España hace historia con récord
La Selección vence por 2-0 a Estados Unidos por primera vez gracias a dos goles de Laia Codina, que debutaba, y Esther González.

Estos dos últimos partidos de la Selección serán recordados por mucho tiempo y por muchos motivos. Entre ellos, por hacer historia. La selección española ganó por primera vez a Estados Unidos al mismo tiempo que El Sadar batía el récord de asistencia a un partido de la Selección en España: 11.209 aficionados.
El España - Estados Unidos siguió un guión muy similar al de Suecia (1-1): la Selección empezó con muchos nervios y Estados Unidos fue superior. Después, lideradas por una gran Claudia Zornoza, volvieron a dejar una buena imagen y se impusieron a la mejor selección del mundo según FIFA, la estadounidense. Laia, que debutaba, y Esther, que anotó un auténtico golazo al rematar un centro lateral de Oihane, pusieron los goles de España.
😎 Me reafirmo
Ojalá ver la vida como Claudia Zornoza ve el fútbol. España, que volvía a salir con una línea de tres en el centro del campo inédita: Zornoza y Maitane, en el doble pivote y Maite Oroz, más adelantada, encontró su brújula en la futbolista del Real Madrid. Zornoza se hizo dueña del centro del campo y de la posesión del balón. Decidiendo siempre con criterio, cambiando la dirección del juego cuando fue necesario y e imprimiéndole más velocidad cuando lo requería. La futbolista del Real Madrid volvió a demostrar por qué Vilda debería de contar siempre con ella, no solo ahora...
👏 Mis 'dieses'
Que a Laia Codina le sobra personalidad no es ninguna novedad. La central del Barcelona entró en la convocatoria a última hora por la lesión de Ana Tejada, central de la Real Sociedad. Aunque no jugó ningún minuto ante Suecia, Vilda la puso en el once frente a Estados Unidos. Y en su debut con la absoluta, marcó el 1-0. La del Barcelona remató a gol un balón suelto en el área tras un saque de esquina botado por Claudia Zornoza. A pesar de un inicio dubitativo, al igual que el resto de sus compañeras, la central cuajó un buen partido formando línea defensiva con Rocío Gálvez e Ivana Andrés.
📩 Tengo un whatsapp para ti...
Para Misa. Si Laia Codina va sobrada de personalidad, la portera del Real Madrid, de sangre fría. Tiene el temple y la tranquilidad necesarios para quitársela al resto (siempre en el buen sentido, claro). Cada vez que una de las futbolistas de España le cedía el balón, Misa lo jugaba con toda la calma del mundo, sin nervios y con criterio. Además de eso, la guardameta de la Selección, que también fue titular ante Suecia, se mostró muy segura en todas sus acciones y cuajó un buen partido.
🤔 Hay runrún
Ya lo avisamos antes de comenzar el partido, la selección de Estados Unidos venía rara. Pero las americanas, las campeonas del mundo y la mejor selección FIFA, siempre imponen. Ya perdieron ante Inglaterra y volvieron a hacerlo ante España. A pesar de que comenzaron con confianza el partido, gozaron de varias ocasiones de gol, la fueron perdiendo con el paso de los minutos y gracias al buen hacer de España. Ni rastro de de su verticalidad ni de lo que tanto les gusta presumir: las transiciones rápidas. Tampoco de Rapinoe, que en más de una ocasión perdió los nervios ante la colegiada y las futbolistas españolas.
📲 Mi fondo de pantalla
En Pamplona se respira fútbol. Y en El Sadar, ni te cuento. Llegué dos horas y media antes al partido (chica previsora vale por dos) y me dio tiempo a recorrerlo entero y a confirmar lo que ya me habían avisado: es precioso.
No es casualidad que el récord de asistencia a un partido de la Selección se haya batido en el estadio rojillo: 11.209. Tampoco es casualidad que Riazor, otro de los templos del fútbol nacional, ostentase el récord cuando 10.444 espectadores presenciaron el España - Azeirbayán, el primer encuentro de la Selección en nuestro país después del Mundial. A pesar de que el anillo superior estaba cerrado, el resto del estadio ofreció una bonita estampa. La afición no paró de animar a las futbolistas de la Selección, que no a Jorge Vilda, y se notaba en cada balón dividido y en cada gesto técnico. Un entusiasmo que alcanzó su punto álgido con el gol de Laia Codina.