Diez años que cambiaron al Unionistas del barro por colas de estrellas del rock: "¿Quién va a jugar? De momento tú, no hay nadie más"
El club salmantino, fundado en 2013 y llegado desde Provincial, se enfrenta al Barcelona en el partido más importante de su historia.

"La cara de Xavi va a ser un poema". Dos mujeres y dos hombres de mediana edad caminan por las calles de Salamanca en una fría tarde. Es miércoles y aún quedan más de 24 horas para un partido que lo cambiará todo. Unionistas se enfrenta al Barcelona por un billete en cuartos de final. Hay mucho más que eso. Hay gloria. Hay orgullo de aparecer en Olé y en medios de medio mundo. Hay un sentimiento de pertenencia de una ciudad que en su día se rompió en pedazos. En 2013, la Unión Deportiva Salamanca se extinguió y con ella la ilusión de una provincia. Su equipo histórico no volvería a pisar el césped, cayendo en un luto eterno. Unos meses después, una semilla comenzó a brotar. Al frente, un grupo de soñadores fundaron Unionistas, el mejor club de fútbol popular de España y uno de los mejores de todo el planeta. Es el otro deporte, en el que cada socio vota y donde los jugadores comen en cafeterías arropados o incluso sirven copas a sus aficionados.
"La cara de Xavi va a ser un poema". Dos hombres y dos mujeres de mediana edad caminan por las calles de Salamanca en una fría tarde del año 2013. Entonces, serían hinchas del Real Madrid y comentarían el último barullo de un Clásico. Porque el fútbol de élite ya no podía estar entre sus calles. Les quedaba la televisión. El Marca, el AS. Pocos podían creer que el Unionistas aquel del que se hablaba se codearía con los gigantes. El Unionistas que nació en los bares, en las calles, en los salones de tatuajes. También el que enseñó a los pioneros, los chavales del primer día, que en esta ciudad el más humilde puede sentirse una auténtica estrella del rock.
"Lo mejor que ha hecho Unionistas es dar pasos cortos pero seguros como si fuese un adulto y jugar al fútbol siempre con la ilusión de un niño". Al otro lado del teléfono, Sergio Villardón. Él es periodista y es el único que continúa cubriendo al equipo desde el momento de su fundación. Una voz más que autorizada. Desde entonces han pasado diez años. Desde entonces, un equipo que jugaba en provincial ha conseguido que sus fieles hagan noche en la tienda para hacerse socios y obtener su entrada para el partido ante el Barcelona. ¡Contra el Barcelona! No son los Rolling Stones. Ni Bad Bunny. Ni Aitana. Es Unionistas, un club que ha devuelto la ilusión a una ciudad. Y eso no hay ni frío ni sueño que lo detenga.
"Es una locura, te habla un montón de gente, a ver si puedes conseguir una entrada. Pero vamos ahora a por una semana más", comenta entre risas Sergio Villardón, exhausto de escuchar la melodía del teléfono. Tampoco andan para trotes en la tienda oficial del club, cercana a la Plaza Mayor y desbordada de gente durante toda la semana. "Estamos deseando no pasar de ronda", apuntan, antes de corregir, por si las moscas: "Es broma, es broma". Es el cansancio de una semana que también ha convertido a los colaboradores del club en managers de una estrella norteamericana. Ya hasta los clientes se lo tomaban con humor: "Oye, ¿no tendrás entradas para el partido ante el Barcelona? Quiero ocho".
"Sinceramente, diez años después Unionistas sigue siendo el mismo club"
periodista de Salamanca24HorasEl Unionistas que luchaba en la tierra
Diez años dan para mucho. Por ejemplo, para curtirse en la tierra. Unionistas visitó por primera vez el Reina Sofía en 2014. Entonces como visitante, en un campo sin apenas gradas y de tierra. O barro, tras el diluvio que cayó sobre la ciudad. Ver para creer. La misma superficie albergará el partido ante el Barcelona con césped natural (los aficionados pusieron 300.000 euros de su bolsillo) y cerca de 6.000 personas en las gradas. Para ello, quedaba aún mucho. Nacer, para empezar.
Un proceso que Sergio Villardón vivió en primera persona: "Les ayudé muchísimo, aún no conocían bien cómo dar los primeros pasos. Estaba en el grupo de trabajo. El día después del primer memorial de la UDS mi situación cambia y empiezo a trabajar en Salamanca24Horas. Creo que soy el único periodista que queda de aquella época, que ha cubierto todas las temporadas". Una trayectoria impoluta para responder: ¿en qué ha cambiado el equipo?: "Recuerdo un club muy animoso, con muchísima ilusión. Y sinceramente diez años después sigue siendo el mismo club, pero cada vez más estructurado. El gran secreto de Unionistas es que optimiza cada recurso que tiene al máximo".
Final:
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Ya no es un sueño:
¡¡¡Estamos en octavos de final!!! 😳💪🏻
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Entonces, las metas estaban claras. Javier Tejedor era el presidente y se propuso subir a Tercera División. Entró el patrocinio de Ecotisa y llegaron los ascensos. Dicho y hecho, Unionistas llegó al objetivo con mucha fuerza, con una gran rivalidad con el Salamanca y con unas autoridades divididas. Jesús María Ortiz, de la Diputación de Deportes, lo recuerda: "Apoyamos a los dos. Han tirado por dos caminos distintos. Unionistas ha sido muy luchador y hay que estar contentos por el gran equipo que tenemos. Los dos merecen respeto porque están defendiendo a nuestra provincia, de formas distintas".
Incluso de forma ecuánime: "He defendido a Unionistas con los colores de Unionistas y al Salamanca, con los del Salamanca. Cuando jugaban entre sí decía que quería que ganase los dos. Tenía el corazón partido". El tiempo colocó a uno en Tercera Federación y al otro asentado en Primera RFEF, aunque los inicios fueron parejos. Los dos clubes fueron ascendiendo de forma fulgurante, sin cesar. Algunos creyeron en un proyecto y otros, en el contrario.
"El Salamanca CF UDS consiguió el estadio Helmántico y eso era una baza muy a favor de ellos. Y un golpe para Unionistas, porque la gente asociaba el fútbol con el estadio. Con el paso de los años no es tan así. Unionistas tiene a un montón de gente joven y quien va al Reina Sofía quiere repetir. Lo fácil es quedarse con el partido ante el Villarreal, pero siempre animan muchísimo", expresa Villardón.
⚽ | Aunque eliminemos a campeones de la Europa League como el @VillarrealCF o nos enfrentemos a gigantes como el @FCBarcelona_es , no olvidamos jamás de dónde venimos.
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De la categoría más baja posible, del barro, y de la certeza de que otro fútbol es posible: el popular. pic.twitter.com/U8v9JYXLGk
Entre medias, el primer partido... o incluso el primer entrenamiento. "Estábamos calentando y apareció una marabunta de gente... Con banderas y bengalas. Gente cantando, gritando y animando. Nos quedamos paralizados, flipando. Dijimos: '¿Esto qué es?'", relata Diego García, el primer fichaje de la historia del club, que, claro, recordaba perfectamente el día del anuncio: "El día que se anunció mi fichaje casi me explota el móvil. Llegué a casa y dije: 'Increíble dónde me acabo de meter'".
Y entonces llegó el día de la tierra, la pasarela de moda que todo club debe vivir para asentarse en el fútbol de verdad. "Fue el primer gran partido épico", ríe Sergio Villardón. Las lluvias dejaron un terreno de juego impracticable, repleto de barro: "El trascurso de ese partido a este habla muy bien de cómo ha crecido Unionistas".
Un partido que lo cambió todo y que a nadie se le olvida. Diego García, primer jugador de la historia del club, lo recuerda especialmente bien: "El otro día un amigo me escribió. Había estado en la autoescuela y el dueño era de Unionistas y patrocinador. Mi amigo le dijo que yo fui el primer jugador del club. Le respondió: 'Sí, sí. Diego García'. Se quedó alucinando de que se acordara de mí. Le dijo que en el partido mítico contra el Monterrey, fui a celebrarlo con la grada, le pegué un abrazo y le llené de barro. Me ha parecido increíble que se acordara, primero de mí y después de ese gesto. Es la hostia". En aquella época, por cierto, el futbolista trabajaba en un bar de copas y servía a sus propios aficionados.
¡Salamanca está de fiesta! 🎉🎉
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🙌🏻 Otro paso adelante para el fútbol popular. ¡El fútbol es del pueblo, esto es de todos! pic.twitter.com/Pu5CpWNbKo
El Unionistas que muere por sus ideas
El club cala en los huesos a aquel que se aproxima. Y, para ello, necesitó desde el primer día dejar las bases claras. De aquel equipo que empezó en la Sindical, con una pared a medio metro de la línea aún queda todo, se compita contra el Barcelona o un grupo de amigos. "La directiva son voluntarios, son altruistas. Unionistas siempre da superávit en sus cuentas. Tengo este dinero, me gasto este dinero. Han ganado en sentimiento de pertenencia. Me dirás cómo se sacan 300.000 euros para cambiar el césped. Los aficionados se tiraron como locos a por los carnets de cinco o diez años".
Sergio Villardón se refiere al momento en el que la obligación federativa de césped natural en Primera RFEF puso en jaque la supervivencia del club. Los aficionados se lanzaron en masa a apoyar económicamente lo que hiciera falta y jurar fidelidad con carnets de incluso diez años. Esa filosofía también pasa a la voz: "Unionistas tuvo muy claro desde el principio que al futbolista hay que animarle, gane, empate o pierda. Ese respeto hace que el futbolista siempre dé el cien por cien. La grada de Unionistas hace sentir a los jugadores futbolistas profesionales".
¿Y la oveja negra? No hay lugar donde no conviva la nota discordante. La diferencia es que Unionistas es un club de fútbol popular. Lo que viene a ser que es de los socios. Tan tuyo, que lees, como del presidente o del mejor jugador. "Lo mejor que tiene Unionistas es que los socios se sienten dueños del club. Este año se han sacado carnets muy baratos para fidelizar a la gente joven", explica Villardón.
"Lo mejor que ha hecho Unionistas es dar pasos cortos pero seguros como si fuese un adulto y jugar al fútbol siempre con la ilusión de un niño"
periodista de Salamanca24Horas¿Pero quién ha dicho que una oveja negra no pueda asociarse? Unionistas tuvo claro desde el principio que quería alejarse de la lacra que convierte el fútbol en una pocilga de insultos y peleas. Sergio Villardón estaba presente en las primeras decisiones drásticas: "En los primeros día de Unionistas, tuvo que tomar la decisión de expulsar a seguidores que estaban generando problemas. Su grada está muy alejada de los problemas y de los ultras. Cuando un seguidor se ha comportado mal, al club no le ha temblado el pulso. Los socios son los dueños del club y ven el fútbol como un lugar para crear y crecer, sin violencia ni descalificación".
Siempre existe el miedo de que alguien pueda llegar y destrozar todo lo que tanto ha costado construir. Quequé no tiene miedo, pero avisa: "¿Si viene un jeque? Eso no va a pasar. Es casi imposible. Y si pasa, yo ya no seré de Unionistas. A nivel modelo de club, ético... Igual sí hay que fijarse límites, pero deportivamente no". Sueña con un ascenso a Segunda y quién sabe si algo más: "En un futuro, cuando cambie de vida, sí me gustaría dedicar tiempo al club que quiero".
La vida moderna es ser de un club de flipados como Unionistas. Gracias por la promosió, @_Queque_ 😘. pic.twitter.com/UwSj73QTge
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El Unionistas que nace en los bares
Más de 125 patrocinadores dan sentido a Unionistas. Sin ellos, su subsistencia sería un imposible. El bar La Amistad, situado cerca del centro de la ciudad, dibuja sus paredes con varias bufandas del club. Lejos, muy lejos, del Reina Sofía, sus entrañas respiraban fútbol. "Mi hijo es que es socio desde el primer día. Ahí estaba, si eran veinte locos", recuerda la dueña del local con nostalgia. Es el orgullo de lo que ves nacer, desde tu casa, tu barrio o tu bar de confianza.
Como patrocinadores del club, el bar La Amistad colaboraba de la mejor manera posible en sus primeros años. Cuando Unionistas navegaba por las categorías más bajas del fútbol español, ellos eran claves en su supervivencia: "Venían los jugadores y les dábamos de comer. Ellos comían aquí". Desde entonces, se ha convertido en un lugar de culto para todos los fieles unionistas.

Las reuniones ahora se producen ya sin preguntar. A la hora del partido, donde siempre. La costumbre. Sentado en la barra, pude observar cómo investigaban la manera de ofrecer por televisión el partido de Copa del Rey. Lo echa Movistar Liga de Campeones. Liga de Campeones. Unionistas en Liga de Campeones. "La ciudad tenía muchas ganas de fútbol. Yo iba al Helmántico antes, pero cuando murió la Unión...", explicaba un comensal, mientras el camarero animaba a más a participar en la conversación: "Venga, que mañana salís en el Marca". En diez años, como Unionistas, puede que Relevo también esté en boca de todos.
Unionistas también nace en los bares. Los dos carnets del bar La Amistad son para los dos hijos de los dueños. Uno de ellos vive en Madrid y libró por un pelo un viaje de trabajo al otro lado del planeta. El destino quería que viese a Unionistas, como siempre, donde siempre. Mientras, los mayores lo vivirían con una cerveza en mano y atendiendo a los clientes que viven de otra manera lo del balón. "Mi hijo me ha dicho que no le espere despierta, que va a volver a las cinco de la mañana", ríe ella.
Es curioso cómo la ilusión transforma perspectivas. El lenguaje muestra lo imposible con total naturalidad. Como si Unionistas fuera a ganar al Barcelona. "Es muy difícil, encima llegan heridos", corrigió rápidamente. Quizás me pueda el centralismo. O me choque todavía que un club de Primera Federación esté patrocinado tan alegremente por varios bares de la ciudad. "¡Y por la inmobiliaria de aquí al lado!", me añadieron.
A la una de la mañana, ya había aficionados en la tienda y así está la cola en estos momentos... 😳 https://t.co/9JzV06iopD pic.twitter.com/HrT5qsbCzl
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El Unionistas que se lleva en la piel
Un par de calles más alejado, un estudio de tatuajes llamado DamaNegra Tattoo Club mostraba en su escaparate figuras de One Piece y otros animes y no daba señal de tener vínculo alguno con Unionistas. Google no falla. Allí patrocinaron al club en otros tiempos y aunque fueran pasados guardan un gran recuerdo. Ellos son discretos, no los típicos tatuadores que indagan sobre los motivos que llevan a la gente a dibujar en su piel cualquier tipo de reliquia.
¿Te tatuarías el nombre de alguien por amor? Realmente, el fútbol no anda tan alejado de este mantra. Ella y él han dejado para siempre el escudo de Unionistas en la piel de sus aficionados. También el lema 'Ad astra per aspera', en castellano 'a las estrellas por el camino más difícil'. Sobre todo se dio en el momento en el que los dueños del local decidieron acordar con el club. De hecho, en el partido ante el Real Madrid en Las Pistas, un cartelón enorme te invitaba a tatuarte rodeado de futbolistas repletos de pintura diseñada en Los Ángeles o Miami.
El club de fútbol popular abre sus puertas a todos. Al igual que es imposible que un salón de tatuajes patrocine al Real Madrid, lo es imaginar por cuánto se puede llegar a patrocinar a un equipo de Primera Federación. Una cantidad modesta para una entidad modesta, a la que no se le caen los anillos por mucho que escale en el fútbol español. Aquello se resolvió también con un descuento para socios y unos diseños especiales, preparados a conciencia para que Unionistas no se pudiera borrar jamás.
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"Realmente el fútbol y el tatuaje no son dos mundos muy relacionados", apuntaba uno de los dueños, que llegó poco después al local. "La gente no suele hacerse muchos tatuajes de fútbol, aunque sí recuerdo siete u ocho de Unionistas", recuerda la tatuadora. A su compañero le tocó hacer uno especial: "Le tatué el escudo a mi primo en el brazo. Él es un loco del fútbol y también de Unionistas". Pero si no son dos mundos relacionados, ¿por qué?
"Decidimos invertir en ellos porque se lo han currado mucho y son gente cercana. Se merecen todo lo mejor". También hubo un vínculo familiar algo enrevesado, que el paso de las horas me impide recordar con claridad. "Al final aquí nos conocemos todos", ríe el otro dueño. Porque Unionistas es Salamanca, pero cada vez es más mundo. "Cada vez hay más gente que se hace de Unionistas. Fuera de Salamanca, no hay color, todo el mundo habla bien del club", remarcaba Villardón.
El Unionistas que cambia las lágrimas por los medios internacionales
El primer gran palo para Unionistas llegó en el primer año en Tercera División. El equipo perdió 5-0 en la vuelta ante el Olímpic de Xátiva, perdiendo toda opción de ascenso. Dicen que en las derrotas se construyen campeonatos y aquel día es el mejor ejemplo. Los aficionados desplazados rompieron a animar y gritar en los cinco minutos finales, pese a la sonora goleada. Los futbolistas, sin embargo, no pudieron esquivar el disgusto. Sergio Villardón estuvo presente: "Recuerdo a Óscar Martín, un veterano curtido en mil batallas, en su recta final. Tuve que cortar porque se echó a llorar en mitad de la entrevista, no podía hablar".
La otra imagen que no sale de su retina es la de Manu Arias: "Toda la vida en Tercera División, un central káiser, estaba sentado en el suelo llorando. Sabía que era su último partido y los niños canteranos de Unionistas fueron a consolarlo". Uno de los pocos debes que le queda a Unionistas es aún la normalización de la cantera en el primer equipo. Mientras los chicos se labran, no obstante, seguían llegando los éxitos. Aunque haya mucho camino que recorrer.
¿Lo recuerdas? Esto sigue siendo igual.#ContigoNosPasamosElJuego🎮 #UnionistasBarça #Creemos #LaCopaMola #CopaDelRey 🏆 pic.twitter.com/xJ7P17llSO
— Unionistas de Salamanca CF (@UnionistasCF) January 15, 2024
"Unionistas llega a Segunda B, donde lo había dejado la Unión. Es una locura. Cuando empezó Unionistas veía demasiado lejos la Segunda B. Sí creía que podía ser un equipo de Tercera, eran dos pasos, pero... Ahora, diez años después... Con un poco más de ayuda, es un club más cercano a la Segunda División que a la Segunda RFEF. Y no hablo de dinero. Si hablamos de eso, es más cercano a Segunda RFEF que a Primera RFEF", contrasta Villardón. Vaya dos épocas.
De momento, considera que el Ayuntamiento debe prestar más ayuda. Jesús María Ortiz, desde la diputación, tiene claro que el futuro de la ciudad también pasa por el deporte: "En Salamanca hay mucha afición por el fútbol. No se ha perdido ni se iba a perder. Salamanca siempre defiende a los equipos que tiene. Al fútbol femenino, a los de Tercera Federación... Estoy muy orgulloso de que Unionistas haya llegado a octavos de final de la Copa del Rey. Todos los salmantinos nos debemos sentir muy orgullosos".
Ya quedaron en otros tiempos los conflictos con el Salamanca, aunque se hayan reavivado con el tema del escudo. "Los dos clubes merecían estar ahí. Quizás con un club hubiera bastado, pero en el desacuerdo se crearon los dos y merecen todo el respeto. Queremos lo mejor para los dos. Unionistas está pegando muy fuerte, luchando y trabajando mucho. Como diputado puedo decir que estoy muy orgulloso de este gran club", asevera Ortiz.
"Desde pequeño siempre he sido del Barça, pero Unionistas me robó el corazón"
primer jugador de la historia de UnionistasEl progreso del ahora héroe copero, eso sí, es incuestionable. A lo largo de esta semana, su nombre y su historia han llegado a la radio francesa, a Olé, a Clarín, a L'Equipe, a The Athletic y, seguro, a muchos medios más alrededor del mundo. "Hay mucha repercusión. Si he leído reportajes a nivel europeo e internacional. Eso es por la idea. Una persona de Argentina debe alucinar con Unionistas", también se muestra impresionado Diego García.
El Unionistas que cree, cree y vuelve a creer
Ahí están, diez años después. Los que empezaron con un "¿pero quién va a jugar?" y encontraron por respuesta un "de momento tú, no hay nadie más". Esos "veinte locos". Esos tatuajes. Esas comidas en los bares. A ver quién les dice ahora que les va a ganar el Barça. "Yo creo que sí, que va a haber un susto al menos", apuesta Villardón. Jesús María cree con firme convicción: "Les vamos a ganar. El Unionistas va a ganar al Barça. Ya lo anticipo. Si no es 2-1, en penaltis. Va a ser como el otro día. Que se vayan preparando los siguientes. Tenemos que defender a nuestro equipo. Salamanca está ilusionada".
Son cosas que no se pueden explicar. El fútbol del güeno ha vuelto a su ciudad. "A ver si ganamos, sería un buen día para que estuviera ahí el cartel de los tatuajes", bromean en DamaNegra Tattoo Club. "Hombre que si ganamos", apuntan en el bar. Y el ya narrado subconsciente de las cinco de la mañana, de las copas para celebrar y de un futuro algo más oscuro: "Le va a tocar el viaje de trabajo la semana que viene, no va a poder venir a los cuartos".
❓ ¿SABÍAS QUE? | Los socios de Unionistas de Salamanca, que son los dueños del club, aprobaron en 2019 en asamblea la prohibición de generar dinero a partir de casas de apuestas o de empresas relacionadas con la explotación sexual.
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La propuesta no tuvo ni un voto en contra. pic.twitter.com/9wIcBxadCv
Héctor de Miguel, Quequé, no tiene duda alguna: "2-1. Para Unionistas, por supuesto. El partido más jodido fue el de Gernika". Y Diego García, primer jugador de la historia de Unionistas, hasta renuncia a sus colores: "Desde pequeño siempre he sido del Barça, pero Unionistas me robó el corazón. Hoy seré más anti-Barça que nunca y con Unionistas a muerte. Me atrevo con un 2-1".
Todos ellos son su voz. Unionistas, por y para Salamanca, juega este jueves por mucho más que unos cuartos de final. Juega por todos los que le vieron nacer. Por los que creyeron en él. Por los que se tatuaron. Por los que vieron y ven sus partidos en el bar. Por los que se mancharon de barro abrazando a los jugadores. Por sus socios. O sus dueños, que es lo mismo. Por ese fútbol que nos gusta y que sobrevivirá a todo lo que inventen. Por los que animaron al Unionistas del barro y hoy les han convertido en estrellas del rock. Por todos. En el Reina Sofía. Unionistas-Barcelona.