Los tres cambios de versión de Dani Alves en su declaración por supuesta agresión sexual
El futbolista afirmó primero que no conocía a la joven para acabar relatando que fue ella quien se abalanzó sobre él.

Dani Alves continúa en el módulo de ingresos Centro Penitenciario Brians 1 de Barcelona, donde ingresó el pasado viernes acusado de agresión sexual a una joven de 23 años en la madrugada del 30 al 31 de diciembre del año pasado. El brasileño, que militaba en Pumas mexicano hasta que el club rescindió su contrato con motivo de estas acusaciones, sigue en régimen de prisión provisional sin fianza, tanto por riesgo de fuga como por, presumiblemente, la existencia de indicios suficientes que le incriminan en esta supuesta acción.
La supuesta víctima, según informa El Periódico, ha rechazado cualquier oferta de indemnización por lesiones y daños, incluso en el caso de que el futbolista acabe siendo condenado a prisión, en una pena que podría oscilar entre uno y 12 años. Fuentes de la investigación han señalado que se trata de una violación en toda regla, apunta la Cadena SER, quien además ha informado de que el futbolista habría solicitado una segunda declaración.
"Muy tocado anímicamente. Afectado y sin ganas de relacionarse con nadie", pasó su primera noche Alves en la cárcel, según informaron fuentes penitenciarias al diario ABC, que describe también que el brasileño apenas aceptó unas piezas de fruta para pasar la primera noche en la prisión.
Xavi, sobre Dani Alves:
— Relevo (@relevo) January 21, 2023
🗨️ "Estoy sorprendido, impactado. En estado de shock. Es un tema de la justicia y dictará lo que sea. Ahí no podemos entrar. En cuanto a Dani, me sabe muy mal por él. Impactado. No puedo decir más". pic.twitter.com/cbNPOeTdb7
Las pruebas que hasta ahora se estudian en el caso incluyen, además del relato de los hechos de ambos, el parte médico de la joven, con lesiones de poca gravedad compatibles con el forcejeo con Alves. Además, los investigadores cuentan con muestras biológicas que aún están por confirmar si pertenecen al exfutbolista culé y el vestido roto que aportó la supuesta víctima cuando formalizó la denuncia dos días después de los hechos.
A ello se suman las grabaciones de las cámaras de la discoteca Sutton donde ambos se encontraban. Según recogen los atestados de los Mossos d'Esquadra, las imágenes revelan que el futbolista y su presunta víctima estuvieron 17 minutos en el minúsculo baño de la sala VIP de la sala de fiestas y que, además, fue el exjugador barcelonista quien condujo a la chica con insistencia a esa estancia, situándose en la puerta del lavabo e invitándola a entrar con él.
Una versión diferente a la del vídeo que el deportista envió una semana después a un programa de Antena 3, donde señalaba que se encontró accidentalmente con la joven en los baños de la discoteca. Asegura El Mundo que el ganador de dos Champions League con el Fútbol Club Barcelona ha cometido contradicciones en su declaración, siendo otro motivo por el que se cumplieron las peticiones de la acusación y la fiscalía de prisión sin fianza.
La versión de Alves, según este periódico, ha pasado de asegurar en primer lugar que no conoce a la supuesta víctima ("Lo siento mucho, pero no sé quién es esa señorita, no sé quién es, no la he visto nunca en mi vida", dijo en el vídeo enviado a Antena), a dejar ver que se cruzaron accidentalmente en los baños del local. Más tarde, confirmó que tuvieron relaciones sexuales, excusando sus primeras palabras aludiendo a que quería proteger la intimidad de la joven. Finalmente, en un nuevo giro, afirmó que fue ella quien se abalanzó sobre él en los lavabos. La versión de ella relata que la abofeteó antes de violarla, algo que no se puede confirmar visualmente al suceder ya en un lugar en el que por privacidad no se pueden instalar cámaras de videovigilancia.
En la declaración en el juzgado de Instrucción número 15 de Barcelona, realizada antes de entrar en prisión, el experimentado jugador declaró cobrar 300.000 euros anuales, algo que extrañó a la jueza que dirigía el interrogatorio, que le cuestionó si esa cantidad no se correspondía con lo que ingresaba de manera mensual y no anual.
Por último, se analizan también las versiones de varios testigos previos a lo acaecido, el camarero que animó a la víctima a sentarse junto a Alves, las dos acompañantes de ella, una amiga y su prima, y un amigo de él.