CRISIS EN LA FEDERACIÓN

La muy difícil empresa de querer ser presidente de federación territorial: "Me harté y denuncié en la Guardia Civil"

Siete personas que fueron o son candidatos explican todas las zancadillas y amenazas que se encuentran en un proceso electoral para ser barón de una federación autonómica.

La Asamblea de la RFEF. /EFE
La Asamblea de la RFEF. EFE
Gonzalo Cabeza

Gonzalo Cabeza

Presentarse para ser presidente de una federación territorial obliga a tener mucha voluntad y un poco de locura. Todas las fuentes consultadas para este artículo coinciden en el diagnóstico, ser opositor y tratar de derrocar un presidente o a su delfín es la vía más rápida que da el fútbol para terminar lastimado. A algunos les queda ilusión, pero todos saben que ganarles es una tarea hercúlea.

El poder de los barones territoriales se ve cada vez que hay una elección en la RFEF. Ellos son, al final del partido, los que deciden quién manda. En las próximas semanas volverá a repetirse la historia a la hora de votar al sustituto oficial de Luis Rubiales. A pesar de la importancia de su posición, suelen ser desconocidos fuera de su territorio, un engrudo de señores de cierta edad que llevan muchos años en el cargo y que, con sus matices y alguna excepción, se aferran al sillón.

"Cuando entré en 2016 lo hice de manera inocente, pensando que era más natural y más noble", explica Gustavo Sáenz, que lo intentó en La Rioja en 2016 y 2020 frente a Jacoiny en septiembre tendrá una nueva reválida. "Me di cuenta a lo que me enfrentaba y opté por luchar. En 2020 nos quedamos a cinco votos, sabíamos contra todo lo que luchábamos, pero no queríamos tirar lo que habíamos hecho. Ahora la perspectiva es buena", explica.

Él puede ser un cambio en la riojana, en parte porque han conseguido que las leyes en su autonomía vayan evolucionando para hacer la carrera más abierta. Han logrado que se imponga una limitación de mandatos y por eso mismo Jacinto Alonso no podrá presentarse. Pero eso, en realidad, es un poco lo de menos, su esperanza llega por un cambio en el sistema de voto por correo, que es una de esas grietas del sistema que se repiten de comunidad en comunidad y por la que se cuelan las más grandes irregularidades.

"Aquí han cambiado un poco las cosas porque en 2016 los votos por correo los recogían las candidaturas y los llevaban en cajas, como en Murcia. Por nuestras quejas, la dirección general de Deportes ha cambiado el sistema. Ahora la persona tiene que dirigirse a ellos, solicitar la documentación, e ir después a Correos para depositar el voto. En 2020 solo hubo 10 votos por correo, ahí se les cae una fuerza", explica. Se ve fuerte para septiembre, aunque también recalca que se espera "alguna sorpresa" por el camino.

Pone como referencia Murcia, porque la pasada semana un candidato, Mariano Albaladejo, puso una denuncia ante la policía al entender que se estaba dando un fraude electoral. Terminar en los tribunales es algo bastante habitual en estos casos.

"Estamos esperando a la resolución de la anulación del voto por correo, porque han ido a solicitarlo de alguna base de datos, con datos privados, y llevaban las papeletas ya rellenas, solo a falta de firma", explica Teodoro Sobrino Magán, que aspira a ser presidente de la territorial castellanomanchega, donde manda Pablo Burillo en la actualidad, no sin penalidades. "Todo esto es una sorpresa continua, se dio la posibilidad a la federación de hacer el voto por correo de manera transparente, de forma telemática, y lo rechazaron", explica.

"Se dio la posibilidad a la federación de hacer el voto por correo de manera transparente, de forma telemática, y lo rechazaron"

Teodoro Sobrino Magán Candidato a la federación de Castilla-La Mancha

Este acceso disparejo a las bases de datos por parte de algunos candidatos oficialistas también lo vivió Koikili Lertxundi. El exjugador del Athletic trató de ser presidente de la territorial vasca en 2021 con la idea de conseguir una mayor oficialidad de las selecciones de Euskadi o, por lo menos, que pudiesen participar en torneos de estado sin nación. "Hubo una cosa que me llamó mucho la atención: justo cuando se abrió el plazo para que optasen a ser asambleístas, la base de datos desapareció. Teníamos intención de hablar con todos, pero justo en el plazo no nos pudimos poner en contacto con esos posibles miembros de la asamblea vasca. Luego llamábamos a la federación para ver si nos los podían dar y decían que era un error informático y que se iba a subsanar. El proceso fue muy corto y no podíamos saber casi ni con quién teníamos que contactar", relata.

La lucha por los asambleístas

Las elecciones para presidente son un día y una hora concretos, pero en realidad en esa votación ya está casi todo el pescado vendido. La pelea real está en la búsqueda de asambleístas que serán los que, llegado el momento, den su voto para el presidente. Es un proceso similar al que se da en la RFEF, y son los presidentes de territoriales los que tienen la sartén por el mango tanto en uno como en otro caso.

"El primer paso es el tema de conseguir los avalistas, Madrid es una federación muy grande y te piden 114, la primera treta ha sido darte cuatro días para conseguirlos, te han sacado la convocatoria sin previo aviso y en cuatro o cinco días tienes que conseguir los 114 avales", explica Alejandro Haro, que se presenta a las elecciones en la territorial madrileña presidida por Paco Díez.

Gustavo Falqué recuerda su historia en la federación gallega. Él, presidente del Coruxo, había sido vicepresidente y aspiraba a ser presidente, pero no llegó a conseguir ni estar en la Asamblea. "Me presenté como representante aquí en Vigo y no fue posible porque para cualquiera que quiera aspirar a algo dentro de la Federación lo tiene muy complicado si no tiene el beneplácito del presidente [Louzán]", cuenta.

Los opositores saben cómo consiguen mantener férrea la disciplina de voto. "Ellos tienen todo el poder para manipular las votaciones, en mi caso fue una persecución a todos los clubes de la delegación de Vigo para que no me votasen, ofreciéndoles que les iban a dar sacos de balones, o que iban a perdonarles deudas de la mutualidad…", cuenta Falqué.

"A algunos árbitros les habían llamado para decirles que si aparecían en mis listas podían descender"

Alejandro Haro Candidato a la federación madrileña

"Yo creo que más que el dinero tienen la fuerza de eliminar sanciones, han jugado mucho con la subvención de los audiovisuales, haciendo ver que la dan ellos cuando en realidad viene por decreto. Juegan sus cartas como creen que pueden", cuenta Gustavo Sáenz.

Los presidentes de los clubes son pocos y no muy activos, es más o menos fácil activar a unos pocos para dirigir las elecciones: "Se favorece a gente que está en juntas de los clubes porque hay una norma que prohíbe presentarse a los que tienen ficha federativa. Si miras quién no tiene ficha, pues solo los directivos y presidentes", cuenta Koikili. Los procesos electorales son parecidos de lugar a lugar, aunque siempre hay pequeños matices en los reglamentos.

Un caso algo especial es el de los árbitros, que votan en la Asamblea, pero de algún modo también son trabajadores de las territoriales, pues de ellas dependen sus dietas y sus ascensos. "Yo a la hora de llamar a los árbitros amigos míos para pedirles el apoyo y que me digan sus inquietudes, me he llevado la sorpresa de que les habían llamado para decirles que si aparecen en mis listas pueden descender", relata Haro.

El recuerdo de José Luis Martín Conde, que trató de desbancar a Óscar Fle en Aragón en 2016, es similar en lo que se refiere a la elección de los votantes. "A los de la Asamblea la federación les hace favores, 'oye, paga cuando te venga bien' '¿te hace falta un campo?, pues ya lo pagarás más adelante' y cuando hay una elección pues los votan a ellos", cuenta el que fuera candidato.

Martín Conde sostiene que en su elección hubo irregularidades. "Cometieron fraude electoral porque la ley del deporte y la ley electoral era muy clara, solo podían votar los presidentes de los clubes, y en el Sabiñanigo pasó a votar el cartero de donde vive Óscar Fle. Y así todo", dice con sorna.

En su caso, casi le cuesta la salud: "Fue un proceso muy duro, te das cuenta de que estás luchando contra algo que no se puede luchar, es un muro de cemento". Se da una curiosidad y es que Fle era de los pocos que no iba de la mano de Villar por aquellos tiempos, pero siempre hay alguien detrás. "Yo estaba hablando con el presidente del Huesca para que me diese el aval y justo le llamó el presidente de LaLiga para que no me dieran el apoyo. En el Huesca, que son unos señores, dieron los avales a los dos candidatos", cuenta.

"Fue un proceso muy duro, te das cuenta de que estás luchando contra algo que no se puede luchar, es un muro de cemento"

José Luis Martín Conde Candidato a la federación aragonesa en 2016

Lo normal es que esa mano que mece la cuna sea el presidente de la Federación española, que hace lo posible para que los suyos manden en las territoriales. Lo explica Juanjo Isern, que aspira a ser presidente de la catalana: "Yo he tenido que aguantar los viajes del señor Rubiales a Cataluña para que todo el mundo vote a Soteras [el actual presidente], que es su amigo. Hizo campaña electoral públicamente, sin esconderse, yendo a juntas directivas a apoyarle. Eso no deja de ser clientelismo".

Rubiales no ha sido el mayor problema para Isern, de hecho la elección de su territorial está judicializada, los Mossos han entrado en la sede de la federación catalana y si los tribunales le dan la razón es posible que termine siendo presidente.

Las mesas electorales

"Quizá lo más evidente de esta manipulación es la composición de las mesas electorales, que siempre es personal allegado a Soteras. El presidente de la Junta es del entorno del presidente, lo nombra el candidato aunque parezca que es una proclamación de la Junta. En la mayor parte de los casos no dejan a los interventores de los rivales ni visualizar quién está votando, si es realmente el presidente del club o cualquier otra persona que vota con su identidad. Esto lo digo porque en unas declaraciones el presidente del Atlétic Banyoles reconoció que habían recibido presiones y denunció que le habían falsificado su firma", explica. En el caso catalán es difícil saber quién votó en las últimas elecciones.

Isern habla de 180 delegaciones de votos de clubes, actas notariales iguales, correlativas, todas hechas en la misma notaría. Sáenz, de La Rioja, también tiene una buena historia de la Junta Electoral: "Al ser nombrada por el presidente tienen la capacidad de mirar con lupa tus asambleístas. A mí me llamaron media hora antes de cerrar el plazo porque había mandado fotocopias en lugar de los originales. Esas artimañas son las que te van minando", cuenta.

"En nuestro caso hay una junta electoral totalmente imparcial, les han llamado la atención incluso", dice el manchego Sobrino Magán. Es bastante habitual que trabajadores de la federación, que deberían ser neutrales, formen parte del proceso o tengan el voto delegado de asambleístas. Ellos cobran de las federaciones, se juegan el sueldo.

Lo normal es terminar en juicios y no hay caso más claro del que se está dando en Cataluña, entre Isern y Soteras. Hay dos procesos abiertos. Uno de ellos, presentado por Isern, es una demanda de inelegibilidad por una anulación de los resultados de mayo de 2022. Según el candidato opositor, Soteras desoyó aquella resolución y se mantuvo en su cargo de presidente durante 18 de los días de campaña, con todo lo que eso supone. Isern asegura que en el juicio la Generalitat ―a la que había denunciado por dar por válido el resultado de esas elecciones―, ha aceptado sus tesis y que lo normal es que terminen ganando el caso.

"Había gente que creíamos que nos iba a votar, pero luego no lo hizo, me sorprendió porque la otra candidatura ni se había puesto en contacto con ellos cuando nosotros les llamamos"

Koikili Lertxundi Candidato a la federación vasca en 2021

"Por primera vez la Generalitat me ha dado la razón y ha solicitado que el juez ejecute la sentencia y expulse a Soteras y a los miembros de la Junta, incluso pueden inhabilitarlos", relata Isern. La otra demanda en curso, en la que Soteras no forma parte, llevó a un registro de la sede de Sabadell de la federación. Algunos clubes han demandado porque han aparecido poderes que ellos no habían firmado. La acusación de falsedad documental está en el aire.

Las sorpresas no terminan ahí, cuando aparecen los votos, los candidatos opositores, normalmente derrotados, se extrañan con los resultados. "El 100% de los árbitros votó a favor suyo, eso solo pasa en Corea del Norte", explica Sobrino Magán.

"Hablamos con muchos clubes que creíamos que nos iban a votar, pero luego nos asombró que no nos votaran, porque lo que sí me sorprendió es que la otra candidatura ni se había puesto en contacto con ellos cuando nosotros los llamamos. Los que no nos votaron nos dijeron que estaban de acuerdo con nosotros, pensábamos que nos iban a votar, pero luego no lo hicieron", explica Koikili, el excandidato a la vasca.

Las amenazas

Todo este laberinto burocrático se queda corto para explicar lo que realmente ocurre. Cuando se profundiza un poco más es fácil encontrar testimonios que hablan de amenazas y dramas personales.

"A mí me denunciaron por lo penal por falsedad documental, por entrenar a un equipo de fútbol sala de tercera división riojana, que me costó defenderme 2.500 €", dice Sáenz. "Yo he oído un audio en el que el secretario general dice que si al final hay que matar, se matará y eso lo ha dicho en una conversación que ha salido en los medios de comunicación", abunda Isern.

"Conmigo también ha pasado, he tenido presiones laborales, presiones personales, cosas que piensas que no te pueden estar pasando. Como yo hago las cosas correctas no me han podido encontrar nada, pero presiones las ha habido y las hay", dice Sobrino Magán, el candidato a la castellanomanchega. Muchos explican que la amenaza de llevarles a juicio es constante, un proceso que suele ser muy caro para el opositor y en el que el presidente de la federación suele estar respaldado por los propios abogados del ente. Y también llegan a los que componen sus candidaturas, como árbitros a los que se les advierte de que elegir al candidato incorrecto les puede llevar a no ascender jamás de categoría.

"Ellos tienen todo el poder para manipular las votaciones, en mi caso fue una persecución a todos los clubes de la delegación de Vigo para que no me votasen"

Gustavo Falqué Candidato a asambleísta en la federación gallega

Eso en la vida real, en la digital el ambiente es incluso más denso. "Te machacan en redes sociales con cuentas troll, también machacan a quien te rodea y te apoya. Yo, personalmente, me harté y tuve que ir a la Guardia Civil a denunciarlo y hacer pública la denuncia para que se parasen", cuenta Sáenz, el candidato a la riojana. También Haro tiene una experiencia parecida, en las redes aparecen mensajes que dice que no está cualificado, con perfiles sin fotos y con pocos seguidores.

A él no le han llegado las amenazas personales, pero eso también tiene una explicación: "Soy guardia civil, noto que mi presencia molesta porque tú a un guardia civil no puedes extorsionarle, así que en mi caso lo que han hecho es tenderme la mano e intentar integrarme", relata. Él se ha negado, sabe que tiene muy difícil negar, pero entiende que, como otros casos explicados en este texto, solo perseverando elección tras elección hay alguna posibilidad de que las cosas cambien.

¿Tiene todo esto arreglo? Hay gente que cree que sí. Es el caso del gallego Gustavo Falqué, que propone ensanchar la base electoral, que no sea un proceso de unos pocos amigos: "Para las territoriales tendrían que votar todos los clubs con un voto, todos los jugadores que tienen licencia, todos los entrenadores, los preparadores… todos aquellos que tienen una licencia. Si hay un número tan grande que es imposible el poder tocarlos a todos, entonces el que haga una buena campaña tiene una opción de poder salir elegido".