Bellingham brilla como 'todocampista' en su debut
El inglés brilló en un Real Madrid gris. Brahim mostró calidad y a Joselu se le vio voluntarioso pero descolocado.

Los Ángeles (Estados Unidos).- Real Madrid y Milan pisaban el césped del Rose Bowl y la mayoría de ojos apuntaban a Jude Bellingham. El jugador ya luce de blanco (aunque debutó de azul oscuro y violeta). Sus primeros minutos no decepcionaron, aportando lo que seguramente la directiva vio que podía aportar. Presencia, recorrido, valor para pedirla en cualquier situación... Tanto que se coronó como el mejor de un Madrid más voluntarioso que acertado en la primera mitad.
Espalda recta y pisada firme. Ni el momento ni el lugar (70.814 personas viendo el debut en directo) ni los 103 millones de su precio (que le acompañarán toda la temporada) le achantó."He is so good" ("Es muy bueno"), se escuchaba en la tribuna de prensa cada vez que arrancaba con la pelota controlada. Ancelotti lo había utilizado como comodín en los últimos entrenamientos, señal sine qua non de que era su primer día en la oficina. De sus pies nacieron algunas de las ocasiones más claras del Madrid, dejando varios detalles de crack. La más impresionante, una carrera de pura clase en torno al minuto 21, tirando a varios rivales por el suelo literalmente, que acabó en remate tras una pared con Brahim.
Precisamente con el malagueño y con Valverde se entendió a las mil maravillas. Difícil marcarle una zona de influencia. En esa posición de falso nueve que le ha otorgado Ancelotti se siente muy cómodo, recibiendo cerca de Kroos para ayudar en la creación, cayendo a banda intercambiando posiciones y, en su especialidad, arrancando desde el centro del campo a pura potencia. Terminó el partido ovacionado y dejando su puesto a Nico Paz.
Junto a él, un redebut ilusionante de Brahim Díaz. Va a sumar muchos minutos si es capaz de dar este nivel con regularidad. Su electricidad y facilidad para la combinación sirvió como una de las pocas armas para descolocar al Milan. Eso sí, le costó más cuando recibía por fuera. Los espacios reducidos benefician su estilo de juego, y así lo demostró con varias acciones antes de marcharse al descanso por Rodrygo. Una de ellas estuvo a punto de convertirse en el primer gol blanco, con una asistencia a la que Joselu no llegó por centímetros.
Al ex del Espanyol no se le vio tan cómodo. Partió desde la banda, lejos de su zona natural. Sorprendió con un par de detalles de calidad en sus primeras apariciones pero se apagó con el paso de los minutos. Eso sí, innegable su esfuerzo en la presión y en los desmarques, siendo el futbolista blanco que más lo intentó apareciendo desde segunda línea. También le sustituyeron tras el primer acto, en su caso por Vinicius.
En la segunda parte salió Fran García, el único que quedaba por vestirse de blanco sin contar a un renqueante Arda Güler. El canterano volvió a jugar con el Madrid más de cuatro años después de su debut en diciembre de 2018. Velocidad y contundencia, señas de identidad que dejó en la banda del Rose Bowl. Eso sí, va a necesitar varios partidos para terminar de coordinarse con Vinicius.