La RFEF dejó fuera al Deportivo de los preparativos para ser sede mundialista: "Lo hicieron casi todo con el Ayuntamiento"
La candidatura para el Mundial 2030 confía en que se solucione y pone el foco en María Tato, que obvió al club coruñés del proceso.

Con la tensión que ha habido entre los países que integran la candidatura por las posibles sedes para el Mundial 2030, resulta que ahora que ya están claras y son oficiales, hay una que no parece estar en absoluto ilusionada. Al menos una parte decisiva de ella. Y parece que, de nuevo, es por una dejadez en la gestión de la Federación Española a la hora de manejar el flujo de información entre ayuntamientos, sedes y candidatura.
Se trata de A Coruña, de Riazor, del Deportivo. Una de las que siempre estuvo claro que iba a formar parte de las 11 elegidas. Es cierto que el club, en 2022, firmó una adhesión al proyecto y que lógicamente quieren que el Mundial 2030 se celebre en su estadio. ¿Y por qué protestan ahora? Pues porque se han quedado fuera de prácticamente durante todo el proceso, que la RFEF ha coordinado con el Ayuntamiento de la ciudad, dando por supuesto que todo le iba a parecer bien al club.
Para entender esta polémica hace falta entender dos cosas clave y profundizar un poco en cómo ha funcionado la parte española de la candidatura 2030. Riazor es el estadio del Dépor... pero sólo de nombre. La titularidad es municipal. Es decir: es del Ayuntamiento. El club recién ascendido a Segunda disfruta de una concesión, de un convenio, para explotarlo durante 25 años.
Por otra parte, dentro de la RFEF el comité para la candidatura lo han formado tres personas: María Tato, Fernando Sanz y Jorge Mowinckel. Con la sede de A Coruña, concretamente, trató la primera: María Tato. Una de las integrantes de toda la candidatura (incluido Marruecos y Portugal) más criticadas del proceso. Responsable, entre otras, de la terrible imagen que dejó la RFEF cuando el día del examen FIFA para representantes tuvieron que suspender la jornada porque no les funcionaba el wifi.
"Es que lo habrá llevado todo con el Ayuntamiento y no me extrañaría que ni se hubieran molestado en llamar al club", explican fuentes conocedoras del proceso a Relevo. A principios de este año, por otros motivos, el Dépor estuvo en la RFEF para una charla informal en la que estuvo también Tato, aunque el tema de la sede mundialista no era el objeto de ese encuentro y pasaron por él de forma muy tangencial.
Las relaciones entre el Dépor y el consistorio no son buenas, eso es un hecho. Sin embargo, sí había un acuerdo previo y la intención de postularse como sede del Mundial, que se firmó en 2022. Desde ese momento, el club apenas ha tenido noticias de María Tato, ni de nadie de la RFEF. Hay todo un proyecto para remodelar Riazor... creado por el Ayuntamiento, sin el más mínimo consenso.
Ese acuerdo, entre otras cosas, prevé un plan de financiación en el que un 40% del coste correspondería a cargo de la Xunta, un 20% a la diputación, un 10% al ayuntamiento y un 30% a una entidad privada sin definir... pero que todos parecían asumir que iba a ser Abanca, dueña del Deportivo de la Coruña. Así, porque sí. Sin mucho más diálogo.
El estadio es municipal, de acuerdo, pero utilizando un ejemplo "de brocha gorda": es como si tienes el alquiler de una casa durante 25 años y el dueño, sin decirte nada, te cambia el salón o te quita un baño... De hecho, en este tipo de convenios entre clubes y ciudades, lo normal es que para hacer obras estructurales sea necesario modificar ese mismo convenio. De ahí, a no informar ni consensuar de ninguna forma las operaciones previstas para el Mundial... Pues eso es lo que ha generado el malestar. Sobre todo cuando el proyecto parece pastorear los acontecimientos hacia que sea la poderosa Abanca la que termine poniendo parte del dinero necesario.
Una convocatoria apresurada y política
La semana pasada se precipitaron los acontecimientos y la RFEF hizo públicas las sedes que iban a meter en su Bid Book. A Coruña, claro, estaba entre las 11 elegidas como lo estuvo siempre. El Dépor, sin embargo, emitió un comunicado lamentando la forma en la que se han llevado las cosas. La ciudad está inmersa en una complicada huelga de recogida de basuras y a su alcaldesa, Inés Rey, le pareció buena idea convocar a los medios y apuntarse una foto de ciudad mundialista. Desviar la atención de otros problemas que han terminado causando, por ejemplo, incendios en varios puntos de la ciudad.
Convocó con menos de 24 horas al Deportivo (que no acudió) y a otras autoridades, cada una más perpleja que la otra por la manera en la que se estaba comunicando todo. El proyecto se iba a conocer ahí mismo, para mayor gloria de la alcaldesa y su ayuntamiento, mientras a pocos metros las protestas por la situación de la ciudad iban por otros derroteros.
¿Y qué va a pasar? Pues todas las partes parecen estar de acuerdo en que, a pesar de las formas y la pésima manera de llevar a cabo la coordinación entre instituciones que ha llevado la RFEF, encontrarán un acuerdo. Ayer el Deportivo se dirigió por escrito al Ayuntamiento para intentar acercar posturas. Tienen tiempo de sobra para ello y, lo normal, es que la RFEF hubiera hecho fluir la información entre instituciones ya que persiguen el objetivo común de la candidatura. Que tampoco es que hubiera mucho más que hacer, además de salir en las fotos.