Cómo escribir sobre el dinámico futbolín blanco sin citar a su gran estrella

Puede que nosotros, los que nos dedicamos a esto, no nos cansemos de cumplir con nuestra obligación y escribir y hablar sobre las excelencias de este jugador que el Real Madrid ha fichado procedente del Borussia de Dortmund y que, de repente, ha pasado de ser un joven centrocampista con buena llegada, a un veterano 'todocampista' con 10 goles en 10 partidos. Pero también puede ser que el aficionado-lector-oyente, sobre todo si no es seguidor del club blanco, se pueda cansar de leer y escuchar tanto elogio y tanta exuberencia, cuando se trata de describir lo que este inglés está desarrollando sobre un terreno de juego.
Por eso, para no ser reiterativo, ni repetir lo que puedan escribir mis compañeros de cartel al respecto, voy a intentar juntar estas palabras sin hacer referencia al auténtico líder actual del equipo. Un buen Madrid. Posiblemente de los mejores de la temporada. A Ancelotti le salió bien, muy bien, la apuesta de Tchouameni como central. El francés, sin excesivo trabajo, también es verdad, lo hizo casi todo bien. Buen sentido de la colocación y de la anticipación en la faceta defensiva y buen despliegue de pases en la fase defensiva. Con su actuación ha demostrado que para una urgencia, o media docena, puede jugar en esa posición. Preferentemente si su equipo tiene el total control de la situación como tuvo ante Osasuna.
Parece definitivo, también, que el técnico italiano se ha olvidado del famoso rombo en el centro del campo con el que comenzó la temporada. En los tres últimos partidos, el equipo ha estado menos encorsetado desde el punto del vista táctico. Se perfilan nuevos roles. Vinicius regresa, definitivamente, a la banda izquierda. Su posición de segundo delantero más centrada que se desprendía del rombo, ha pasado a mejor vida. También el posicionamiento del '5'. Parece que va a poder sentirse Zidane durante más tiempo. Salir, arrancar, de esa banda izquierda para moverse por todo el frente del ataque. Ahora, por la derecha; ahora por la izquierda; ahora por el centro...
Se vio en esta novena jornada, el Madrid más dinámico con el balón en su poder. Mucho movimiento e intercambio de posiciones. Con Camavinga de mediocentro posicional, Valverde y Modric flotaban con libertad. Se alternaban a la hora de ayudar a su compañero a sacar el balón y también a la hora de presionar arriba y buscar el último pase. Los muñecos del futbolín blanco se movieron con sentido y libertad. Más profundo por la derecha con Carvajal que por la izquierda con un Mendy, muy contenido y poco protagonista en ataque.
Y en el otro bando, algo le pasa a Osasuna. Es el mismo entrenador, son casi los mismos jugadores, no ha cambiado esencialmente el estilo de juego, pero no funciona como en los últimos años. Desde fuera parece haber perdido intensidad y confianza en su credo; parece ocupar menos el campo contrario; parece tirar menos centros laterales; parece tener menos eficacia en su presión... y en su faceta rematadora. En definitiva, que este no es mi Osasuna, que me lo han cambiado.