ESPAÑA 3 - BRASIL 3

Detrás de la noche más especial de Endrick: volea, cita con la historia en el Bernabéu y un "te esperamos" en la sorpresa de Florentino

El joven de 17 años cazó una volea en el área y empató el partido. Corrió a celebrarlo con su padre en la grada.

Endrick celebra su gol con Brasil en el Bernabéu./Reuters
Endrick celebra su gol con Brasil en el Bernabéu. Reuters
Jorge C. Picón

Jorge C. Picón

Puede parece magia. Una cuestión del destino. Pero lo cierto es que Endrick no falta ni a una sola cita con la historia. Cuatro días después de estrenarse con Brasil en Wembley, el joven de 17 años cazó una volea en el área para marcar en el Santiago Bernabéu en el amistoso contra España. Sólo cuatro minutos después de entrar al terreno de juego.

Florentino Pérez, con Endrick, Vinicius y Rodrygo al terminar el encuentro. CBF

Olmo se encargaba de marcarlo en un córner sacado por Bruno Guimaraes. Paquetá, luchando con Carvajal, peinaba el balón. Laporte trataba de despejar sin saber que le dejaba la pelota al único atento al rechace. Endrick se había quedado unos metros retrasado, cerca del punto de penalti, para despejarse de su marcador. Remató con la zurda, sin dejarla caer y atravesando la maraña de piernas.

Un segundo después del disparo, el grito. El delantero se iba hacia una de las esquinas del fondo norte y se lanzaba de rodillas, como había hecho en Wembley. En esta ocasión, localizó a su padre, Douglas, que se encontraba en la primera fila. Se fundieron en un abrazo, ambos emocionados. Celebrando otro gol que recordarán siempre. El primero en la que será su casa a partir de verano.

El delantero formó ataque con Rodrygo, en la derecha, y con Vinicius, en la izquierda. El trio de brasileños que el Real Madrid podrá utilizar a partir de la temporada que viene se juntaron por primera vez con su selección. Generaron muchos problemas con transiciones ofensivas a toda velocidad. Una pequeña muestra de su potencial.

Tras su tanto, provocó un amago de tangana. Cerca del 80', tras bregar con Cucurella por un balón, de daba un buen golpe en el tobillo muy cerca de los banquillos. El de España saltaba con un resorte contra el adolescente y el árbitro. Al mismo tiempo, todo Brasil salía en su defensa. Mientras Endrick le pedía perdón, los suplentes y cuerpo técnicos discutían. Se vio a un Vinicius defensor, enzarzado con Oyarzabal por la acción.

Además de su padre, también se encontraban en la grada su madre y sus agentes. Todos viajaron primero a Londres y luego a Madrid para ver en directo los dos goles del prodigio. Endrick se presentó en sociedad en el Bernabéu y marcó un gol que cantaron los brasileños y algún madridista, que alucinó con un jugador que disfrutará a partir del curso que viene.

La afición blanca se frota las manos con su nueva estrella. Ha conquistado dos templos del fútbol y ya tiene a Florentino Pérez ansioso por verle triunfar en Chamartín. El presidente del Madrid bajó a los vestuarios al finalizar el encuentro y pidió al presidente de la CBF, Ednaldo Rodrigues, encontrarse con su futura perla y sus dos ojitos derechos: Vinicius y Rodrygo, a quien le pidió la camiseta. Una sorpresa que no esperaban. "Bueno, que te esperamos aquí", le dijo el mandamás blanco a Endrick, que ya sabe cómo suena una ovación en el Bernabéu.

Antes, con Teledeporte, analizó su actuación en la que fue la primera gran noche en la que será su casa la próxima temporada. Lo hizo en portugués y no en castellano, aclaró, "porque ahora esto jugando con mi selección": "Lo hablé el lunes en la cena, soñaba con marcar mi primer gol en el Bernabéu. Aquí nadie es mejor que nadie. Y estos dos goles se los debo a mis compañeros y a Dorival por su confianza. Estoy muy contento con lo que está pasando en mi vida y lo agradezco mucho".