Bergomi, el terror de los delanteros: "Butragueño era diferente, el español que más me costó defender sin duda"
El histórico defensa del Inter y de la selección italiana recuerda con Relevo sus partidos contra España y alaba a Nico y Cucurella: "Pensaba que contra Chiesa lo iba a pasar peor".

Leipzig (Alemania).- Tiene 60 años y mucha mejor pinta que cualquiera de los enviados especiales de Relevo a esta Eurocopa. Muchos de nuestros lectores son tan insultantemente jóvenes que no se acordarán de Giusseppe Bergomi (Settala, 1963), pero fue una pesadilla para España. Uno de esos defensas duros y desesperantes que parecían imposibles de superar. Histórico one club man del Inter, con la selección italiana disputó cuatro Copas del Mundo y ganó una, la de 1982. Hoy comenta partidos en la televisión italiana y atiende a Relevo muy escéptico con la Azzurra, aunque con una verdad irrefutable: "Una vez que pasamos de ronda... somos un peligro para cualquiera".
Era un tipo alto, malencarado y que parecía tener una sola ceja (cosas de los 80). Los atacantes españoles se las veían y se las deseaban contra él, pero hay uno que le marcó especialmente: "Cuando pienso en mis partidos contra España la mente se me va al Europeo de 1988 en Alemania. Ganamos por 1-0 y tuve muchos duelos individuales contra Butragueño, que en ese momento era un jugador fantástico", recuerda.
"España tenía una selección buenísima y nosotros éramos muy jóvenes y teníamos la ambición de crecer. Me acuerdo especialmente de aquel partido, que no fue fácil. En el centro del campo tenían a Míchel, a Sanchís atrás... jugadores contra los que después me enfrentaba también porque eran del Real Madrid. Un equipazo. Pero Butragueño era realmente el rival más complicado al que me enfrenté".
Se perdió justo el partido contra España que más recuerda la generación boomer: el del codazo de Tassotti a Luis Enrique en Estados Unidos. Fue el capitán en Italia 90 y llegó a disputar el de 1998 de Francia, en el que cayeron en cuartos de final. Ahora como comentarista no se ahorra un elogio con los jugadores de Luis de la Fuente: "España está muy bien. Está en una fase evidente de crecimiento, como ya sabíamos. Son un equipo muy vertical con respecto a lo que eran en el pasado y tienen jugadores increíbles en el uno contra uno. El centro del campo es también muy bueno: Rodri todos lo conocemos, Fabián está haciendo muy buen torneo".

La defensa, Nico y Cucurella
Como punto débil se fija en la que es especialmente su parte favorita, la defensa: "Creía que iban a pasarlo peor en la línea defensiva, es donde nosotros pensábamos que quizá pudieran tener más dificultades. La verdad es que están teniendo muy pocos y trabajando fenomenal. ¡Sobre todo contra nosotros! Contra Croacia han concedido algunas ocasiones que no debían, al principio, pero después han ido a mejor".
En cuanto a nombres propios se queda con dos. Le han sorprendido para bien, incluso uno del que esperaba mucho menos: "Nico Williams fue un espectáculo contra nosotros. Yo ya lo conocía bien pero no lo había visto tan dominante en el uno contra uno y la verdad es que me impresionó. Y luego yo creía que Cucurella iba a pasarlo peor, con Chiesa sobre todo. Pero estuvo perfecto en las dos fases: entrar en el campo y cortando el juego para el contraataque que tan bien les salió".
Merece la pena escuchar a alguien con su experiencia hablar de los que considera favoritos para esta Euro. Si hubiera hecho esta entrevista antes, no iría tan horriblemente mal en la porra de Relevo. "Yo en mi porra he puesto Alemania, Francia y España. Son los tres equipos que, en mi opinión, tiene un poco más que los demás. Alemania y España tienen el talento de la organización y creación. Los franceses tienen también mucho talento, pero poca disciplina... pero el talento, en un torneo como este, a veces es muy importante. Y luego pongo una interrogación sobre Inglaterra. Impresionan como equipo, pero siempre son una incógnita", explica Bergomi.
Su cara de felicidad después del empate contra Croacia nos hizo rejuvenecer un par de décadas. Italia siendo Italia: partido malo, pocas ocasiones, una contra buenísima, un golazo... y adiós. Ha vivido unas cuantas de esas el viejo Bergomi.