COPA DEL REY

Dos debacles de Segunda, una tanda desastrosa y un pleno de Primera cierran la semana de Copa

La jornada de jueves de la Copa del Rey dejó a otros tres equipos de quinta categoría en el bombo.

El Espanyol, ante el San Tirso./RCD ESPANYOL
El Espanyol, ante el San Tirso. RCD ESPANYOL
Jonás Pérez

Jonás Pérez

La Copa del Rey regresaba este jueves tras estar condicionada enormemente por los aplazamientos derivados de la tragedia en Valencia. Todos los partidos con equipos de la Comunidad implicados han sido suspendidos, pero el balón sigue rodando como símbolo de la esperanza. Tras cero sorpresas el martes y cuatro caídas de los equipos de Segunda División el miércoles, otros cuatro de LaLiga EA Sports viajaban por los campos modestos del país.

Y, con ellos, la ilusión de cuatro modestos provenientes de Regional: Vic, San Tirso, Gévora y Ontiñena. Ya parece un milagro la afirmación: que equipos de sexta categoría puedan hacer frente a los de Primera es un triunfo antes de comenzar. San Tirso y Vic no lo hicieron nada mal e incluso soñaron con empatar. El Ontiñena tuvo un penalti para poner las tablas y el Gévora celebró un gol a favor como si le fuera la vida en ello.

San Tirso 0 - Espanyol 4

Menos de mil habitantes llenaron Riazor para acompañar a su San Tirso, lejos de casa, pero orgullosos de ser lo que son. Solo Ontiñena les arrebata la condición de ser el pueblo más pequeño de esta Copa del Rey. Tanto que resistir era un milagro. Tras minutos de impás, Cardona forzó un penalti: le trabaron por detrás. Pere Milla, sin embargo, lo falló, chutó al palo. Poco a poco fue dando la talla el Espanyol, pero las sensaciones no suben al marcador. El San Tirso se lo empezó a creer y pronto le responderían con un brote de realidad. Alejo Véliz, un habitual, cabeceó a placer el primero de la tarde. Ni mucho menos estaba acabado el cuento de hadas, aunque lo pareciese: el San Tirso cambió a los porteros con un solo gol de diferencia… ¡en el 63'! Poco fuelle le quedaba ya a los gallegos, que amenazaron mucho menos de lo que soñaban. Cardona convirtió el segundo, segundos después de que le anularan otro por un fuera de juego tan inexistente como el VAR en esta ronda. Alejo Véliz sentenció, con su rival ya exhausto, con dos más para su cuenta. Así se despidieron, con la cabeza tan alta que tocaba las nubes.

Unió Esportiva Vic 0 - Atlético 2

Un partido rodeado de magia, aunque su desigualdad sea enorme. El Vic llegaba desde Regional, sexta categoría. Su entrenador es profesor y sus alumnos pararon su clase para ver el sorteo de Copa. Que les tocara el Atlético fue el mayor premio, ganar ya era otra historia. Encima Simeone alineó a Sorloth o Gallagher, que llegaron para pelear por la Champions y que les ha tocado bajarse al barro en la Copa. El Vic no se arrugó y tuvo hasta tres avisos en veinte minutos: sus jugadores pecaron de optimismo. Más que preocupar dos remotas opciones, el Atlético no generó nada y apenas tuvo ocasiones en la primera mitad. Y las que tuvo las paró con la mano el Vic. Como no hay VAR, Cuadra Fernández indicó córner: era muy clara. Agustín Mora, a continuación, tuvo que obrar un milagro para aguantar el 0-0 al descanso. Otra salvada a Nahuel y en un mano a mano con Riquelme ya comenzaban a intuir un asedio. Le salieron los cambios a Simeone, pese a quitar al delantero noruego. Y hasta necesitaron meter a Griezmann y a Julián. El asunto empezaba a complicarse, el 0-0 en el 70' resultaba alarmante. Siempre hay algo que compensa. Senye cometió penalti y encima vio la segunda amarilla. Lo tuvo que transformar el ex del Manchester City. Con todo el Vic arriba, soñando con el gol, el propio Julián aprovechó un contragolpe. La ilusión duró 81 minutos y se quedará toda la vida.

Barbastro 4 - Amorebieta 0

Al Amorebieta parecía apetecerle la Copa del Rey, pero resulta que no. Ha caído y ya no está con los mejores, por lo que el mejor método para tirar de nostalgia es formar parte del bombo. El comienzo fue fugaz, con seis disparos, dos de ellos entre palos, aunque se fue diluyendo. Tiene mérito porque el Municipal de Barbastro estaba impracticable por culpa de la lluvia. El balón no rodaba apenas, todo era choque, brega, fútbol del de siempre. Así no es sencillo ni convertir manos a manos, que se lo digan al Amore; ni siquiera cabecear. Bajo esas condiciones, las fuerzas se igualan. Aunque ya de base eran parejas. El Barbastro aprovechó un despeje erróneo para adelantarse en el marcador a los 56 minutos. De Mesa fue el héroe. Otra sorpresa, más relativa, eso sí. Julen Guerrero fue destituido esta misma semana. Los de Segunda RFEF olieron la sangre y Sito Barrera lo convirtió en el segundo. Y los vascos, tocados y hundidos, no pusieron de su parte para evitar el desastre. Desde el punto de penalti, llegó el tercero y el cuarto, también de De Mesa, el hundimiento final. Un marcador para soñar y olvidar. Uno se enfrentará a un Primera y el otro primero se tendrá que despertar de una pesadilla previa a Halloween.

Tudelano 0 - Deportiva Minera 5

La magia de la Copa del Rey también es esto. El Tudelano-Minera posiblemente fuera uno de los menos atractivos de toda la primera ronda. Ya ocurrió ayer, un Segunda Federación contra un Segunda Federación, sin la narrativa del pequeño contra el grande y sin demasiados alicientes a considerar. Y qué más da. 50 aficionados procedentes de Cartagena llegaron a Navarra para animar a los suyos. Tras siete horas de viaje. Impresionante. Su esfuerzo se pasó al terreno de juego. Los locales avisaron nada más comenzar y los visitantes replicaron con los goles de Pujante y Britos. Un 0-2, con tanta fe de por medio, no es resultado suficiente. Con Fran Martínez en portería, con una parada apoteósica, era más sencillo. Vera y Omar sentenciaron para una fiesta auténtica del Minera tras el chasco de no ser locales. Un espectáculo que recordarán siempre. La siguiente les tocará en casa.

Don Benito 1 - Andorra 2

El Andorra sigue siendo de Gerard Piqué, aunque ya casi ni nos acordemos. Desde el descenso, el club ha pasado de un primer plano mediático al olvido. Solo la noticia de prohibición de fichar les ha devuelto a los titulares, aunque es un asunto ya solucionado. Les gustaría que fuera de otra forma, cómo no. Y la Copa es un buen vehículo para hacerlo. Como equipo de Primera Federación, tienen muchas posibilidades de jugar contra uno de LaLiga EA Sports en la siguiente ronda. Tratarán de aprovecharlo. Las sensaciones, eso sí, no fueron las mejores. Ndiaye marcó el primero a los siete minutos, Tapia empató en el 16" y volvieron a volar los andorranos a solo doce del final. Una clasificación que hablará por su futuro: el primer paso para estar de vuelta es regresar al imaginario colectivo.

Real Ávila 0 (3) - Real Oviedo 0 (0)

Posesión altísima, aunque pocas ocasiones. Un clásico de la Copa cuando un modesto pretende resistir y un grande sale con suplentes y tampoco busca de forma efervescente incendiar un campo pequeño. Ni las redes sociales de los equipos mostraban demasiado entusiasmo. Ha habido días mejores. Lo que desde luego quería evitar Calleja era una prórroga. Su Oviedo peleará el ascenso y, de momento, necesita remar en Segunda, así que cargar las piernas no era la idea soñada antes del pitido inicial. Braat también lo quería evitar, pero no por ello iba a renunciar a una parada monumental para salvar a los suyos en el 85". Tampoco pudieron en el tiempo extra y en los penaltis ese doble salto de división existe a duras penas. Nunca mejor dicho. Colombatto erró y ya fue todo cuesta abajo. Moyano firmó en la tercera pena máxima el pleno de fallos. ¡Ver para creer! El Ávila resistió a la presión, convirtió los tres penaltis y avanzó. Una sorpresa a todas luces.

Ontiñena 0 - Las Palmas 7

No hay día sin sustos para Las Palmas. Su visita a Monzón les emparejó con el Ontiñena, que no pudo jugar en su casa, en su campo, en el pueblo más pequeño de la historia de la Copa del Rey. Parecía tranquila la noche para los canarios con el gol de Jaime Mata, un obrero del fútbol que trabaja mucho más que marca. Y eso que a nadie le amarga un dulce. Las desgracias comenzarían poco después, con la lesión de Loiodice. Un penalti por mano pudo rematar la faena justo antes del descanso. Lo falló Llobet en lo que era el chut más importante de su vida. En la segunda mitad ya no había fuerzas ni para tirar del carro. Jaime Mata llegó a marcar hasta cuatro tantos, más que en los últimos años. Ojo que no le valga para pelear el pichichi del torneo... También sirvió a Cardona para resarcirse, a Herzog para confirmarse y a un suplente Manu Fuster (gol y asistencia) para gritar su nombre al mundo tras no tener casi oportunidades en la etapa de Luis Carrión.

Gévora 1 - Real Betis 6

Pellegrini, con casi más bajas que efectivos, solo anhelaba volver a casa con un billete y, sobre todo, sin más contratiempos. Por ahí iban los tiros cuando alineó a tres del B. Pero el Gévora, equipo de un pequeño pueblo de colonización, no le pondría demasiadas trabas. Altimira, Diao y Bakambu encarrilaron el triunfo en un primer tiempo solvente y eficaz, que volvió a dejar en evidencia las carencias de esta Copa del Rey. No hay VAR a estas alturas y dos goles verdiblancos pudieron ser anulados. Bakambu, de hecho, transformó tras quedarse medio quieto y sin apenas celebrarlo. Natural, parecía adelantado y hasta él mismo lo sabía. No el asistente. Juanmi y Vitor Roque cerraron una agradable tarde en el Francisco de la Hera. Seis goles para unos y asolo uno, pero inolvidable, para otros. El Gévora tuvo un penalti a favor en el descuento. Lo transformó Juanma. Corrió a la banda, todos se echaron encima suya. El banquillo voló hasta allí. Decenas de abrazos. Una hazaña a la altura del título que pueda ganar el equipo bético.

Cuarte 1 - Racing de Ferrol 3

Masterclass del Racing de Ferrol sobre cómo resolver una eliminatoria de esta magnitud. Llegó al Juan Guerrero "El Lobo" (sí, así se conoce al estadio) con la moral algo baja por los tres empates consecutivos y con una cifra goleadora bastante pobre. Ocho tantos en doce partidos. Una cifra tan pobre que había que ponerle remedio cuanto antes. El Cuarte colaboró con un penalti a los ocho minutos, transformado por Manu Vallejo. Este asistió a Jauregi, que amplió diferencias a la media hora. Un 0-2 con tres categorías de diferencia era un abismo insalvable. Álvaro Giménez, también desde el punto fatídico, ahuyentó todo conato de rebelión. Ahora, les toca mostrar en Liga esta pequeña revolución. Solbes, en el descuento, se llevó el del honor.

Llanera 0 - Cultural Leonesa 2

¿Quién era quién en el Pepe Quimarán? Una pregunta de fácil respuesta viendo el marcador; de complicada viendo las estadísticas; y de casi imposible viendo las sensaciones. Llanera y Cultural Leonesa firmaron un gran partido de alternativas, de ocasiones, de entusiasmo por honrar la competición. Los locales chutaron hasta en 19 intentonas. Y no les quedó otra que el premio de consolación y haber conseguido llevar a la prórroga a un equipo de superior categoría. Un tanto de Ian Martínez en el tiempo extra completó la lógica previa, aunque no la real visto el encuentro. Él mismo remató con el 0-2.

Alfaro 0 - Tenerife 2

La Copa del Rey es el menor de los problemas de un Tenerife que no remonta el vuelo en Segunda División. Y el mayor para un Alfaro que llegaba con una ilusión atronadora. Aun así, se nota la categoría y los tinerfeños dominaron y chutaron más. Aquí mandan los goles y los visitantes van bastante cojos. Ni siquiera con la roja a los locales y un penalti que falló Enric Gallego. Demoledor. Ya con la segunda expulsión no había espacio alguno para la salvación. Sergio González, esta vez, no falló desde los once metros. Todo eso necesitan los de Pepe Mel para ganar un partido… Y aun así se codearon con la desgracia con la roja directa a Enric Gallego. En el 120", el 0-2 de Senhadji ya sí les alivió en un día en el que el fin justificó los medios.

Estepona 3 - Málaga 2

Las sorpresas coperas suelen responder siempre al mismo patrón. Los modestos se adelantan y resisten como si no hubiera un mañana o los modestos aguantan y acaban pescando una jugada aislada en la recta final. Un caso extrañísimo es el que se ha dado en el Municipal de La Línea de la Concepción, un campo de la provincia de Cádiz que vio competir a dos malagueños. Pues todavía más raro fue que los locales lograran remontar el gol de Roko Baturina en la primera mitad. Al llegar a la hora de duelo, Rubén Mesa anotó un golazo recortando a Carlos López con elegancia. Así quedó el asunto hasta la prórroga. Allí, Jorge García adelantó a los suyos y cumplió la gran ilusión del pueblo. Sergio Castel vio la roja y terminó de rematarlo. Bueno no. Dago aún tuvo tiempo para el 3-1. Larrubia puso algo de fe recortando distancias. Contra todo pronóstico y desde Segunda RFEF, se cargan a un Segunda y recibirán a un Primera División.