Jugó en el Leverkusen y ahora recuerda cómo Casillas le dejó mudo en la final de la Champions: "Decías, 'patéenle que va estar nervioso'"
El argentino, entrenador de la Sub-17 albiceleste recuerda en Relevo los títulos perdidos, la final de Glasgow y alaba a Echeverri y Mastantuono.

Diego Rodolfo Placente (Buenos Aires, Argentina, 24 de abril de 1977), es entrenador de las categorías inferiores de la AFA (Asociación del fútbol argentino). Pero también fue jugador. Debutó en Argentinos Juniors, donde creció; fichó por River Plate, donde se hizo un nombre; emigró a Alemania, donde casi fue campeón con el Bayern Leverkusen, y también pasó por el Celta de Vigo, donde tuvo una salida complicada. Desde Argentina, Diego Placente atiende a Relevo para hablar principalmente del Leverkusen campeón.
El Leverkusen, por fin, fue campeón. Y Xabi Alonso es su técnico. ¿Esperabas que fuese este tipo de técnico? ¿Te sorprendió?
Con el diario del lunes lo dice uno, pero siempre fue un jugador centrado, inteligente, que jugó en grandes clubes y con grandes entrenadores. Creo que eso lo asimiló y es inteligente. Va por ahí lo moderado que es cuando gana y pierde. Le fue dando una personalidad que es el acostumbrarse a ganar, cuando empiezas a ganar, tener los pies sobre la tierra. Es alguien muy centrado y no te sorprende tanto que le pueda ir bien. Me parece que hicieron buenas compras, que pueden hacer descansar a algunos jugadores, eso es mérito del entrenador y de la gente que está atrás, me parece que fue importantísimo. Perdió algunos jugadores y jugó igual. Que juegue con línea de '3' sí me sorprendió porque él no sé si jugó así, pero fue brillante y es espectacular cómo juega el equipo.
Además es un líder, se nota. ¿Qué te pareció su anuncio de continuar antes de ganar?
Impresionante. Estaba el Madrid dando vueltas, que buscaban entrenador, se decían muchas cosas y la verdad que habla de alguien íntegro como es él, que es coherente con lo que viene mostrando, eso le da confianza al club y todo el respeto hacia él también.
Pero volvamos atrás. Para vos Leverkusen fue muy importante, tu entrada a Europa. Eran otras épocas, ¿sabías dónde ibas?
Yo estuve cuatro años y medio en Leverkusen. Eran otras épocas, yo estaba en River y el Leverkusen hizo la operación muy rápido, ellos ya me conocían pero yo no sabía dónde iba. Internet recién empezaba y era otro mundo. Yo llego en el mercado de invierno de la 2001/2002. Llego con Lucio y con Berbatov, que yo no sabía ni quiénes eran. Yo sabía que iba a un club donde no conocía a los jugadores, sabía que el club venía bien, que en los últimos años peleando la Bundesliga, que era bueno, pero no tenía tanta idea de mis compañeros. Y después te dabas cuenta quiénes eran buenos.
"Cuando llego a Leverkusen yo no sabía dónde iba"
¿Sabías que te estaban siguiendo? ¿Eso te presionó?
No me avisaron que me vinieron a ver. Yo después conocí a los scouting y hacían un ránking por posiciones. Es un club muy serio y cuando me dijeron si quería ir a Alemania ya tenían todo arreglado.
¿Qué te sorprendió cuando llegaste al club?
Por mi estatura eran como todos gigantes. Encima llegué en invierno, hacía frío, era todo muy distinto. La cultura, todo. Me sorprendió cómo se entrenaba, era más físico, más agresivo el día a día. Ballack, Schneider, no eran conocidos y estaban surgiendo, eran muy buenos técnicamente. Me sorprendía mucho la pegada de ellos, era la gran diferencia con Argentina. Cualquiera remataba y te rompía el arco. Se notaba mucho en los entrenamientos.

¿Algún jugador que te llamó la atención?
Hay un montón de cosas antiguas que uno no recuerda. Cuando llegó Lucio fue increíble cómo jugó. Metió seis, siete goles, más, ocho, nueve. Arrancando de atrás, gambeteando, llegando y marcando. Hizo un campeonato impresionante.
Y estuvieron a punto de ser campeón. De todo. ¿Qué pasó?
El equipo el primer año se fue conociendo y el segundo le jugaba de igual a igual a cualquiera. El equipo que tiene buenos jugadores tiene eso. Ganábamos, sacábamos diferencia, éramos superiores. Pero a lo último sufrimos la presión del ambiente de nunca haber sido campeón de la Bundesliga. Pasaron cosas que antes no pasaban. Ahí se escaparon varios detalles por los nervios que no pudimos coronar. Fue una tristeza no ganar la Bundesliga, lo demás era el postre. Por eso el otro día fue como un descargo de todos lo que jugamos ahí, de no poder haber dado el título a la gente, al club, pese a haber estado tan cerca.
¿Creías que le podía pasar lo mismo a este Leverkusen?
Durante todos los años, el Leverkusen es un club que trae jugadores jóvenes y hace un buen equipo. No es el Bayern que trae figuras todo el tiempo. En ese proceso hay etapas de dos o tres años buenos y después baja porque venden a los jugadores. Si no peleas ese campeonato, como hace dos o tres años con Brandt o Havertz, parece lo mismo. Este año, igual, cuando estaba primero y el Bayern atrás uno quería que ganase mucho porque después podía sentir esa presión que tuvimos nosotros. Se podría haber dado, sí. Pero lo bueno es que nunca aflojaron y el Bayern sí aflojó. Creo que este equipo, a diferencia de nosotros, tiene más recambio, es importantísimo cuando juegas muchas cosas y cosas importantes.
Ustedes jugaron contra el Real Madrid una final de Champions. Y casi la ganan. ¿Qué sentiste?
Todo era un sueño. Llegar al estadio, jugar contra ese Madrid con la clase de jugadores que tenía, era muy fuerte. Pero confiábamos mucho en nosotros, le jugábamos de igual a igual a todos, la final también. El hecho que no estaba Zé Roberto, que no esté Nowotny, que eran jugadores clave para nosotros, después se siente cuando juegas contra jugadores que en un segundo te cambian la ecuación porque Zé Roberto también era distinto e importante. Haber jugado una final controlada, podía ser para cualquiera, nosotros tuvimos tres o cuatro situaciones de gol y entraba el chico de 17 años, un jovencito, Casillas, que vos decías 'pateenlé que va a estar nervioso' y al final fue figura del partido, pero bueno, ahí te das cuenta de que cuando tenés jugadores buenos es diferente. Al final era Casillas, no era un arquero más. Con tristeza y desilusión, con el tiempo uno está orgulloso de haber jugado la final y se da cuenta de que ese equipo aunque no ganó, jugó muy bien y uno está contento de haber estado en esa época.
"Cuando entró Casillas pensamos: 'pateen, que va a estar nervioso'"
Exjugador del Leverkusen¿Notaban mucha diferencia contra los grandes de Europa?
Nosotros jugamos la primera fase de la Champions y cuando pasamos la segunda fase, nos toca Juventus, Arsenal y Deportivo. Y ganamos 4-0 a la Juve el primer partido. Vos decís, eran más fuerte, rápidos... parecían 10 veces un equipo mejor, nosotros parecíamos amateur y bueno, al siguiente nos fue mejor, de visitante nos costaba más. Acostumbrarte a jugar contra equipos fuertes, estadios buenos y mucha más presión, te cuesta al principio, pero te vas adaptando, si tenés buen equipo, claro. Si jugabas contra Figo no lo marcabas igual que a otros, te ibas adaptando.
¿Era más divertido el fútbol antes?
Por ahí ahora es mucho más táctico y se sabe más del rival. Antes era más cosas individuales, muchos duelos, más espacios, no era todo más esquematizado como ahora. No se analizaba tanto, tanto, al rival. Cuando hay más espacios había más duelos, el jugador distinto sacaba diferencia. Ahora esa parte se pierde un poco, hay equipos que siguen jugando bien y otros que le buscan la vuelta para que sea más divertido el fútbol.
¿Y qué pasó en el Celta? ¿Volverías? ¿Hablan con Scaloni de la rivalidad con el Deportivo?
Yo por ahí no me fui bien con el presidente del Celta, pero la ciudad y el club fue espectacular. Tengo amigos, nació mi hija. Siempre que voy a España es una parada obligada ir a Vigo. Es un club que fue muy lindo haber estado y ojalá que pueda estar arriba. Scaloni vino alguna vez a Vigo, nos juntábamos a comer cuando yo estaba, la gente le decía cosas pero él siempre era ubicado, tenía gente conocida en Vigo, pero me hacía reír, para nosotros esa rivalidad no existía porque éramos amigos.

¿Tu futuro seguirá ligado a las categorías menores o te gustaría dar un paso más?
Hace poco fuimos al Mundial con la Sub-17, casi jugamos la final, hicimos un buen mundial, el proceso fue fantástico. Seguimos con esa ilusión de ir a ver jugadores de inferiores y siguen apareciendo, apareciendo, apareciendo y cuando vas a un torneo y ves cómo juegan, qué lindo que el fútbol de Argentina siga sacando jugadores. Contento, todavía tenemos contrato así que todavía me veo un par de años más acá en juveniles y después no sé, me gusta mucho esto de disfrutar cómo crecen los chicos y se afianzan en sus clubes y después se verá. No estoy pensando tanto a futuro, sé que por ahí tiene un momento que se acaba o hay que dar otro paso, pero por ahora estoy contento en la selección Argentina.
En Argentina siguen saliendo talentos y hay varios que conoces bien. Háblame de Claudio Echeverri, confirmado nuevo fichaje del Manchester City.
Al principio no estaba por una lesión y se fue agregando (a los entrenamientos), lo fuimos conociendo. Su personalidad... no era de los capitanes en los partidos amistosos y vas viendo en los entrenamientos cómo juega y todo lo demás, que sus compañeros lo respetaban, lo querían y cómo tenía voz ascendente en todos y por eso terminó siendo el capitán. La pegada o su cambio de ritmo, su agilidad, es algo diferente, que por ahí hacía rato que uno no veía. Su calidad hace que los partidos importantes los juegue como si fuera su club de barrio. Es alguien que ahora se está afianzando en primera, acostumbrarse al roce, al físico, a una primera división y cada día está mejor, es lo que estamos viendo en River.
"Su cambio de ritmo y agilidad es algo que hacía rato que no veía"
Entrenador de la Sub-17 ArgentinaY hay otro que se llama Franco Mastantuono, que también conoces mucho.
Franco es un chico inteligente, es maduro para su edad. Creo que va a seguir evolucionando, pero como todos los que suben rápido, no se desesperen por brillar, entendés. Le hace bien jugar, jugar, jugar aunque sea en reserva. Eso le va a dar confianza. La técnica y la capacidad la tiene, lo importante es que hay que tener los pies sobre la tierra, como le pasó a Echeverri y a él, creo que son inteligentes y tienen que saber que les falta y que tienen que seguir aprendiendo, van a mejorar, ellos son buenos de por sí.
¿Crees que los jugadores jóvenes disfrutan poco? ¿Que deberían quedarse más tiempo en su país? ¿Que la presión es muy grande?
La presión de las redes sociales, de ser conocido tanto, desde tan chiquito por ahí apuran un proceso que no tiene por qué hacerse cargo de un montón de situaciones. De equivocarse en un partido, que ha pasado que les escribían a los chicos en el Mundial. Tienen 16-17 años, donde es la época que se tienen que equivocar porque en primera el error se paga más caro. Es difícil, te da cosas buenas y te saca otras. Que te vendan o te vayas a otros lugares sin afianzarte un poco es como si saltas alguna etapa, algunos lo superan y otros no, les cuesta. Que vayan de a poco está mejor. Está bien que los tiempos se adelantaron, pero en nuestra época, haber jugado dos o tres años en River me hizo madurar muchísimo y cuando fui al Leverkusen le podía pelear el puesto a cualquiera, si hubiera ido antes seguramente no, me hubiera costado mucho más. A mí me sirvió muchísimo y es una lástima que los chicos no puedan tener ese proceso de ir madurando para cuando les toque jugar en otra cultura, países y cosas importantes no les cueste tanto.