ATHLETIC - BARCELONA

El día que Valverde regateó el Tsunami Democràtic en El Prat y rescató a su familia y a la de Frenkie de Jong

El Txingurri vuelve a disputar un duelo copero contra el Barcelona, con el que vivió uno de los episodios más rocambolescos de su carrera.

Ernesto Valverde buscará una nueva semifinal copera para el Athletic Club. /EFE
Ernesto Valverde buscará una nueva semifinal copera para el Athletic Club. EFE
Lu Martin

Lu Martin

Ernesto Valverde fue un extremo hábil, enjuto, chisposo, de buen regate y listo de cara al gol. Buen jugador. Siempre fue listo el Txingurri, hoy entrenador del Athletic que este miércoles se mide al Barça en las semifinales de la Copa del Rey (21:30). Nacido en Viandar de la Vera (Cáceres) y criado en Vitoria-Gasteiz (Araba), ha hecho carrera desde su debut en San Mamés contra el Barça de Rijkaard, en el estreno de la temporada 2003-04, (0-1, gol de Cocu). Valverde ha basado la carrera en armar equipos sólidos con voluntad ofensiva, equipos que han jugado lo que se dice bien, habitualmente, y en consecuencia, han ganado títulos –Supercopas de España, Ligas y Copas aquí y en Grecia, donde es Dios para los seguidores del Olympiakos- y también ha hecho soñar a la afición del Athletic, disputando finales de Copa, y a la del Espanyol, jugando la de la UEFA contra el Sevilla en la campaña 2006-07. También trabajó en Valencia y en Villarreal, donde vivió su primer despido: "Ya me puedo considerar entrenador", dijo aquel día.

Valverde vivió dos años y medio en el banquillo del Camp Nou durante el llamado Procés, una época convulsa políticamente en Catalunya, cuando el pueblo reivindicaba derechos ante el estado español y se llegó a convocar un referéndum el día 1 de octubre del 2017. Ese día, el Barcelona jugó contra Las Palmas con el Camp Nou vacío. Valverde era el entrenador de aquel equipo. Prácticamente todos los jugadores decidieron que el partido no se jugaba, salvo alguno que lo quería disputar, como Piqué. Algunos directivos de la junta de Bartomeu, que acabó dimitiendo, y varios futbolistas, estaban a favor de suspenderlo. Valverde, que creció en Euskadi cuando en San Mamés se jugaba con muertos en la puerta, no entró en el debate. El partido se jugó por temor a las represalias.

A Valverde también le tocó vivir el bloqueo en El Prat cuando miles de personas colapsaron el aeropuerto de Barcelona, todos ellas convocadas por la plataforma Tsunami Democràtic. El Tsunami fue una plataforma social impulsada por sectores del independentismo en agosto del 2019 para organizar protestas masivas contra la sentencia a los líderes independentistas encarcelados y que ahora el juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, cuatro años después, quiere convertir en actos terroristas.

Una 'scoopy' para escapar del Tsunami

El 14 de octubre del 2019 miles de personas se desplazaron a pie hasta la terminal. Más de cien vuelos fueron anulados, pero el de la familia de Valverde aterrizó. Había entrenamiento programado para esa tarde después del parón liguero y Ernesto llegó a tiempo. Le sacó de allí David Robles en moto, una honda SH 125 blanca, o sea, algo parecido a una scoopy, para entendernos. Llegó hasta las inmediaciones del aeropuerto por un camino de la reserva natural del Delta del Llobregat que se utiliza para dar paseos, correr o andar en bici, un camino que Ernesto frecuentaba en bicicleta. En esa moto esquivaron a la multitud.

Terminado el entrenamiento, Valverde cogió el coche y volvió a acercarse a rescatar a su familia. De paso, recogió a los De Jong: a Frenkie y a su esposa, que también llevaban horas bloqueados, como miles de pasajeros, en la terminal de El Prat. Y otra vez regateó al Tsunami. Otro regate de la hormiga en su particular procés en Barcelona porque él también vivió el procés desde el banquillo.

Entrenar a Messi, un «aprendizaje»

"Quieras o no, entrenar a Messi genera un aprendizaje", reconocen quienes vivieron aquellos días a su lado y le conocen bien. "Entendió que tenía que cambiar cosas, especialmente en el día a día, pero también conceptos de juego. Siempre supo adaptarse a las calidades de los jugadores pero también tuvo que hacerlo a las particularidades de futbolistas" le reconocen en su grupo de colaboradores, que admiten que eso no es fácil cuando quieres mantener tu personalidad. : "Él supo hacerlo".

Valverde dirigió 145 partidos a los culers, ganó 97, es decir un 66,9 %, y solo perdió 16. Ganó dos Ligas, le metió cinco goles al Madrid sin Messi, y ganó dos veces en el Bernabéu. Del Barça le echaron después de perder una semifinal de la supercopa contra el Atlético de Madrid. Le echaron y pasó la pandemia en Bilbao.

Tras su marcha, Ernesto Valverde comentó lo siguiente: "Lo que sé es que lo pasé muy bien siendo entrenador del Barça, disfruté mucho, hice lo que tuve que hacer. Pudo ser mejor, pero estoy muy orgulloso de lo que hicimos". Otro miembro del staff blaugrana que trabajo con Valverde: "Nunca se quejó de nada, ni el primer dia ni cuando se fue. Solo dio facilidades" La vida de Valverde en Barcelona da para mucho. Al fin y al cabo, siete años entre el Espanyol, como futbolista y entrenador, y el Barcelona, más de lo mismo, es mucha tela.

«¿En qué escuela de fotografía me puedo matricular?»

El verano de 1986 Javier Clemente aterrizó en Sarrià. Con él llegaron algunos futbolistas del Athletic –Mélendez, Urkiaga...- Zubillaga, de la Real Sociedad, y un extremo con pinta de todo menos de futbolista que llegaba del Sestao, que por entonces estaba en Segunda División y había hecho un temporadón: Ernesto Valverde, futbolista hecho en Vitoria, donde creció en barrio obrero, con gafas redondas de universitario, chupa vaquera, zapatillas deportivas y un Opel blanco, gama baja. Entre Pichi Alonso, que venía del Barça, o Tommy Nkono, que llevaba un Mundial y había sido escogido mejor jugador de África un par de veces, cantaba como un pulpo en un garaje. Una de las primeras cosas que le preguntó a José María Calzón fue: "¿En qué escuela de fotografía me puedo matricular?".

Dos años después Cruyff le reclutó para el Barcelona. Legó a la primera pretemporada saliendo de una operación de rodilla y al cuarto partido de preparación volvió a romperse. El doctor se le acercó, estando Valverde tumbado en la banda contraria a los banquillos sin poder levantarse: "Me he roto otra vez, doctor". "¿Y ahora qué le digo yo a los periodistas?" preguntó hecho un flan el médico. Así eran las cosas en los albores del Dream Team.

Jugó dos años con Johan en el Barça, no lo hizo mal, pero no jugó mucho, 188 partidos ( ¡29 partidos en liga, marcando 10 goles!). El holandés siempre valoró su osadía pegado a banda y la afición le quiso mucho. "Le pudieron las ganas a hacerlo siempre bien. Nunca jugó relajado", contó después en el libro Mis futbolistas y yo, que Johan le dictó al periodista Miguel Rico. Valverde fichó por el Athletic, donde estuvo seis temporadas, completando 29 partidos, ganó 19 y perdió 4; ganó la Copa del Rey en Valencia contra el Madrid y la Recopa de Europa, antes de fichar por el Atheltic.

"Le pudieron las ganas de hacerlo siempre bien. Nunca jugó relajado"

Johan Cruyff Ex entrenador del Barça

Fue en Barcelona donde conoció, por pura casualidad, esperando a que su hermano Mikel llegara una tarde de Vitoria en autocar, al que se convertiría en uno de sus amigos del alma: Jon Ander Ordorika. Llegaba para cursar estudios de técnico de sonido y terminó siendo un referente musical en Euskadi. Socio desde hace 48 años del Atheltic, murió el pasado mes de agosto; hace poco Valverde le dedicó sus 500 partidos en el banquillo rojiblanco. Edurne, su viuda, cumplió años ayer. Puede que sólo sea una casualidad, pero con frecuencia se escucha al técnico reconocer que su amigo se lo estaría pasando muy bien este año. De momento, está a un gol de las semifinales de Copa, aunque prudente, Valverde da al Barça como favorito.

Fue en el Athletic donde inició su carrera como entrenador. Entrenó al juvenil y al filial del Athletic, ayudó a Zubizarreta, cuando era director deportivo, a montar el primer equipo femenino del club, fue segundo con Txetu Rojo y lo ha dirigido en tres épocas: 2003-05; 2013-17 y volvió el 2022, hasta hoy, con contrato hasta el 2024. Es el entrenador con mas victorias de la historia del club. "Si me dicen que iba a ser entrenador el día que le conocí en el Espanyol no me lo creo", reconoce Javi Clemente. El próximo día 9 de febrero cumple 60 años.

Jugó para Clemente y lo hizo para Cruyff en el Barça, donde fue entrenador de un equipo al que hoy quiere eliminar de la Copa. En el Barça vivió su particular proceso evolutivo y allí supo sobrevivir a tiempos convulsos, en el club y en la calle. Y hasta escapó de un tsunami.. Siempre fue listo el Txingurri.