me acuerdo que me llamaron y me dijeron que me estaba siguiendo el Athletic, que quería ficharme. Es ahí cuando empiezas a darle la importancia al fútbol. Luego, de ahí a llegar a Primera División quedaba un mundo, pero en aquel momento uno es lo que pensaba: 'Me está siguiendo el Athletic e igual es porque lo estoy haciendo bien'. Muchos jugadores como yo que llegan a Lezama o a otros clubes con 14 años, no llegan ni a jugar a nivel profesional. Yo tuve la suerte de ir pasando todas las etapas de categorías inferiores del Athletic y poder debutar.

¿Cómo recuerdas ese primer día en Lezama?

Pues especial. Uno está acostumbrado a jugar con sus amigos del colegio o del equipo de Fuenmayor en Logroño y cuando llegas aquí…. Hombre, al final no deja de ser un grupo de amigos, pero ese primer día llegas con los nervios de no saber qué te vas a encontrar. Ha pasado el tiempo, pero sí que guardo un recuerdo de ese primer día.

¿El recuerdo de sus ocho temporadas en el Athletic es bueno?

Sí, sin duda. Cuando tienes que salir del Athletic es duro y si en aquel momento me lo llegas a preguntar, te hubiera dicho que no, pero ahora, pasado el tiempo, la trayectoria a pesar de tener que salir es buena. Me considero un afortunado por haber jugado en el Athletic y también de haber jugado en otros equipos como el Dépor o el Atlético de Madrid, que me sentí muy a gusto y disfruté de otras experiencias que si no hubiera salido del Athletic, no las hubiera podido vivir.

¿Puede explicar con palabras qué significa jugar en el Athletic?

Joder, es complicado de explicar. Cualquier niño al que le preguntes su sueño es jugar en Primera División. Si preguntas a un niño en Bilbao cuál es su sueño, probablemente te diga que jugar en el Athletic. En Zaragoza, Sevilla o Valencia te dirán que jugar en Primera, pero aquí la gente sueña con jugar en el Athletic porque sabe que es un equipo diferente, que tiene más posibilidades, por el hecho de ser de aquí, de poder llegar a jugar en Primera y por el orgullo que sienten los aficionados por sus jugadores. Todos los aficionados de todos los equipos están orgullosos de su equipo, pero el aficionado del Athletic quizá esté un pelín más orgulloso de los suyos que el resto.

¿Lo que está consiguiendo el Athletic tiene más mérito si cabe tal y como está el fútbol?

Yo creo que sí. Cada vez tiene más mérito. Hace 50 años no había extranjeros, luego comenzaron con dos, tres… Y cada vez se le ha ido poniendo más difícil al Athletic y a día de hoy, que todos los equipos tienen mucho presupuesto y que tienen la posibilidad de fichar en todo el mundo, es todo más complicado para el Athletic y por supuesto que tiene mucho más mérito.

¿Qué tiene de especial la portería de Lezama que no deja de sacar porteros?

Se está trabajando bien y yo creo que han coincidido, en los últimos años, varios porteros que tenían muy buenas condiciones, que se les ha ayudado a todos a seguir progresando y a día de hoy están al máximo nival. Ahí están los Unai Simón, Julen Agirrezabala, Alex Remiro, Kepa y muchos otros que no ahora no están al máximo nivel. Se están haciendo muy bien las cosas en Lezama en ese sentido y a nivel de captación también. Todos fueron captados a una edad temprana, se le vieron condiciones que podían llegar.

¿Se trabaja de manera diferente?

No creo que se trabaje de manera diferente. Sí que es verdad que ha habido siempre muchos exporteros trabajando con los porteros y quizá sea eso un punto a su favor, pero estoy seguro de que en todas las canteras hay grandísimos entrenadores de porteros.

Tú trabajaste con Julen Agirrezabala dos años. ¿Qué tipo de portero es?

Es muy completo. Yo estaba en el filial cuando subió y a todos nos sorprendió. Subió del Basconia por una lesión a jugar un partido. Creo que tenía 18 años. Jugó dos partidos ese año y ya nos sorprendió su madurez, su poso en el campo y al año siguiente ya era el portero del filial y entrenaba con el primer equipo. Fue todo rodado. Es muy completo, muy sobrio. Parece que tiene más edad de la que tiene. Aparentemente no se pone nervioso y luego es muy rápido, tiene altura, va bien por arriba. Es bastante completo.

¿Cómo lleva un portero suplente esa situación de no jugar?

Hace años era más complicado. Ahora mismo la rotación dentro de la portería está más normalizada. Cuando yo era niño te sabías el nombre del portero titular de todos los equipos, pero no sabías ni quién era el suplente. Ahora mismo todo el mundo conoce el nombre de los dos porteros de casi todos los equipos. Sí que es verdad que uno juega más que otro, pero el que juega no se puede despistar porque siempre hay uno que está ahí. Todos tienen buen nivel y en el momento que fallas, que no estás bien, que te lesionas o te expulsan, le van a dar la oportunidad a otro.

No lo tiene sencillo Julen porque Unai Simón está a un gran nivel, ¿no?

Unai lleva años a un grandísimo nivel y esto año aún más. Los porteros conforme van cogiendo años, van cogiendo experiencia y Unai está a un nivel muy alto. Y Julen, a pesar de que no está jugando, las veces que le ha tocado actuar, ha rendido a un nivel muy alto también.

¿Le sorprende que Remiro no esté en el Athletic?

Todos no caben. También estaría Kepa. Si se hubiese quedado Kepa en el Athletic estaríamos hablando de una situación diferente, pero lo bueno es eso, que han fichado a Kepa, Remiro se ha ido y ahora mismo tienes a dos porteros de gran nivel en la primera plantilla.

¿Cuánto ha cambiado la figura de portero desde su época?

A nivel de juego, ha cambiado mucho. Veo ahora a los jugadores que entreno y a nivel de juego ofensivo con los pies todos son muy buenos, todos manejan las dos piernas y el que no lo hace, no llega a ese nivel que se pide. Y físicamente son más fuertes, más rápidos. Lo mismo que el jugador ha evolucionado mucho, es más fuerte, más rápido, más potente, el nivel físico del futbolista, tanto jugador como portero, ha subido mucho.

¿Se lo ponen cada vez más difíciles a los porteros?

Sí. Todas las reglas que van sacando, le complican la vida a los porteros. Pero también se trata de ver más espectáculo, de que sea más vistoso. Es entendible.

¿Tenías algún ídolo?

Me fijaba en todos. El referente cuando yo era niño, era Zubi porque fue el portero de la selección durante muchísimos años, pero me gustaba ver a todos. Me fijaba en las acciones, qué hubiera hecho yo, qué consideraba que hacia bien, mal. Pero me gustaba ver y analizar a todos. Yo tenía 14 años cuando entró la norma de la cesión al portero, que no la podía coger con la mano cuando se la daba un defensa. Tuve margen. Tenía buen golpeo de balón. No yo, pero los porteros de esa época fuimos los primeros que empezamos a jugar algo con los pies. Ahora mismo, un portero que no supiera manejarse bien con los pies, no podría jugar en Primera División.

¿Porteros como Arconada o Iribar lo tendrían difícil ahora?

Pero estoy convencido de que si Arconada, Iribar o Zubizarreta hubiera nacido ahora serían igual de buenos porque se hubieran adaptado, pero sí que es verdad que el fútbol evoluciona. Y lo mismo que yo evolucioné cuando me tocó esa norma. Todos los grandes porteros lo hubieran conseguido.

Además de en el Athletic. Dépor o Atlético, su trayectoria en la Selección también fue muy importante. Fue Plata en los Juegos Olímpicos de Sídney y ganó un Mundial Sub-20…

Tuve la suerte de jugar en todas las categorías inferiores de la selección. Yo lo veía como un premio. Ser considerado como uno de los mejores porteros de España con tu edad, eso me animaba a seguir trabajando porque parecía que lo estaba haciendo bien. Luego tuve la suerte de estar en ese Mundial Sub-20, del que salimos campeones, luego en las Olimpiadas de Sídney y luego tuve la suerte de ir como tercer portero a la Eurocopa de Portugal. La Selección fortalece al jugador. Estás trabajando todos los días en tu club, estás haciendo las cosas bien y eres llamado, es una sensación bonita.

Estaba incluso por delante de Iker Casillas…

Coincidí, sobre todo, en aquel Mundial Sub-20, pero yo soy un año y medio mayor que Casillas. Todo el mundo me decía eso, que era titular por delante de él, pero yo nunca he fardado de eso. Todo el mundo me lo ha recordado, pero yo en aquella época tenía 19 y él, 17. En esas edades el salto de edad se notaba. A pesar de que jugué, yo ya veía a Iker como un grandísimo portero y sabía que iba a llegar muy lejos. Ha sido de lo mejor que he visto. Reconocer ahora a Iker aquí no tendría sentido. Ha demostrado durante muchísimos años que ha sido uno de los mejores porteros a nivel mundial y estoy orgulloso de haber crecido con él de alguna manera.

Echa la vista atrás, ¿está contento con lo conseguido a lo largo de su carrera o esperaba algo más?

Uno siempre sueña alto. Cuando eres un crío, sueñas con llegar a Primera. Cuando estás en Primera, sueñas con la Selección. Todo es más, la gente es ambiciosa. Cuando vas a la Selección, lo que quieres es volver y cuando no vuelves, luego te vas acostumbrando a no estar. Pero unió intenta siempre mejorar a pesar de todo. Cuando uno deja de jugar a fútbol y echa la vista atrás, viendo la cantidad de compañeros con los que has compartido momentos y no han podio llegar, es difícil mantener un nivel durante muchos años a alto nivel y yo tuve la suerte de estar 15 años al máximo nivel y me siento orgulloso.

¿Te comías mucho la cabeza por las críticas?

No. Ahora sí que lo tienen más complicado con el tema de las redes sociales. A todos los jugadores les llega más la crítica, también el aplauso, pero en aquella época estaban los periódicos y con no leerlos, era suficiente.