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¿Es Cristian 'Cuti' Romero el mejor central del mundo?

El futbolista argentino está al mejor nivel de su carrera y es uno de los baluartes de la selección campeona del mundo.

Cuti Romero es el líder de la defensa de Argentina. /EFE
Cuti Romero es el líder de la defensa de Argentina. EFE
Albert Blaya
Marcos Durán

Albert Blaya y Marcos Durán

Elegir al mejor siempre es una partida al solitario. Primero, porque lo que se suele poner en la balanza para medir y valorar al futbolista suelen ser valores dispares y ponderan distinto en cada persona. En segundo lugar, porque el contexto importa y pesa casi tanto como el rendimiento, por lo que escoger a un futbolista sin tomarlo en cuenta, o no valorándolo en su justa medida, puede ser tendencioso. Pero actualmente, y desde hace un tiempo, existen pocos jugadores que brillen con la luz del Cuti Romero, un central que es mucho más que eso... siendo, probablemente, el mejor en lo suyo.

El Cuti ha aterrizado en su madurez futbolística puliendo todo aquello que le alejaba de la élite (un ímpetu desmedido y una agresividad desmedida), suavizando los puntos que limitaban su salto al nivel que, por condiciones, merecía. Su Mundial en Catar y su posterior arranque de curso con el Tottenham y las eliminatorias sudamericanas (exhibiciones ante Uruguay y Brasil) confirman que lo de Romero es la emancipación definitiva de un central diferencial.

Atendiendo a los números, solo el inicio de curso de Virgil Van Dijk está al nivel del argentino. El neerlandés, que venía de una temporada muy floja en la que todo el mundo empezaba a anotar un bajón imparable en su nivel, está recuperando su traje de superhéroe que vestía en 2019: no ha sido regateado ninguna vez en este inicio de Premier League, y ningún central domina tanto y tan bien el juego aéreo: más de 6 duelos vencidos con un ¡88 %! de acierto. A este nivel, Van Dijk demuestra que se puede defender a todo un equipo habiendo perdido esa velocidad punta que atesoraba en 2019 y tras una gravísima lesión de rodilla en 2020.

Pero el Cuti Romero está jugando a otra cosa. Solo con los datos en la mano, el argentino es el quinto central de las 5 grandes ligas que más entradas e intercepciones suma (5,66), pero de todos los centrales que aparecen en la lista es el que comete menos faltas (0,74) y el que es regateado menos veces (0,28). Es decir, su agresividad no lleva implícita un aumento de faltas cometidas y su capacidad para ganar duelos es élite absoluta. Es un jugador que, en disputas y en situaciones de defensa hacia delante, demuestra que tiene todo el abanico de recursos defensivos para imponerse: fuerte, rápido y contundente.

Pero donde realmente el Cuti termina desmarcándose del resto es con todo lo que hace con balón y lo que no es tangible: lidera, empuja al equipo hacia arriba y es capaz de filtrar y dividir para cortar al rival en dos. Su personalidad le lleva a jugar como si no estuviese presionado y a asumir riesgos porque su jerarquía y técnica se lo permiten. Con Ange Postecoglou y Scaloni, técnicos que priorizan una salida con asociaciones en corto y mucha importancia de los zagueros en la toma de decisiones, Romero es uno de los puntales en ambos equipos.

Romero bloquea un disparo en la frontal.  WYSCOUT
Romero bloquea un disparo en la frontal. WYSCOUT
Romero conduce hacia campo rival, llevando la pelota cerca de la frontal del área contraria.  WYSCOUT
Romero conduce hacia campo rival, llevando la pelota cerca de la frontal del área contraria. WYSCOUT

Una vez el Cuti llega a esas zonas, no se arruga. Tiene talento para tomar decisiones y buscar pases verticales, no solo limitarse a jugar la opción más fácil.

El Cuti filtra el pase decisivo entre tres rivales.  WYSCOUT
El Cuti filtra el pase decisivo entre tres rivales. WYSCOUT
El pase del Cuti deja a Maddison ante el portero.  WYSCOUT
El pase del Cuti deja a Maddison ante el portero. WYSCOUT

El 'Cuti' de Argentina

Lo que más impacta en el espectador la primera vez que ve al Cuti Romero en directo es su más que aparente superioridad. Se siente superior, se cree superior, se ve superior, lo demuestra y desde la grada lo notas. En sus primeros encuentros con la selección, esas muestras de superioridad conllevaban algunos errores de juventud que ha ido corrigiendo con el paso de los partidos y los torneos ganados.

Hoy, en Argentina, Cristian Romero es fijo absoluto y uno de los puntales de la selección. Scaloni no lo va a admitir públicamente, porque para él el único intocable es Messi, pero la realidad es que él junto a su pareja de baile, Nicolás Otamendi, son dos de los jugadores más destacados de esta selección.

Como comentábamos antes, ante Uruguay y Brasil han sido sendas exhibiciones del futbolista cordobés ex de Belgrano, Genoa o Atalanta. Contra el equipo de Bielsa el que sufrió fue Otamendi debido a la potencia de Darwin Núñez, pero Romero se mantuvo firme y sostuvo toda la defensa de la albiceleste.

Contra Brasil, Otamendi se sintió más cómodo al defender en su área y Romero tuvo que ser el que anticipe, su gran arma defensiva. Cuando Cuti sale de su parcela, lo hace con decisión. En todo el partido sólo tuvo un error (que pudo costar un gol) en una jugada contra Gabriel Jesus, en la que el delantero brasileño giró bien, encaró a Otamendi y casi termina en gol de Martinelli.

En el país sudamericano la sensación de muchos es que Romero, por sus condiciones, puede llegar a ser el mejor central de la historia de la selección. Obviamente son palabras mayores, ya que un tal Daniel Alberto Pasarella, que ganó dos mundiales, vistió la camiseta albiceleste. Otros como Ruggeri o Ayala, más recientemente, también vivieron épocas buenas, pero lo conseguido por Cristian Romero a nivel de sensaciones supera a todos. El futuro de la selección Argentina está en sus anticipos, en sus cortes, en sus 'tackles' y en su carácter. La albiceleste tiene central para la próxima década.