Cuando un 'hat-trick' de Hermoso "cortó de raíz" su relación con Quique: "Eran dos caracteres muy fuertes"
Reencuentro entre el central del Atlético y el técnico del Sevilla, quien lo hizo debutar en el Espanyol pero también le puso la cruz.

La actualidad de Mario Hermoso y Quique Sánchez Flores es muy dispar. Mientras uno está siendo uno de los jugadores más relevantes de su equipo, el Atlético de Madrid, al otro le está costando adaptarse a la aventura sevillista, a la que llegó como salvador. Hoy, en el Metropolitano, se volverán a ver las caras (hace unas semanas en el debut de Quique ya lo hicieron), pero ahora es momento de recordar algo del pasado que los une, un pasado que no era como el presente, un pasado en el que Quique era el que tenía la sartén por el mango y Mario Hermoso el que sufría, algo que, con el trascurso del campeonato, cambió.
La temporada 2017-18 fue inolvidable para Mario Hermoso, no tanto para un Quique Sánchez Flores que fue despedido en el Espanyol a falta de cinco partidos para el final del campeonato. El central ahora del Atlético de Madrid, que fue fichado el verano anterior procedente del Real Madrid por 500.000 euros (y la mitad de su pase), debutó en la jornada 3 en Primera, curiosamente en un Barcelona-Espanyol (5-0), y pudo empezar a labrar una carrera de nivel máximo pese a los contratiempos iniciales, con el técnico del Sevilla como ángel y demonio de su carrera.
Hermoso vivió un primer momento crítico con Quique en la jornada 11 en Vitoria, cuando vio fue expulsado en el minuto 38 de un partido que el Espanyol acabó perdiendo por 1-0. En la sala de prensa, Quique no cortó la reprimenda. "Es un fallo de ingenuidad, está claro que no ha leído bien las acciones en que ha visto tarjeta", dijo el técnico.
Era un Hermoso demasiado impetuoso al comienzo, según recuerdan sus excompañeros: "Era el Mario del inicio, un central con mucha calidad pero que a veces decidía mal".

El técnico, que vivió una desilusión en el Espanyol y que esa temporada trasladó su desafección ("no soy feliz", dijo en agosto en Nápoles) al grupo, le mantuvo en el equipo titular hasta la jornada 21 en el Leganés-Espanyol (3-2), donde el madrileño anotó un 'hat-trick' curioso: hizo dos tantos en propia meta y anotó uno de los del equipo perico, que fue insuficiente para conseguir sumar puntos. A partir de allí, el central estuvo 11 partidos sin participar cuando desde la jornada 3 lo había jugado casi todo.
La relación entre ambos
"Los dos tenían una fuerte personalidad. Después de aquel partido la relación se cortó de raíz. Estuvo tiempo sin jugar. Quique no hablaba mucho con los jugadores. Él tomaba decisiones y no te las explicaba", rememora uno de los jugadores de aquella plantilla. Otro compañero coincide: "Tenían mucho carácter. No había tensión, pero se notaba que no fluía", definió.
La marcha de Quique y la llegada al curso siguiente de Rubi fue determinante para que Hermoso se convirtiera en el central que es a día de hoy y que ha llegado a la Selección: "Con Rubí todo se rebajó, empezó a jugar, se amoldó a lo que el técnico pedía que iba más con él y se convirtió en un jugador espectacular", explica un ex compañero. "Con confianza, era capaz de todo", finiquita.
Un Hermoso pendiente de su futuro
Como contamos en Relevo hace unas semanas, el futuro de Hermoso está en el aire. Su contrato finaliza en junio y por ahora no hay un acuerdo entre club y jugador. El futbolista no tiene ofertas de fuera y todo parece estar en pausa, aunque la gran cantidad de compromisos del club no ayuda a tomar una decisión sobre esto.
Lo que sí es verdad es que Hermoso está siendo uno de los jugadores más destacados del Atlético de Madrid y que Simeone está confiando en él. Con una buena salida de balón (la más clara de toda la defensa), muchos de los ataques del equipo comienzan en él. Ahora es titular, pero veremos si continúa la temporada que viene o busca otra aventura.