El boom de Nico y su sociedad con Pedri y Lamine catapulta a España y marca el camino al Barça
El pequeño de los Williams, confirmado como una de las estrellas de la Eurocopa, ratifica la apuesta de De la Fuente por los extremos al mismo tiempo que inquieta al Athletic.

Gelsenkirchen (Alemania).- Hoy no va a ser el último día que se hable de Nico Williams en este verano. Su exhibición de anoche ante Italia en toda una Eurocopa, originando la jugada del gol, estrellando un zambombazo en el larguero y dando un recital de unos contra uno, le hacen estar en boca de todos y, quiera o no, incomode o no a su club, le permitirá estar en primera fila del escaparate del mercado pese a que renovó recientemente hasta 2027.
Si los poderes del navarro ya son de sobra conocidos en España a sus 21 años, Europa ha podido confirmar que La Roja tiene una nueva estrella. Los periódicos a nivel internacional le destacaron nada más acabar el segundo encuentro del campeonato y le encumbraron. No es casualidad que la UEFA le diera el MVP del partido, que De la Fuente ya esté pensando en meterlo en formal hasta el 30 de junio (cuando se disputan los octavos de final) y que la Selección sea ya, más que una candidata al título, una de las grandes favoritas.
La Gazzetta dello Sport definió su actuación como "salvaje"... para desgracia de su par: "Di Lorenzo será recordado durante mucho tiempo; perdió prácticamente todos los duelos". Tuttosport, otro de los medios de referencia del país transalpino, definió al torbellino del Athletic como una "pesadilla" a la que sólo frenó Donnarumma. El Corriere dello Sport fue más allá: "¿Pero de dónde ha salido este chico?". Los elogios se repitieron en L'Èquipe ("una actuación memorable") o Bild ("para recordar").
Nico, que no se corta, tampoco dudó en elogiar su propia actuación. "Me he encontrado increíble. El uno contra uno es mi fuerte y me ha salido muy bien, no había hecho nunca un partido tan completo con la Selección", se sinceró. Su exhibición llegó después de que pasase un tanto desapercibido en el debut ante Croacia, que le obligó a buscar soluciones en otras zonas ante el férreo marcaje de Juranovic: "Mi punto débil es jugar por dentro. Tengo que seguir mejorando eso. Espero seguir así, ir poco a poco, a lo bajini, pero manteniendo este ritmo".
Los datos sustentan las sensaciones: fue el primer jugador de la Euro que intenta ¡11 regates! en un partido, el que más ocasiones creó (cuatro), el atacante que completó más pases en último tercio (21), el futbolista que más centros intentó (cinco) y, por supuesto, el que más quebró junto a Lamine (cuatro). Por eso, cuando terminó y cogió el móvil del que no se separa en el vestuario del Arena AufSchalke, recibió una sorpresa especial: "He pillado el teléfono y tenía un audio de mi hermano Iñaki. Es un apoyo incondicional para mí. El trofeo (el MVP) se lo dedico a él, a mis padres y a la familia Williams". Sus compañeros también le ovacionaron en la caseta.
#DATO Nico Williams es el PRIMER jugador de la Eurocopa 2024 que intenta más de 10 regates durante un partido. Lo ha conseguido ante una de las que, a priori, era favorita, como Italia. pic.twitter.com/fp4XIdMjgK
— Fran Martínez (@LaLigaenDirecto) June 20, 2024
Un futuro esperanzador... e incierto
Nico sólo puede ir hacia arriba. Tiene 21 años y acaba de aterrizar en la élite. Hace dos temporadas, sin ir más lejos, terminó con cero goles y cero asistencias una temporada en la que disputó 34 duelos de Liga con el Athletic. El salto lo pegó en la 22-23 y lo ha confirmado en una 23-24 para enmarcar, con Copa incluida, registros ampliados y números de crack mundial (nueve goles y 20 asistencias). Todo eso, y el "escaparate" al que él mismo se refirió tras destrozar a una tetracampeona del mundo, le catapulta y le convierte en objeto de deseo para muchos de los grandes clubes europeos.
Ahora, a la vez que disputa el torneo más importante de su carrera, entra en escena su futuro. El menor de los Williams presume de sentirse feliz en Bilbao y negoció recientemente una ampliación que le ha hecho crecer en la escala salarial, pero tanto él como el Athletic saben que vendrán a tocar a su puerta. Y ahí, siempre con el respeto hacia los leones por delante, Nico no se cierra ventanas. Su gran pretendiente es el Barça... y Laporta sueña con juntar a los tres que protagonizan la foto que encabeza este artículo para reflotar el barco.
En las oficinas del Camp Nou tienen claro que, si logran los 100 millones que necesitan para volver a la regla 1:1 cuanto antes, irán a por Nico. Relevo ya informó de que los azulgranas quieren que sea el fichaje de relumbrón que ilusione a la afición. Y conocen el precio de su libertad: 58 millones de euros, una cifra asumible para los clubes Premier o el Real Madrid y que al Barça le costará afrontar. En cualquier caso, están dispuestos a hacer un esfuerzo y que la sociedad Lamine-Pedri-Nico marque la resurrección. Todo es talento joven (16, 21 y 21 años) y español, con Gavi y Fermín asomando y valores seguros en Balde y, sobre todo, Cubarsí.
Nico repitió tras el choque que continúa "muy centrado" en la Euro, pero no se le escapa que su nombre monopolizará muchas de las conversaciones de las próximas semanas. En la prensa y entre clubes. Xavi lo quería, Flick lo anhela, Lamine actúa como celestina para convencerle y Valverde apretará para que se quede. Visto lo visto, su cláusula es un regalo.