Hernán Crespo: "Estuve tres veces cerca de ir al Real Madrid"
El exdelantero de Inter, Milan, River o Chelsea cuenta en Relevo las ocasiones que estuvo cerca del Real Madrid y su relación con Ancelotti.

La carrera como entrenador de Hernán Crespo pudo haber tenido un vuelco en sus inicios. El argentino fue ayudante de Carlo Ancelotti en el PSG, realizaba informes de los rivales para el italiano. Cuando el actual entrenador del Real Madrid fichó en su primer etapa por el club blanco, propuso a Crespo como su segundo, pero Florentino Pérez decidió que 'un tal Zinedine Zidane' era el elegido para el puesto. Crespo, entre risas, le da la razón al presidente del Real Madrid y cuenta en Relevo en esta segunda parta de la entrevista las veces que pudo jugar en el Santiago Bernabéu, su relación con Messi, el triunfo de la selección Argentina y mucho más.
¿Estuviste varias veces cerca de jugar en el Real Madrid, verdad?
Sí. La primera vez decidía Ronaldo. Yo estaba en la Lazio, si Ronaldo se quedaba en el Inter, yo iba al Real Madrid. Y como Ronaldo el Fenomeno fue al Real Madrid, yo iba al Inter. El agente lo hablaba, fue después del Mundial del 2002, estaba la gente que me manejaba en contacto con el Real Madrid, estaba Jorge Valdano y bueno, estábamos ahí a ver qué hacía Ronnie.
Para las nuevas generaciones... ¿Qué era Ronaldo?
Ronaldo era el número uno de nuestra generación. Sin lugar a dudas. Para nosotros Ronaldo el Fenómeno... el resto éramos gente que tratábamos de hacer lo mejor, pero él era un tipo que hacía dentro de un campo de juego algo que nosotros éramos incapaz de hacer. Era hermoso verlo jugar, la facilidad, la magia que tenía. Mientras nosotros, humanos, tratábamos de hacer 'ABC', él tenía todo el abecedario en la mano. Para mí ir al Inter a reemplazar a Ronaldo era todo un reto.
"Ronaldo era el número uno de nuestra generación. Sin lugar a dudas"
Exjugador del Inter¿Cómo fue la segunda vez?
El tercer año del Inter, en enero, me llama el Real Madrid para ir en el mercado de invierno, pero en mi lugar fue Huntelaar, creo que sí. Me ofrecían seis meses de contrato porque había elecciones y no se podía más. Yo dije: 'Si voy al Real Madrid, voy por la puerta grande, no voy por seis meses, me quedo en el Inter, que estoy luchando por el Scudetto'. Le dije que no al Madrid porque en seis meses, hasta que me acomodo al mundo Real Madrid, ya se terminó la aventura. Me parecía algo muy corto, también era una manera de respetar al Inter. Dejarlo a mitad de camino no era mi estilo.
¿Hubo una última, verdad?
La última fue cuando yo colaboré personalmente con Ancelotti durante su período en el PSG y me propuso para una eventual nueva aventura, para estar en el Staff técnico con el él y apareció lo del Real Madrid. Y yo iba a estar... hasta que Florentino Pérez dice que para esa labor tengo un muchacho que quizá puede funcionar... y era Zidane. Y, vamos a decir que estuvo bastante atinado. La realidad dice que la elección fue muy buena.
¿Qué enseñanzas te dejó Ancelotti como entrenador?
Carlo fue mi primer entrenador en Europa, en Parma. Era su segundo año como entrenador y yo recién llegaba a Europa. Todo lo que hemos pasado en esos tres años juntos y luego un año más en el Milan. Me ha ayudado muchísimo, para un chico de 21 años que viene de Sudamérica, en esa época empezaba la Ley Bosman, entonces había menos extranjeros, era duro para nosotros.

No existía la Fecha FIFA, íbamos a Sudamérica y veníamos, jugábamos el domingo en Italia, miércoles en Colombia, domingo en Italia, no se paraba nada, vivías arriba de un avión. Era una locura y él me ayudó mucho a cómo ser profesional en Europa, qué tipo de profesional buscaban. Yo venía de una escuela como River y donde tuve a Pasarella, no me era nuevo, pero una cosa es que te lo cuenten y otra vivirlo. Carlo me ayudó mucho, dentro y fuera de la cancha. Para tranquilizarme, para marcar la diferencia, soy un eterno agradecido, no es fácil encontrarse un entrenador como él no es poco.
Y fuiste con él al Milan
Me dio la posibilidad de jugar en el Milan. Para nosotros era EL equipo. Con Van Basten, Baresi... jugaban en contra de Maradona, yo los miraba desde chiquito. Él me dio la posibilidad de vestir la camiseta del Milan y jugar en San Siro, tenemos muchas cosas en común, por eso lo de trabajar juntos. Cuando no se dio lo del Real Madrid, yo seguí mi camino, pero tenemos muchas cosas en común a nivel caracterial. Vivimos el fútbol de una manera especial, si bien entendiendo la obligación, la responsabilidad pero es un juego y al final de cuentas están las personas. Eso de abrazar a tus jugadores, tratar que estén bien, que se sientan cuidados, entrenados, es algo que caracterizaba a él y yo intento tomar.

¿Cómo gestiona Ancelotti un grupo?
Carlos es una persona muy cerebral. Es muy inteligente y tiene un alto conocimiento de las personas y del rol. Entonces sabe cuándo apretar, cuando soltar, cuando alzar la voz y cuando no es necesario, que no suele ser, habla de manera siempre educada. Respetando algo que para mí es fundamental que es el grupo, independientemente del apellido. Sabemos todos que no somos iguales, pero sí lo primordial es el grupo. A partir de ahí, es todo mucho más fácil. Si alguien le falta el respeto al grupo, se lo hace al grupo.
¿Ves posible que vaya a Brasil?
Yo soy un agradecido al fútbol y la gente brasileña. Nosotros nacimos 'odiando' a Brasil... y desde ellos es profunda admiración. Es viceversa. Les queremos ganar, nos quieren ganar. Yo he visto demostraciones de afecto de parte de la gente en Brasil sin haber hecho nada y estoy convencido que si Carlo va, lo van a tratar muy bien. Es un pueblo muy abrazador, muy cariñoso, muy afectuoso, yo la pasé bárbaro, súper bien. Yo le digo que se quede eternamente en el Real Madrid, je. Si no es así, dejar el Real Madrid para ir a Brasil, mal no va a quedar, je.
Sentirse campeón del mundo
¿Viviste todo el Mundial estando en Catar?
Sí, porque nosotros estábamos jugando. Fui a los partidos, voy a partir de Polonia, a partir del tercer partido. Fue algo personalmente, fue algo espectacular. Me decían ¿cuál es tu sueño? Bueno, mi sueño era ser campeón del mundo con Argentina. Siempre lo dije, lo intenté desde adentro y lo intenté como hincha desde afuera. Y lo logramos. Yo me acuerdo del 78', era chiquito, pero me acuerdo del 86', lo que fue el país y sabía de que lograr la Copa del Mundo iba a pasar lo que pasó. Lo que pasó en el país fue espectular, emocionante. Le agradezco a los jugadores, Scaloni y su cuerpo técnico, porque al mismo tiempo me han sacado un peso que yo tenía, yo quería ser campeón del mundo, empecé mi carrera con ese objetivo, quiero que el pueblo argentino viva lo que yo viví con 11 años. Ese boom de alegría y felicidad que solo el fútbol te puede dar a nivel masivo, cumplieron mi sueño sin necesidad de ser protagonista. Yo quería ayudarlo desde mi lugar, pero no tenía el egoísmo.
Pero indirectamente fuiste parte al ser compañero de ellos
Fueron muchas batallas compartidas con Samuel, Ayala, Aimar, Placente, Scaloni... pero con muchos del cuerpo técnico, médico, masajistas. Todo lo que se vive ahí adentro. A veces me ha tocado tener grupos de jugadores de enorme calidad y grupos humanos empáticos, como este grupo con la gente. La diferencia es que nosotros no ganamos. Y no nos pasó, pero lo que se vive en la Selección, la emoción que se vive en la Selección... vivirlo como hincha, tener la oportunidad de vivirlo, estar con otros compañeros como hinchas, fue increíble, espectacular, soñado y eso te queda para toda la vida. Yo estoy enloquecido y agradecido. En algún momento el fútbol me va a cruzar con todos e intentaré abrazarlos uno por uno y se los agradeceré personalmente.
Sensación de ser campeón del mundo
Yo creo que ni ellos se imaginan lo que hemos vivido. Porque estás tan involucrando en lo que tenés que hacer, que estando adentro, casi no te permitís de gozarlo. Si bien lo entendés... ser hincha es hermoso y el único lugar donde me pone hincha es la selección, el resto tengo afecto, cariño, pero es laburo. La Selección es donde yo pierdo todo tipo de objetividad.

Coincidiste con Messi en la Selección, ¿Cuándo notaste algo diferente?
Desde el primer entrenamiento. Yo estuve con Lionel en el Mundial 2006 y en la Copa América del 2007 y él venía de romperla en el Mundial Sub-20 de 2005. Nosotros nos enfrentamos contra él estando en el Chelsea, él la rompió, la descosió. Ahí ya lo vi en altísimo nivel, ya era diferente. Sí le faltaba el rodaje. Tengo la '30' amarilla de Messi, la cambiamos en ese partido. Yo ya veía eso, eso se ve, le faltaba el rodaje, vamos al Mundial, la rompe en la Copa América y sólo me quedó disfrutarlo. Se veía que era diferente. No es solamente el talento, que gambeteaba a todos era fácil verlo.

¿Cómo era en los entrenamientos?
Él era guapo, guapo de arranque. Lo cagaban a patadas y se levantaba, te la mostraba de vuelta. Hay algo que me hizo acordar... en aquel partido con Polonia, Messi se levanta y se la muestra a Lewandowski. Y tiene la posibilidad de jugar, pero se la mostró y le amagó, lo desafió como en el barrio por todo lo que se había hablado. Eso me hizo acordar durante un entrenamiento en el 2006 durante el Mundial en Alemania.
"A Messi, en los entrenamientos de la selección Argentina, más le pegaban y más se levantaba y encaraba. Se ganó el respeto de todos"
Exjugador de la selección ArgentinaEstábamos haciendo un partido y entre Coloccini, Burdisso, Scaloni, Cufré... los defensas que no jugaban... Messi a todos los sacaba a pesear, pero claro, ellos se estaban jugando un Mundial: 'Este pendejo de 18 años, está todo bien, pero le pegaban...". Más le pegaban y más se levantaba y más te encaraba. Hasta que un momento todos vimos, desde el silencio pero desde la irreverencia futbolística de dármela de vuelta, se ganó el respeto de todos. A partir de ahí, tomando unos mates con los defensores, dijeron: "Ya está, a este pibe no se le pega más. Es así".
Por último, háblame de Diego Armando Maradona
Diego es mi infancia, Diego es ir al cole con la carpeta con las fotos de él. Diego es levantarme a la mañana y escuchar a Niembro relatando al Napoli en Canal 9. Diego es la Selección. Yo tuve más relación con Diego cuando termino el fútbol, nos encontrábamos más en las leyendas, tuvimos la oportunidad de sentarnos y hablas más. Diego es el espejo, es el motivo por el cual yo estoy acá.
Despertó mi pasión por el fútbol italiano, me acompañó toda mi carrera, estaba Diego, estaba ahí. Recuerdo un Juventus - Parma, ganamos 4-2 de visitante y Diego estaba en la cancha. En ese momento me llama Claudia y me pide la camiseta del partido. En ese momento, esa camiseta me la quedo, pero me la pidió Diego y ni lo dudé. Tomá, Diego.