OSASUNA

Pablo Ibáñez, el héroe inesperado de Osasuna: Descartado a los 16 años y formado en el barro

El navarro no tuvo un camino fácil para llegar al primer equipo, con el que debutó esta temporada. Entrenador en ciernes, Jagoba Arrasate está enamorado de él por su inteligencia táctica.

Pablo Ibáñez celebra la clasificación sobre el césped de San Mamés./EP
Pablo Ibáñez celebra la clasificación sobre el césped de San Mamés. EP
Patxo De la Rica

Patxo De la Rica

El fútbol guarda historias en cada esquina. Y en cada bota. Como la derecha de Pablo Ibáñez, que ayer acolchó el balón desde el borde del área y lo mandó a la red para meter el gol que ha soñado cualquier rojillo. Cualquier canterano. Como Pablo, que tuvo que salir de Tajonar a clubes modestos de Navarra para ganarse el poder regresar y finalmente cumplir el sueño de debutar con el primer equipo precisamente en la temporada histórica en la que regresan a una final de Copa del Rey 18 años después.

Hoy es el héroe rojillo. Ayer no se lo podía creer cuando atendía a los medios en la zona mixta de San Mamés, repasando las sensaciones vividas y chocando con la realidad: su gol es ya uno de los mejores momentos de la historia del club de su vida. Para llegar hasta aquí, ha tenido que jugar en el barro. Nunca mejor dicho, porque el centrocampista fue descartado de la academia rojilla con 16 años y comenzó un periplo que le llevó al San Juan, precisamente en el mismo club en el que Aimar Oroz dio sus primeros pasos antes de llegar a Osasuna, y a la Mutilvera.

Años de fútbol de Tercera División, hasta que le llegó la oportunidad de regresar a la cantera del club de su vida. Fue un 31 de enero. El último día del mercado de invierno de la temporada 2020-21, con 23 años y cuando parecía que el tren del fútbol de élite ya había pasado. "Me alegro especialmente por él. Es un osasunista que no ha tenido un camino fácil. San Juan, Mutilvera, Promesas... Y mete el gol. Se lo merece, estoy contento de que haya sido él el que entra en la historia". 

Arrasate celebra que el goleador fuese Pablo Ibáñez.Relevo

La frase de Jagoba Arrasate define perfectamente la historia de este canterano navarro que personifica todos los valores rojillos: superación, carácter y resiliencia. Como todo el equipo demostró en San Mamés y durante toda esta Copa del Rey "épica" en la que han superado tres prórrogas (Gimnástic de Tarrogona en dieciseisavos, Sevilla en cuartos y Athletic en semifinales) y unos penaltis en el Benito Villamarín.

"He tenido que pasar muchos momentos no tan buenos y que llegue este momento que lo sueñas pero que piensas que no puede ocurrir es una sensación indescriptible", explicó a Relevo tras el encuentro. "Aún queda celebración, pero lo que ha habido en el vestuario y en el campo es otro rollo. Esto es por lo que juego a fútbol. Por vivir estos momentos".

Entrenador en ciernes

Pablo es uno de los mimados de Jagoba. Una de esas apuestas personales del entrenador que como con Aimar Oroz ha ido moldeando poco a poco. Sin prisas. El técnico vasco le puso el ojo cuando regresó en Tajonar y quiso contar con él en las dos últimas pretemporadas. La de este último verano fue la definitiva, participando en varios amistosos con buena nota. Sobre todo un partido disputado en Zubieta ante la Real en el que Jagoba se convenció de que Ibáñez podía ser importante en el primer equipo.

El debut le llegó en la primera jornada ante el Sevilla y a estas alturas suma alrededor de 800 minutos en la élite, 300 de ellos en la Copa del Rey donde ha tocado el cielo. Además de la calidad que demostró en el golpeo del gol, destaca por su trabajo y su entrega en el centro del campo. Por ser, además, un jugador muy táctico que agradece Jagoba. Uno de esos jugadores que aprende rápido, que escucha y que lleva a la práctica exactamente lo que pide un jugador.

Ibáñez, en su etapa en la Mutilvera. @UD_Mutilvera
Ibáñez, en su etapa en la Mutilvera. @UD_Mutilvera

Deleita al cuerpo técnico como interior. Pero también puede actuar en el doble pivote o como pivote único. A Osasuna volvió como central tras completar una excelente temporada en esta demarcación en Segunda B con la Mutilvera. Un peón que en San Mamés se convirtió en rey. Sus dotes tácticas tienen explicación. Pablo tiene los dos primeros cursos de entrenador y tiene en mente estudiar y examinarse del tercero para poder ejercer la profesión en Primera División.

No esconde que es uno de sus sueños. Además, también cursa los estudios de INEF aunque en estos momentos los ha dejado aparcados al menos esta temporada para poder poner todos sus esfuerzos en ganarse un lugar de privilegio en Osasuna. Hasta la temporada pasada compaginaba el fútbol con los estudios, algo que no era fácil teniendo en cuenta que acudía a la universidad en Vitoria. Iba y venía. Pedía apuntes y repasaba con amigos. Cualquier cosa por seguir cumpliendo sueños.

Tiene los dos primeros cursos de entrenador y estudia INEF aunque en esta primera temporada en la élite lo ha dejado en pausa. Quiere ser entrenador.

El siguiente gran reto será Sevilla. Por el momento, se pide al Real Madrid para la final. La explicación es lógica y habla de su madurez para afrontar este tipo de situaciones: "Diría que me da igual, pero como Abde no puede jugar contra el Barça prefiero que sea contra el Madrid y así podemos estar todos". Un jugador de equipo y un ídolo rojillo.

Fiesta rojilla en Pamplona

El equipo celebró en el césped y en los vestuarios de San Mamés, pero tras abandonar La Catedral pusieron rumbo a Pamplona directos. En la Plaza del Castillo les esperaban miles de aficionados rojillos y el equipo no dudó en acudir para celebrar con ellos. En el centro de la plaza, David García animó a todos, vestido con una camiseta de Iñigo Pérez (exjugador de Osasuna y hoy segundo entrenador de Iraola), y habló de la ayuda que necesitarán de sus aficionados para ganar la final.

"¿Cómo encaramos la temporada? De momento mañana (por hoy) dando fiesta, que tenemos que celebrar esto como merece", dijo Jagoba Arrasate en la rueda de prensa. Y es que él mismo destacó la importancia de lo conseguido y, sobre todo, la forma. "Está siendo una Copa épica y se ha escenificado. Había un momento que queríamos los penaltis pero el gol de Pablo nos mete en la final. Es un día muy muy grande. Hay que disfrutar ahora porque hemos sufrido mucho". Dicho y hecho. Pamplona disfruta del sueño de conseguir el primer título de su historia.