El Sevilla se agarra a la Copa mientras intenta rearmarse en el mercado
En un partido con poco ritmo, en el que mandó en dos ocasiones el balón al larguero, los sevillanos aprovecharon la ventaja numérica tras la expulsion de Manzanara.

Cualquier victoria del Sevilla es casi una gesta en estos momentos de la temporada. La visita a A Malata, donde el Racing de Ferrol no perdía desde diciembre del 2022, era motivo suficiente para que muchos aficionados pensaran que la Copa del Rey, el torneo al que se agarra el consejo de administración para alcanzar el milagro europeo, terminaba hoy para su equipo. Los sevillanos no brillaron, pero al menos consiguieron no conceder demasiado a un rival que venía enchufado. Los goles de Marcao y Juanlu, permiten coger nuevamente aire y pasar a los octavos, ante una nueva final que vivirán en LaLiga ante el Alavés.
Porque no fue un partido fácil de seguir para aquellos que se pusieron a verlo al calor de su calentador después de almorzar. No hubo mucho que destacar en la primera parte. Quique Sánchez Flores modificó su dibujo de tres centrales para jugar con defensa de cuatro, dejando a Sow y Oliver Torres la generación del juego ofensivo en el centro del campo, sin demasiado éxito, aunque controló en gran medida la primera parte.
Los sevillanos al menos controlaron el primer acto y jugaron más en campo contrario. Fruto de la presión alta, consiguieron generar algunas transiciones que no fructificaron en ocasiones. Las impresiones de Juanlu en el pase, las dificultades de Rafa Mir para bajar la pelota y conectar con algún compañero o algún despiste de Sergio Ramos, fueron algunos de los habituales errores que volvieron a aparecer en A Malata.
Hasta que Marcao remato de semi volea, una pelota que se había quedado dentro del área gallega tras un remate de Kike Salas tras un saque de esquina. El brasileño, visiblemente emocionado, se lo dedicaba a su padre recientemente fallecido. Sólo 8 minutos después, Lucas Ocampos se plantó sólo ante Gazzaniga tras un buen pase de Pedrosa y estrelló el balón contra el larguero.
Y pasó lo que todo sevillista andaba pensando. Su equipo, en una creciente depresión deportiva, no está para perdonar. Sólo cinco minutos después de comenzar el segundo periodo, un saque de esquina rematado en solitario por Fran Manzanara, se cuela en la portería de un discutido Dmitrovic, que se quejaba de que la presencia de Manu Justo en posible fuera de juego, pudo entorpecerle.
Tardaron poco los de Quique en volver a bajar el pulso al partido y mantenerlo donde querían. Kike Salas mandó otro balón al larguero tras un buen remate de cabeza, dos minutos después de que el Racing de Ferrol se quedara con diez tras ser expulsado Manzanera. El colegiado interpretó que el centrocampista dejó el codo en el salto. Fue el momento en el Sevilla creyó en la victoria que acabó llevándose tras rematar Juanlu un centro de Suso. El Sevilla se agarra a la Copa mientras se siguen buscando refuerzos para la plantilla.