Diego García y el primer día del primer jugador de la historia de Unionistas: "Vino una marabunta de gente, flipamos, ¿esto qué es?"
El fichaje inicial del club narra en Relevo cómo fueron los inicios: "El día que se anunció mi fichaje casi me explota el móvil. Llegué a casa y dije: 'Increíble dónde me acabo de meter".

¿Quién fue el primer jugador de la historia del Barcelona? Probablemente ya no vive nadie para contarlo y su rastro se ha perdido entre los cientos de libros que relatan la vida blaugrana. El de Unionistas sí tiene nombre y apellidos: Diego García. El primer loco al que convencieron otro grupo de locos, que fundaron un club homenaje a la Unión Deportiva Salamanca sin saber a dónde llegarían. Este jueves se enfrentan al Barça, algo que jamás soñaban. Y menos Diego, que se lanzó a preguntar: "¿Pero quién va a jugar?". La respuesta no la esperaría, pero sentó unas bases futuras sin las que no hubiera sido posible la histórica eliminatoria de octavos. "De momento tú, no hay nadie más", replicaron.
Fue la primera piedra que fundó un proyecto inolvidable. Y él estuvo ahí, donde todo era campo. Pero aquel grupo de chavales de provincial pronto sintió que lo que vivían era algo extraordinario. Pasaron de ser chicos de sus casas y sus barrios a estrellas del rock que llenan el Santiago Bernabéu. El primer entrenamiento, con un club de provincial (categoría más baja del fútbol salmantino), estuvo repleto de hinchas, con bengalas y banderas. Una ida de olla.
"Estábamos calentando y apareció una marabunta de gente... Con banderas y bengalas. Gente cantando, gritando y animando. Nos quedamos paralizados, flipando. Dijimos: '¿Esto qué es?'", recuerda en Relevo. Hasta Astu, el técnico, les tuvo que recordar que tenían que seguir entrenando. Así nació Unionistas, un proyecto diferente y parafraseando, más que un club. Nadie mejor que él, el primero, Diego García, para revivirlo.
Se fundó un club de la nada, casi sin cadena de mando. ¿Cómo te convencieron?
Ya había oído hablar del proyecto. Al final Salamanca es una ciudad pequeña y te enteras. Yo jugaba en el Santa Marta de Tercera División y contactó conmigo Astu (Unionistas). Yo justo salí del club en el que estaba y entonces me llamaron. Me lo comentaron y la verdad es que la idea me molaba un montón. Habían surgido de la nada. Pero claro, querían contar conmigo y yo pregunté '¿pero quién va a jugar?'. Me respondieron: 'De momento tú, no hay nadie más'.
Pero querían contar conmigo primero porque Astu sabía cómo era y que si yo iba, iba a llegar más gente. Yo jugaba en Tercera y bajarte a Provincial, que nunca había estado... Eso hacía que le diera más credibilidad al proyecto. Dije que sí y empezó a llegar gente con la que había jugado en Tercera y Preferente. La plantilla fue buena desde el principio.
Te llamaron en Navidad, pero el club no compitió hasta meses después...
En cuanto salió la noticia que me iba del Santa Marta me llamó Astu. Tenía varias ofertas de Preferente. Pregunté para cuándo sería y claro... Les respondí que intentaría jugar hasta final de temporada, para mantener la forma. Me fui al Guijuelo cuatro meses y les avisé antes que tenía todo apalabrado con Unionistas. Dije que sí, me lancé, me pilló en esa época de oportunidad. Era muy ilusionante y llamativo.
Pregunté '¿pero quién va a jugar?'. Me respondieron: 'De momento tú, no hay nadie más'.
y el día que fichó por Unionistas¿Te contaron cómo era Unionistas como club al ficharte? Más allá del equipo.
Me lo contaron todo. Astu cuando me hablaba de Unionistas le decía que yo ya estaba informado. Fue una conversación fácil. Ya me llamaba la atención la idea del fútbol popular y los socios. Es más sano. Pero aun así me quisieron contar la idea bien.
¿Qué recuerdas del primer partido de Unionistas?
Te hago un hincapié. Antes del primer partido, recuerdo perfectamente el primer entrenamiento. Me impactó muchísimo. Estábamos entrenando en el campo de la Sindical, súper pequeño, de césped artificial. Estábamos calentando y apareció una marabunta de gente... Con banderas y bengalas. Gente cantando, gritando y animando. Imagínate, para chavales que jugábamos en Tercera y Preferente. Siempre nos habían venido a ver jugar nuestros padres y cinco personas del pueblo.
Llegaron allí al entrenamiento y nos quedamos paralizados, flipando. Dijimos: '¿Esto qué es?'. El entrenador nos tuvo que decir que siguiéramos. No dábamos crédito.
El primer partido también lo recuerdo, que fue contra el Santa Marta. Quedamos para ir en autobús porque el club quería que llegásemos juntos y tuvimos recibimiento. Fue una auténtica locura. Había jugado yo ocho años en ese campo y nunca lo había visto lleno. Solo cuando iba la Unión allí. Y aquel día estuvo más a reventar que nunca. Tuvieron que habilitar detrás de las porterías sitios porque no daba a basto.
Diego García (@diego5garcia) primer fichaje de Unionistas. ¡Bienvenido Diego! http://t.co/zZpIvPRlHR pic.twitter.com/mVxAN4GPu8
— Unionistas de Salamanca CF (@UnionistasCF) June 4, 2014
Recuerdo bajar del autobús, con un pasillo de gente cantando y con banderas. Veía entre la multitud a mis padres y estaban a cuadros. No dabas crédito. Estábamos en provincial, la categoría más baja del fútbol español, es una categoría a la que vas a jugar con tus colegas.
Viendo eso, ¿qué pensabas del futuro del proyecto? Tendrías tus dudas, lo normal es que no llegara a ningún lado.
Los que estábamos dentro lo veíamos muy profesional todo. Sorprendente para la categoría en la que estábamos. Hasta los medios de comunicación. Cuando me presentaron como jugador de Unionistas, di una rueda de prensa y todo. Yo no había hecho ni una en mi vida, en Tercera y Preferente es todo como más normal.
Como era uno de los capitanes iba a muchos actos. Fuimos al hospital a entregar juguetes a los niños, a un pabellón con una asociación de personas discapacitadas... Cosas sociales que tú ves y eran una pasada. Era otra cosa, no venir a jugar al fútbol y ya. Unionistas era un movimiento. Y desde dentro lo veías. 'Hostia, no tenía nada que ver'. Imagínate las críticas que recibíamos desde fuera. Estábamos en provincial, con grupos de chavales que entrenan dos días a la semana. Y nosotros haciendo actos, hablando con los medios...
Dirían: 'Qué flipados. ¿A dónde van estos? Si seguro que son un equipucho de Provincial y no van a llegar más que Tercera'. Había muchas envidias y críticas, pero por dentro veíamos que no era normal, que íbamos hacia arriba, con masa social, con patrocinadores. Es una maravilla ver como trabajan desde dentro. Unionistas vive de los socios y sus patrocinadores y se mueve de una forma brutal.
Estábamos calentando y apareció una marabunta de gente... Con banderas y bengalas. Gente cantando, gritando y animando. Nos quedamos paralizados, flipando. Dijimos: '¿Esto qué es?'
y el primer entrenamiento de Unionistas¡Hasta una rueda de prensa!
Imagínate. Nos presentaron a los tres a la vez. Yo al menos en el Santa Marta a veces hablaba para las redes sociales del club y estuve más suelto. Pero mis compañeros se pusieron hasta nerviosos. Se trababan o quedaban en blanco, si es que éramos chavales normales. Había periodistas de la SER, Cope, El Norte de Castilla, La Gaceta... Cómo se ponía eso. También había gente que fue a ver la rueda de prensa. Muy impactante.
Avancemos en el tiempo. Estuviste en el primer partido de Unionistas en el Reina Sofía. Fue como visitante.
Ese partido... Para olvidarlo. Fue increíble. Yo era central y marqué en aquel partido. El Salamanca Monterrey era uno de nuestros rivales en la categoría. Íbamos allí a jugárnosla y cayó una de agua... Creo que era ya el único campo de tierra que quedaba en Salamanca. Estaba bien jugar ahí, pero claro en tierra y con el diluvio universal, aquello era un barrizal. Yo soy jugador de brega y lucha, meto la cabeza en cualquier lado y me encantó.
Empezamos un poco fríos. El balón se iba a ir fuera, botó en un charco y se metió dentro de la portería. Un drama. Luego al salir del descanso se nos pusieron 2-1... Menos mal que teníamos a la afición que teníamos. Con ellos te metes de lleno en el barro y dices: 'Esto lo sacamos como sea'. A balón parado me cayó y pude meter el 2-2. Cinco minutos después, el 2-3.
BAJAS | Diego García, 1er jugador de la historia del club, anuncia su marcha: https://t.co/U9LXzRzzTd #GraciasDiego pic.twitter.com/8NkxrnjYCp
— Unionistas de Salamanca CF (@UnionistasCF) June 10, 2016
Lo recuerdas con detalle...
Sí, y tengo una anécdota muy buena. El otro día un amigo me escribió. Había estado en la autoescuela y el dueño era de Unionistas y patrocinador. Mi amigo le dijo que yo fui el primer jugador del club. Le respondió: 'Sí, sí. Diego García'. Se quedó alucinando de que se acordara de mí.
Le dijo que en el partido mítico contra el Monterrey, fui a celebrarlo con la grada, le pegué un abrazo y le llené de barro. Me ha parecido increíble que se acordara, primero de mí y después de ese gesto. Es la hostia.
El día que se anunció mi fichaje casi me explota el móvil. Llegué a casa y dije: 'Increíble dónde me acabo de meter'
primer jugador de la historia de UnionistasAhora el Reina Sofía es otra cosa, van a ir 6.000 personas.
Si ves el contraste de lo que es ahora y era antes. Años luz. Ves los vestuarios y lo que ha cambiado. Cuando voy a Salamanca voy a ver al equipo y miro el campo lleno a reventar, con las gradas... Es un campazo. Pero tendría que ser mejor. El club lo merece. El cambio es gracias a Unionistas, lo que se lo han currado, el contacto con el Ayuntamiento y lo del césped.
¿Participaste?
Sí. Doné dinero. Me parecía todo aquello muy injusto. Hicimos varias entrevistas también. El Ayuntamiento tiene que ver que Unionistas mueve muchísimo en Salamanca y a nivel nacional. Con toda la repercusión que está teniendo. Ya cuando vino el Madrid, que estábamos en Las Pistas. Esa publicidad que está viniendo a la ciudad es increíble.
Me preguntaba si estaba en un sueño. Me pedían autógrafos y fotos. Alucinaba. Pero si yo no soy nadie
y el furor por UnionistasUna buena manera de definir lo modestísimo que era Unionistas es que lo dejaste por el curso de formación de la Policía. Algo impensable en un jugador de Primera Federación... Eso podría esperar.
Era todo modesto. Pero modesto. Yo preparaba mi oposición a la vez que entrenaba. Tienes que tomar una decisión al final. Ascendimos a Tercera y el cuerpo técnico hablaba con los jugadores. Recuerdo aquella reunión con Tom (ahora directivo) y Astu y querían contar conmigo. Pero yo no podía decir ni que sí ni que no, estaba pendiente de la oposición. Al final les dije que no podía seguir. Se alegraron mucho por mí, aunque les dio pena. Tuve que dejarlo. Aún tengo guardada la carta de agradecimiento al club.
Ahora ves cómo suben de categoría y se ha ido sumando gente, ves el campo y es una pasada. A todos nos gustaría jugar contra el Barça o cualquiera de las fases de ascenso. Y más estando desde el inicio. Lo he visto desde fuera, que es muy ilusionante, pero imagínate desde dentro.
He leído reportajes a nivel internacional. Una persona de Argentina debe alucinar con Unionistas
primer jugador de la historia de Unionistas¿Qué relación tienes ahora con Unionistas?
Soy aficionado, vivo en Madrid y no puedo ir mucho a Salamanca. Cuando voy, siempre intento ir al campo. En redes siempre apoyo al club y los partidos los veo todos por televisión. Si el club me pide colaboración de algún tipo, ahí estoy. Con lo del césped me escribieron por si podía dar entrevistas y apoyar al club y dije que sí enseguida. Lo que haga falta.
No soy socio, no sé muy bien por qué. Podría serlo, lo seré el año que viene. Me fui a Canarias cuando tenía el carnet de socio fundador y ya no lo renové. Mi número era súper bajo y me hubiera gustado mantenerlo. Lo tengo pendiente.
📊 ESTADÍSTICAS | Este es el top 10 de defensas con más partidos en la historia de Unionistas:
— Unionistas de Salamanca CF (@UnionistasCF) June 14, 2019
1- Piojo [76]
2- Flórez [67]
3- Sito Cruz [63]
4- Antonio León [63]
5- Gallego [56]
6- Lolo [49]
7- Ángel Martínez [48]
8- Obispo [48]
9- Diego García [41]
10- Manu Arias [40] pic.twitter.com/aAI74AP47w
El número no, pero siempre serás uno de los primeros capitanes. ¿Se representa más a un equipo o a la idea?
Imagínate lo que es para un salmantino como yo. Ahora quedan menos. Ser capitán del equipo de tu ciudad y que vayas por la calle y te pidan fotos y te saluden... Cuando jugaba en Unionistas, trabajaba en un bar de copas. Si jugábamos el sábado, por la noche me iba a poner copas. Los aficionados iban allí. Su capitán les ponía una copa, es surrealista. Se ponían en la barra y se ponían a cantar y pedirme fotos. Yo soy un chaval normal, no un futbolista como puede haber ahora. Me salía ser muy cercano, ser capitán era un orgullo. Ahora veo las fotos con mucha añoranza, es lo que nos queda.
Desde pequeño siempre he sido del Barça, pero Unionistas me robó el corazón. Unionistas era un movimiento
primer jugador de la historia de UnionistasCon cualquiera que se hable de Unionistas es todo idílico. ¿Algún momento malo?
Nada. En los dos primeros años (cuando estuvo él), era todo para arriba. No recuerdo ni un mal momento, era como estar en una nube. Perdías a veces sí, pero encima ascendimos de calle. Era idílico, perfecto. Me preguntaba si estaba en un sueño. Siempre soñé con ser futbolista y me sentí con Unionistas en Provincial y en Preferente. Me pedían autógrafos y fotos. Alucinaba. Pero si yo no soy nadie, soy un chaval que juega al fútbol como hobby. Pensaba que ya no iba a llegar a nada, pero me sentí futbolista por cómo lo manejaba el club. Llegar en autobús y oleadas de gente cantando. Increíble.
¿Estuviste el primer día del ritual de las palmas?
Eso creo que se empezó a hacer justo cuando me fui. No sé de dónde sale. Los aficionados siempre trabajan y se mueven mucho. Me encantan los cánticos, cada dos por tres tienen nuevos (ríe). Habrás visto lo que es ambiente. Estás siempre con los pelos de punta, cómo jalean. Y el minuto 23 en homenaje a la Unión. Es una pasada. Te sale dejarte la piel por ellos.
Malos veo que ninguno. ¿Y el mejor momento?
Fue una pasada. Cuando se confirmó mi fichaje era una tarde de junio y estaba en una terraza tomando algo con una amigo. Mi móvil prácticamente explotó. No te haces una idea. El Twitter... Me empezó a seguir gente... Se me disparó a más de 1.000 seguidores y tendría 200. Mensajes deseándome suerte, no conocía a nadie de nada. Soy normal, de familia humilde. Empecé a contestar uno por uno dando las gracias. La gente flipaba con que fuera a ser su futbolista. Una locura. Llegué a casa con una sonrisa de oreja a oreja. Dije: 'Increíble donde me acabo de meter'. Estaba muy feliz.
El dueño de una autoescuela le dijo a un amigo que le llené de barro celebrando un gol. Es la hostia
primer jugador de la historia de UnionistasDespués me quedo con el segundo ascenso, que era más complicado. Fuimos a la Gran Vía y estaba la gente esperándonos. Éramos todos chavales normales y estábamos de repente en nuestra ciudad, con la gente amontonada, cantando. Nos fuimos de fiesta con los aficionados.
Hay ciudades que la gente es de su equipo y también del Madrid o del Barça. ¿Cómo ha conseguido Unionistas ese sentimiento de pertenencia?
Un poco por la idea del club, que te gana. Hay mucha repercusión. Si he leído reportajes a nivel europeo e internacional. Eso es por la idea. Una persona de Argentina debe alucinar. Está por ahí el ejemplo del Unión Berlín y mira dónde ha llegado. La idea te cala dentro y te llena en lo sentimental. Una ciudad como Salamanca se quedó desangelada por lo de la Unión. Yo iba al Helmántico cuando estaban en Primera y Segunda División. Unionistas ha sido como una salvación, una forma de retomar la ilusión que se fue. Es una forma muy bonita de entender el fútbol. Sano, intoxicado, que si los grandes clubes, que si los jeques... Esto es como una burbuja dentro del fútbol. Y ojalá que llegue más lejos.
¿Un resultado para el partido?
Desde pequeño siempre he sido del Barça, pero Unionistas me robó el corazón. Hoy seré más anti-Barça que nunca y con Unionistas a muerte. Me atrevo con un 2-1. No podré ir, que no he conseguido entrada. Pero sí tengo la bufanda conmemorativa, para animar a muerte desde casa. Unionistas va a ir a muerte y pueden pegar el susto. El Reina te hace ir 1-0.