Las sesiones de recuperación de Endrick con Vinicius que sirven de terapia al delantero y le dieron fuerza en sus peores momentos
Los dos brasileños comparten mucho tiempo juntos. El ex de Palmeiras lleva un promedio de gol cada 94 minutos esta temporada.

El Real Madrid tiene una joya con Endrick (18 años). Le queda mucho por pulir, pero demuestra con cada oportunidad que le da Carlo Ancelotti que está para aportar desde ya al equipo, aunque el italiano prefiera cocinarlo a fuego lento. En Anoeta volvió a demostrarlo con el gol que le dio el triunfo al equipo y encarriló el pase a la final de Copa del Rey. A la celebración acudió el primero Vinicius, a toda prisa y eufórico con su compatriota. No es para menos, pues le ha visto en sus peores momentos...
Comparten mucho tiempo juntos. Por ejemplo, hacen recuperaciones en casa de Vini, donde cuenta con buenas máquinas para ello. Allí, tras los partidos, pasan largos ratos y charlan de todo. Del fútbol y de la vida. Sesiones que han sido terapia para Endrick en sus peores momentos. Ha encontrado en el '7' un amigo que le ha aconsejado y le ha transmitido calma durante todo el año, aunque también se ha mostrado comprensivo con su situación.
Marcar en Copa 🤝 @Endrick pic.twitter.com/HvjyieeGpF
— Real Madrid C.F. (@realmadrid) February 26, 2025
Viven muy cerca, a unos minutos el uno del otro. Endrick es muy familiar y pasa prácticamente todo el tiempo en su casa, junto a su mujer y sus padres. Sin embargo, sí que se ha dejado caer por casa de Vinicius de vez en cuando, donde siempre es recibido con los brazos abiertos. Sin ir más lejos, el ex de Flamengo lo invitó cuando todavía jugaba en Palmeiras para enseñarle su método, tal y como informó Relevo.
Su relación viene de lejos. Se conocen desde que Endrick era un niño y Vinicius un adolescente. Coincidieron en un evento de la marca que vestía a ambos, Nike. En los últimos tiempos, antes de coincidir en el Bernabéu, mantenían un contacto constante. Vinicius fue uno de los primeros en saber que su actual compañero había elegido el Real Madrid por encima del Chelsea, que tenía prácticamente cerrado su fichaje.
Los goles de Endrick huelen a liberación para él. Aprovecha cada minuto que le dan, y eso que no tiene muchos. Con los 72 de Anoeta suma 474, en los que le ha dado tiempo a marcar seis goles, cuatro de ellos en Copa del Rey además de uno en Liga y otro en Champions. Su promedio es el de un tanto cada 94 minutos, uno de los mejores de Europa.
«Estoy un poco enfadado, podría haberlo hecho mejor»
"Estoy un poco enfadado porque podría haberlo hecho mejor. Fallaré, lo miraré y aprenderé. Siempre digo que soy muy trabajador, y responder cuando tenga la oportunidad. Si juego y ayudo a mi equipo, es lo que me importa", dijo para los micrófonos de Real Madrid TV tras acabar el partido, demostrando su inconformismo pero aceptando que este año le va a costar jugar.
Por su parte, Ancelotti lo ensalzaba: "Un delantero que tiene exactamente las características que ha mostrado en estos partidos de Copa. Es muy rápido y muy potente. Le falta manejar mejor el balón. Pero el desmarque, el tiro, que es espectacular... Un joven pero que aprende muy rápido".
Tanto él como su familia lo han pasado mal. Sabían que iba a ser un año complicado, e incluso se sorprendieron cuando en las primeras semanas contaba con regularidad. Sin embargo, a los pocos meses desapareció de los planes del técnico y le ha costado volver a entrar. Él, para reivindicarse, ha marcado y ha ayudado al equipo, demostrando que está para más aunque sepa su rol.