FÚTBOL

La ansiedad de entrenarte sólo y verte sin equipo en pretemporada: "Me retiro y se acabó"

Jugadores que vivieron esta situación recuerdan esos momentos de incertidumbre de verse sin ninguna oferta en el mercado.

Jugadores del Barça, durante esta pretemporada /FC Barcelona
Jugadores del Barça, durante esta pretemporada FC Barcelona
Isabel Pacheco

Isabel Pacheco

"Hay que estar muy preparado mentalmente". "Es duro. Se te pasa por la cabeza: 'que le den al fútbol'. Mientras los clubes de Europa presentan a sus nuevas estrellas, perfilan detalles e introducen nuevos sistemas de juego que irán puliendo a lo largo de la pretemporada, los hay quienes, en este tiempo, esperan con incertidumbre volver a sentirse futbolistas de pleno derecho.

Sergio Ramos, Jesé Rodríguez, Nolito.... son solo tres ejemplos de los cientos de jugadores que estas semanas se ejercitan en soledad aguardando que el teléfono vuelva a sonar en cualquier momento.

"Al principio del verano estás tranquilo porque todo el mundo está de vacaciones. 'No pasa nada', te dices a ti mismo. El problema viene una vez empezada la pretemporada. Ahí empieza ya el nerviosismo y piensas ¿Cuándo me van a llamar?", confiesa a Relevo el nuevo jugador del Real Murcia, Rodri Ríos.  Las palabras del delantero, una de las grandes sensaciones de Primera RFEF la pasada temporada, resumen el sentir de esos futbolistas que, a finales del mes de julio, todavía están sin equipo.

"Es duro. Se te pasa por la cabeza me retiro y se acabó"

Rodri Ríos Jugador del Real Murcia

“Mentalmente es duro”

Ríos, que terminó la temporada con el AD Ceuta con 23 goles y que despertó la atención de muchos clubes de la categoría e incluso de Segunda División, vivió en primera persona lo que es verse sin equipo y entrenarse sólo en el verano de 2019.

"Es duro. Se te pasa por la cabeza 'que le den al fútbol'. Me retiro y se acabó", confiesa. Después de lograr con el Granada el ascenso a Primera División en la temporada 2018-2019, Rodri se vio sin nada y ejercitándose con un preparador físico después de que la entidad granadina le despidiera sin previo aviso. "Fue una época jodida", recuerda.

A miles de kilómetros de Rodri, en Vejle (Dinamarca), Raúl Albentosa tampoco olvida aquellos meses que estuvo a la sombra y alejado de los focos en 2019. "Mentalmente es duro. Te tienes que preparar bien sabiendo que puede ser un proceso largo", cuenta. Actual jugador del Vejle Boldklub danés, el que fuera jugador del Deportivo de la Coruña y del Málaga aún recuerda qué le dijo a los jóvenes nada más reincorporarse al club. "Lo primero que les dije fue que aprovecharan el momento. No sabes qué puede pasar mañana".

Una rutina para no volverse loco

Preparador físico, fisio, nutricionista, en algunos casos psicólogos... los que se lo pueden permitir no escatiman en gastos para no perder la forma y hacer su propia 'pretemporada'. "Tenía toda la semana organizada como si fuera un equipo de fútbol. Lunes, miércoles y viernes hacía gimnasio y luego, el resto de días, hacía trabajo de campo con balón", cuenta Albentosa.

"Llamé a un par de clubes para entrenar con ellos, pero todos me lo negaron"

Raúl Albentosa Jugador de Vejle Boldklub

"Tienes que crearte una rutina porque sino te vuelves loco. Hay que intentar pensar en lo que tienes por delante ahora y esperar. Disfrutas 'entre comillas' porque la gente que tienes a tu alrededor te quiere, te ayuda y está contigo, pero tú lo que realmente quieres es jugar", apunta Rodri.

Porque volver a disfrutar sobre el verde trae consigo uno de los ingredientes más importantes y agradecidos del mundo del fútbol: compartir el día a día con los compañeros.

"Se echa muchísimo de menos ese día a día. Desayunar junto a tus compañeros, hablar con ellos, las bromas...El fútbol es un juego de equipo y no entrenarte sólo", señala el valenciano. "Echas de menos hasta los golpes entrenando", dice en esa misma línea Rodri. Como Albentosa los hay quienes, para seguir conectados con el día a día, recurren a clubes no profesionales para ejercitarse con ellos y no perder así el tono y el ritmo de la competición. Tres días a la semana el defensa volvía a vestirse de corto con el Alzira, club de su ciudad que competía en Segunda RFEF. "Entrenaba con ellos los días que hacían el trabajo más fuerte", cuenta. Pero aquello se le empezó a "quedar pequeño". "Necesitaba un punto más de nivel e intenté ir a entrenar con equipos en los que yo había jugado. Llamé a un par de puertas, pero todas me lo negaron", recuerda.

Nunca alcanzarán el nivel del resto

Ejercicio físico focalizado en la fuerza, entrenos individuales o con otros jugadores sobre el césped, lo cierto es que los futbolistas que se preparan por su cuenta nunca alcanzarán el nivel físico de otros compañeros que sí están realizando una pretemporada.

"No pueden alcanzar el mismo nivel por una razón. Los jugadores que están en un equipo van teniendo periódicamente unas pruebas que son los partidos amistosos. Un futbolista que trabaja apartado de forma individual, sin esos estímulos, se puede acercar, pero nunca va a ser lo mismo", explica a Relevo Adolfo Madrid, preparador físico de Marcos Llorente y Borja Iglesias entre otros.

"Cuando te ficha un equipo el tema físico es otro rollo. No tiene nada que ver"

Rodri Ríos Jugador del Real Murcia

"Cuando ya te ficha un equipo el tema físico es otro rollo. Por mucho que entrenes fuera no tiene nada que ver. Cuando te metes al campo es totalmente diferente y claro, vas por detrás. Aunque es cierto que el ritmo se coge muy rápido", señala Rodri Ríos. "El entrenador tiene que ir introduciendo al futbolista progresivamente. Un día te da diez minutos, otro 30 y así hasta que te da el partido entero. Es cierto que a veces, por necesidad, el técnico puede verse en la obligación de ponerle a jugar el partido entero a las dos semanas de llegar", apunta Madrid.

Eso sí. Hay que tener precaución. "Con el paso del tiempo se va generando una ansiedad en el jugador que es importante tener en cuenta. Esa ansiedad, ese estrés fuera de control puede ser perjudicial con respecto al jugador porque puede aumentar la probabilidad de lesión".

Entrenar en instalaciones fuera de casa, jugar al pádel, subir al Mulhacén, "fue una experiencia brutal", cuenta Rodri. Cualquier distracción ayuda para sacar de la cabeza ese tormentoso '¿cuándo me llamará un equipo?'. "Esa sensación es la peor. No depende de ti. En esos momentos te das cuenta de quienes son tus amigos de verdad", concluye Albentosa.