SELECCIÓN

El infierno con final feliz de Jana Fernández en el Barça: "Me quedé destrozada... Llegué a preguntarme si valía la pena"

La defensa ha vuelto a la Selección tras un año complicado por las lesiones. "Con las cosas que me han pasado, he cambiado mi perspectiva", afirma a Relevo.

Jana Fernández, jugadora del Barça y de la Selección, posa para Relevo en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.  /RELEVO/SERGIO CERQUEIRA
Jana Fernández, jugadora del Barça y de la Selección, posa para Relevo en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. RELEVO/SERGIO CERQUEIRA
Mayca Jiménez
Sergio Cerqueira

Mayca Jiménez y Sergio Cerqueira

Dicen que la madurez no se mide por la edad, sino por cómo actúas y piensas. Jana Fernández (22 años) hace subrayar esta frase dentro del impredecible e imparable ciclón llamado fútbol. Aunque en su cara se esconde aún una niña y ella admite que lo sigue siéndolo dentro del vestuario, lo cierto es que denota tener las ideas muy claras. Canterana del Barça, el éxito le llegó pronto, pues desde muy joven empezó a subir con el primer equipo. Y las lesiones, con varias recaídas en problemas musculares y una rotura del ligamento cruzado anterior, le hicieron crecer tanto fuera como dentro de los terrenos de juego. Por ello, hablar con la defensa catalana, ahora concentrada en la Selección, a la que ha vuelto como sorpresa de la lista de Montse Tomé, es hacerlo con quien ha entendido que el fútbol te da y te quita y, en él, sólo se debe disfrutar del momento. Sus frases no son habituales en alguien que apenas supera los veinte años. Y, con ellas, se confirma aún más una proyección que no deja de aumentar en el fútbol y, dentro de él, a nivel futbolístico y mediático. Se trata de una de las perlas de futuro en el equipo azulgrana y en la Selección, además de una de las futbolistas más queridas por la afición. Tras quemar todas las etapas con éxito, Jana pide paso y mira con ilusión a los Juegos Olímpicos. Y lo hace más completa y polivalente que nunca. Tiene un don. De palabra. Y también con el balón.

Jana y la opción futura de ser capitanaRELEVO/SERGIO CERQUEIRA

Vuelves a la Selección tras ganar la Champions. ¿Qué tal lo estás viviendo?

La verdad que está siendo una semana bonita. Estoy contenta porque al final ha sido un año un poquito duro para mí, pero bueno verlo recompensado de esta manera hace que todo valga la pena.

Has sido una de las sorpresas en la lista, ¿has hablado con Montse Tomé sobre ello?

Sí. De hecho, ayer por la noche hablamos un poco sobre qué esperan ellos de mí y de mi vuelta. Soy una jugadora que en defensa creo que les puedo aportar bastantes opciones. Soy polivalente en esa línea defensiva y creo que eso es lo que esperan de mí. Sea cuál sea la posición, intentaré dar siempre mi máximo rendimiento.

¿Lo esperabas?

No lo esperaba. Sí que es verdad que nos siguen porque yo he venido desde las categorías inferiores, pero sí que es verdad que, de donde venía... Es difícil coger toda mi temporada. Sí que es verdad que en los últimos partidos he contado de muchos minutos, gracias a las rotaciones para llegar frescas a final de Champions. Supongo que por ello ha sido muy convocatoria.

¿Te acuerdas de lo que estabas haciendo cuando te llegó la noticia?

Estábamos entrenando. Ya estábamos preparando la final y no me lo esperaba. Fue justo al salir del entreno, que uno de los chicos de prensa me felicitó y yo le dije: "aún no hemos ganado nada". Y me dijo que enhorabuena por la convocatoria. Entonces ya supe a qué se refería porque tampoco estaba muy pendiente de qué día salía y demás.

¿Cómo lo celebraste?

Me acuerdo de volver a casa, de ir con mis padres solo para contarles y para hablar del tema, porque me hacía mucha ilusión y era algo que siempre esperas como jugadora.

Hablabas antes del calvario de las lesiones... ¿has llegado a tocar fondo?

Mentalmente, te deja bastante destrozada. Sobre todo el hecho de ver que estás viendo la luz y vuelves a caer. Sí que es verdad que a veces me pregunté si valía la pena. Al volver, sabes que darías todo por volver al verde cada vez que tengas mala suerte, como la que he tenido yo. Todo para mí ha valido la pena. Todo valdrá la pena mientras sea por volver a jugar a fútbol.

Jana cuenta como superó física y psicológicamente su lesiónRELEVO/SERGIO CERQUEIRA

Eres una de las jóvenes con más proyección en el Barça y la Selección, ¿sientes esa presión de tener que triunfar ya?

Antes la sentía más. Creo que ahora, con todas las cosas que me han pasado, he cambiado mucho mi perspectiva. Antes era muy alta y ahora también me he dado el espacio de aprender a disfrutar sin estar exigiéndome tanto a mí misma, cosa que al final no me hacía disfrutar y no me hacía dar mi 100%. Y cuando más disfruto, más rindo. Ese chip lo he cambiado bastante a raíz de estos dos últimos años. Ahora trato de disfrutarlo al máximo y luego las cosas salen y se ven recompensadas con convocatorias como esta.

Te escucho hablar y no parece que tengas 20 años. El otro día incluso se decía que tenías discurso de capitana. ¿Tú lo sientes así?

No, dentro del vestuario soy más niña... Me gusta mucho bromear, pero sí que en categorías inferiores me ha tocado lucir el brazalete. Para mí no es sólo el hecho de llevarlo, sino que es transmitir al equipo muchas cosas. Creo que por ejemplo tanto con el Barça como la Selección tenemos grandes ejemplos en los cuales mirarse. Admiro mucho tanto a Ale como a Irene. Son dos jugadoras ejemplo y siempre intento fijarme en lo máximo porque ser capitana es mirar por todos y creo que ellas lo hacen de diez. Y si me puedo fijar un poco, no para serlo porque al final creo que esas cosas se llevan o no se llevan, pero sobre todo como persona.

¿Te imaginas alguna vez a Alexia Putellas dándote el brazalete como su relevo?

Ojalá, ojalá. No es algo que lo pienses. Sí que es verdad que desde casa y desde el club siempre nos han enseñado muy bien cuáles son los valores que las futbolistas debemos transmitir. Y creo que eso es lo que estoy haciendo. Siendo yo misma e intentando aprender de las mejores.

Hay una foto por redes con Alexia de hace muchos años, cuando tú eras una niña. ¿Qué significa ella para ti?

(Mira la foto y sonríe) Para mí Alexia... Ha pasado de ser un referente o alguien a quien admirar a ahora poder tener la suerte de decir que es compañera y amiga. Sigo admirándola como el primer día y eso es lo más bonito de todo. Creo que se gana el respeto de todas las personas que la rodean. Es alguien muy especial porque, además, ha coincidido que nos han unido muchas experiencias que hemos vivido y hemos sido el hombro en el que llorar en algunas veces. Para mí Alexia es alguien superimportante, alguien a quien admiro muchísimo. Un ejemplo para mí en todos los aspectos, tanto dentro como fuera del campo. Y espero poder disfrutar de ella muchos años más.

La relación de Jana y AlexiaRELEVO/SERGIO CERQUEIRA

Vaya golazo... y vaya celebración icónica dejó el otro día.

Lo hablamos después del partido con Keira, que hemos hecho muy buena relación las tres. Y estábamos más contentas por el hecho de que era ella. Irene también lo decía el otro día, es que las cosas pasan por algo y tenía que ser ella la que nos diera ya el lacito final para proclamarnos campeona. Se lo merece por todo lo que ha vivido estos últimos años, que las dos sabemos que ha sido más duro de lo que esperábamos.

¿Te imaginabas que iba a hacer esa celebración?

No lo sabía, pero un gol así merece una celebración como esa. No me lo esperaba, pero le quedó de diez.

En la final también quedó una imagen muy bonita de un abrazo tuyo con Cata Coll, con la que compartiste tiempo en la enfermería durante la lesión en el cruzado... ¿Cómo es para vosotras veros ganando la Champions y dejando atrás todo aquello?

Sí, para mí es algo súper bonito. Tanto con ella, con Bruna, con Alexia hemos formado algo que lo vamos a llevar de por vida. Y con Cata al final es que vivimos todo el proceso juntas. Entonces, por mucho que no nos quisiéramos llevar bien, teníamos que llevarnos bien. Por suerte, fue una compañera de diez y lo sigue siendo. Creo que es con la persona que más me río últimamente.Y sí, la verdad que es súper bonito vivir estas experiencias. Y vernos y decir, ostras, hace unos años estuvimos allí, que pensábamos que no íbamos a salir. Y vernos ahora disfrutar otra vez todas juntas. La verdad que es de lo más bonito que me quedo de ese tiempo.

Te vimos llevarte un cartel muy grande de San Mamés, ¿Dónde lo has puesto?

Aún no tengo sitio ni creo que lo tendré pronto. Lo que sí que hice después del avión es dárselo a mis padres. Ya se apañarán ellos. Creo que lo dejarán en su casa por ahora. Pero sí que me gusta llevarme recuerdos. El año pasado recuerdo que nos llevamos unas cartulinas, pero no eran tan grandes. Me acuerdo con Martina, que Martina quería dejarlo en todos lados. Y yo le dije: "Martina, no, llévatelo, que te acordarás de aquí unos años y será superbonito tenerlo allí". Siempre nos gusta llevarnos cosas de los estadios. Cuando no ves la red, esas tonterías así. O Aitana, que se llevaba el cartel con el escudo como Torre. Tonterías que haces, pero que de aquí unos años lo miraremos y nos hará ilusión por la experiencia que vivimos. Vamos a ver lo que nos podemos llevar en la siguiente. Algo nos llevaremos seguro, porque es tradición, pero intentaremos que vaya menguando el tamaño.

Tú has sido unas de las más fieles seguidoras en la 'teoría del 3'... ¿se habla ya de la 'teoría del 4'?

De la 'teoría del 3' llevábamos semanas riéndonos mucho porque yo al final comparto mucho tiempo con Bruna y cundo estábamos en un gurpo y alguien dijera algo del tres, ella decía: "Chicas, es inevitable". Nos mirábamos... Porque era el hecho de hacer la broma, pero que creo que incluso mentalmente esas pequeñas cosas te ayudan. La teoría del cuatro ojalá llegue. El año que viene, si vamos pasando de ronda, te digo yo que va a salir seguro. Y también me gusta que la gente también nos siga mucho el rollo, porque creo que eso, de una manera u otra, indirectamente, nos da un pequeño empujón, que igual es el que nos hace ganar.

Te vimos siendo atacada por una camilla...

Sí. Además salió en la tele y yo no sabía que había salido. Les regalé un pedazo de meme a mi equipo que tardaron poco en subirlo en el grupo de WhatsApp. Fue bueno porque al salir yo veía el chico de la camilla que iba a girarse y no me dio tiempo a calcular ya cuando se giró. Lo único que sí hice es que puse las manos por delante y dije, como mínimo, que no caiga con los piños, que mi padre me mata. A ver si tengo que repararme los dientes. Pues volví al banquillo y ya se estaban todas riendo de mí y lo peor es que lo grabaron en tele. Pero bueno, no pasa nada.

¿Hay alguna anécdota de la celebración que no se haya desvelado ya?

Están saliendo ahora vídeos de la fiesta. No, a mí me hace mucha gracia cuando salimos. Lo más bonito y el momentazo de la noche era cuando familiares o compañeros o amigos nos subían encima. Sonando cualquier temazo. De los de esa noche. Y si tú buscabas a tus compañeras, las veías porque estaban todas encima de alguien. Bruna, Alexia... Estábamos todas encima de gente y la verdad que fue algo muy bonito porque, jolín, ahí se ve la unión que tiene el equipo, que salimos todas juntas. Disfrutamos mucho tanto fuera como dentro del campo. Y nada, alguna se lo pasó más bien que otras, pero disfrutamos todas al máximo.

A nivel de equipo y de motivación, ¿ha habido algún punto de inflexión en la temporada?

Creo que la gente está mentalizada desde el minuto uno. A ganar y ir a por todas. Sí que es verdad que a medida que se van acercando los momentos finales, el ganar la Liga, la Copa y prácticamente ni celebrarlo... Hay un objetivo claro. Creo que son puntos de inflexión que igual otro equipo no tendría y nosotras ya estábamos focalizadas solamente en esa Champions y en ganar los cuatro títulos, que era cosa que no habíamos hecho hasta ahora. Creo que para mí el punto de inflexión fue ese también. El hecho de volver y querer comernos el mundo. Además, la gente estaba fresca, de buen humor, porque venían cosas bonitas y creo que se ha notado.

También ha vuelto Leila. Cata dijo ayer que era una jugadora que iba a dar alegría al vestuario. ¿Ha hecho ya alguna de las suyas?

No, no, aún no, pero es que es Leila... El hecho de solo sentarte en la mesa y hablar con ella es la alegría de la huerta. Ha hecho muy buena temporada en el Manchester City y se merecía estar aquí. A nivel personal, es un diez de persona. Siempre mira por la que está al lado y nos hace pasar un tiempo de lujo. Así que contentas.

¿Has cambiado un poco tus planes después de esta convocatoria sorpresa y con los Juegos Olímpicos a la vuelta de la esquina?

Sí, evidentemente. Igual si no hubiera venido en esa convocatoria, ya no hubiera sido tan realista pensar en unos Juegos, aunque yo hubiese trabajado hasta el final, hasta saber esa última lista, porque quiero estar siempre preparada. Ahora, estando en esta convocatoria, no. La convocatoria sí que me da este punto de esperanza o este punto de motivación de darlo todo para poder estar en esa lista y, si da la suerte de estar, poder ayudar al equipo al máximo.

No hay vacaciones planificadas, ¿no?

No, no tenía. No tenía nada reservado, ni vacaciones ni nada. Es que viviendo como vivimos no puedes nunca planificar nada, ni yo ni mis compañeras. Y ni siquiera aún tengo nada pensado. Si tengo vacaciones antes de esa convocatoria, lo que voy a hacer es trabajar. Y cuando salga la convocatoria, si estoy bien, y si no, entonces ya sí que me tomaré un descanso.

¿Qué sería para ti ir a unos Juegos Olímpicos?

Es algo magnífico e impensable. Hace unos años veo a la pequeña Jana y sería impensable pensar que podría estar en una lista de unos Juegos. Estoy motivadísima para poder estarlo. Es una competición muy bonita.

¿Has hecho alguna promesa?

No, pero sí que habló con Alexia y algunas compañeras que hay que darlo todo para estar en esta lista. Nos haría mucha ilusión vivirlo juntas y espero que así sea. Y bueno, yo te digo motivada y esforzándome al máximo para que así suceda.