COPA DEL REY

Un campeón de Copa en busca de "otra machada"... 103 años después

El Arenas de Getxo recibe al Valladolid en la segunda ronda copera con la confianza de volver a demostrar los valores que le hicieron campeón en 1919.

Los jugadores del Arenas celebra la clasificación conseguida en la anterior ronda ante el Lugo./Arenas Club
Los jugadores del Arenas celebra la clasificación conseguida en la anterior ronda ante el Lugo. Arenas Club
Patxo De la Rica

Patxo De la Rica

El Arenas de Getxo no es cualquier club. De hecho, solo 14 clubes de nuestro fútbol pueden presumir de haber ganado alguna vez la Copa del Rey y la entidad vizcaína es una de ellas. Sucedió en 1919, aunque 'el histórico' también rozó el título en 1917, 1925 y 1927, cuando consiguieron el subcampeonato. "Por algo nos llaman el histórico. Es nuestra competición fetiche", dice orgulloso Gorka Zurinaga, presidente del club que hoy (21:00) recibe en Gobela al Valladolid con la ambición de seguir avanzando rondas y repetir la fiesta que vivieron hace un mes contra el Lugo.

Ese triunfo, jugando un partido copero en Gobela después de 38 años, recordó los mejores momentos de lo que sucedió hace más de 100 años. Una temporada que fue una celebración continua y dio continuidad al gran momento que vivía el fútbol vasco, que entonces reinaba con el Athletic Club a la cabeza, pero también con el Real Unión y el Club Ciclista San Sebastián, todos ellos campeones del torneo copero.

Por ello, la afición espera ansiosa una nueva fiesta en el pequeño estadio getxotarra y ha agotado las entradas para que haya un lleno con los 1.221 asientos vendidos. "Estamos con muchas ganas, se nota cada día que el ambiente está a tope", dice Zurinaga, quien reconoce que han sido semanas de mucho movimiento, muchas llamadas pidiendo entradas y un trabajo extra preparando el gran día. "La bombonera tiene que ser una caldera. Es una noche para que nuestra gente disfrute, sabiendo que el claro favorito son ellos pero que si tenemos alguna oportunidad de conseguir otra machada es en Gobela con nuestra gente".

El peso del escudo

Esta temporada está sirviendo para revivir aquellas tardes de gloria de comienzos de siglo, cuando aún ni existía LaLiga española. El peso de la historia estará hoy presente y nadie lo quiere esquivar. "La ilusión de seguir pasando rondas siempre está y más en un club como este, con todo lo que va en el escudo. Somos un club histórico y sea contra el que sea siempre tenemos que salir con ese plus de la historia. No sabemos lo que pasará, pero la entrega y el compromiso en el Arenas están asegurados".

En aquella campaña de 1919, si un jugador destacó por encima de todos no hay duda de que fue Félix Sesúmaga, autor de 15 goles en el torneo, incluido un hat-trick en la final ante el Barça. El 5-2 que reflejó el marcador en la final ante los azulgrana habla del excelente nivel que tenía entonces este club, que hoy intenta ascender a 1ª RFEF desde el Grupo 2 de la cuarta categoría nacional.

Varios de los jugadores que ganaron la Copa en 1919. Arenas Club
Varios de los jugadores que ganaron la Copa en 1919. Arenas Club

La historia de Sesúmaga merece una mayor explicación: el vasco fue capaz de ganar el torneo con tres clubes diferentes (Arenas, Barça y Athletic) y, además, tiene el honor de haber sido el goleador de la primera Selección española, que ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Amberes con jugadores míticos a su lado como Pichichi, Pagaza o Zamora.

Hoy, muchos de los jóvenes jugadores areneros intentarán imitarle y convertirse en héroes coperos de la entidad de Getxo: "Cuando estoy con los jugadores siempre les intento transmitir la importancia de defender este escudo, porque jugar en el Arenas es algo especial", dice Gorka, quien, "de forma humilde", recuerda que son el segundo mejor equipo de la provincia por detrás únicamente del Athletic.

Aunque el partido está marcado en el calendario como una de las grandes noches de las últimas décadas del club, el presidente recuerda que "el verdadero objetivo de la temporada es ascender de categoría". "Hay que hilar muy fino para que el discurso sea lo suficientemente contundente, que llegue y que les motive pero que tampoco nos pasemos y haya demasiada presión", concluye Zurinaga, emocionado pero no nervioso antes de que el Valladolid conozca la bombonera.