Mis cinco revelaciones y mis cinco decepciones de lo que llevamos de Eurocopa
El poco peso de Griezmann o el bajo nivel de las estrellas de Inglaterra contrasta con Bijol o Ndoye.

Está siendo una Eurocopa divertida. Más por resultados y lo apretado de los partidos que por un juego exuberante, que no está existiendo. Las favoritísimas, Inglaterra y Francia, están jugando un torneo gris, inmersos en un fútbol burocrático que atropella al talento sin que ningún jugador, más allá del menudo Kanté, esté destacando de una forma importante. Tampoco hay individualidades que alumbren en Alemania, España o Portugal, más allá de los grandes Nico Williams o Musiala. Pero la Euro está permitiendo descubrir al gran público una serie de nombres que, como en cada Eurocopa amenazan con convertirse en compañeros de viaje para siempre.
He escogido cinco futbolistas que llegaban con expectativas y que no están rindiendo acorde a ellas para dictaminar mis decepciones, y a otros cinco a los que nadie ponía la lupara escoger las revelaciones, jugadores alejados del foco mediático que han realizado una gran fase de grupos y que también se están defendiendo en estos cruces.
Antoine Griezmann, Francia
El del Atlético de Madrid lleva toda la segunda mitad del curso sin estar a su nivel. Desde el 18 de enero, Antoine solo ha anotado en tres partidos contando Atlético y selección, en una clara muestra del enorme desgaste que ha sufrido este curso y que ha terminado por alejarle de su mejor juego. Griezmann no fluye, por lo que Francia se enquista y ralentiza su juego, y además ha estado muy fallón de cara a puerta. Para ganar, le necesitarán al nivel del Mundial de Catar.
Bukayo Saka, Inglaterra
Tan cierto es que la Inglaterra de Gareth Southgate no beneficia a nadie como que los mejores jugadores tienen que rebelarse. Bukayo Saka, una de las estrellas del combinado inglés, está pasando de puntillas por esta Euro, con partidos sin apenas presencia en el borde del área y quedando su juego reducido a la mínima expresión. No ha terminado ninguno de los tres partidos de la fase de grupos, y Cole Palmer aprieta fuerte desde el banquillo.
Joey Veerman, Países Bajos
Veerman llegaba a esta Eurocopa tras una temporada de escándalo. Siete goles y ¡19! asistencias este curso con el PSV, siendo el mejor futbolista de la Eredivisie. La Euro, con 25 años, suponía el colofón y el premio merecido a un año fantástico, pero lejos de ello, ha terminado siendo una pesadilla. Titular ante Polonia (62 minutos), para ser suplente ante Francia y jugar solo 34 minutos ante Austria, en el partido que le sentenció: "Tuve que intervenir, Le vi tropezarse, dar pases fuera... No puedo explicarlo. Ser bueno con balón se supone que es su mejor cualidad", espetó Koeman después. Tras ganar en octavos, el jugador dijo: "He apagado internet".
Andriy Lunin, Ucrania
El caso del portero ucraniano es extraño. Héroe con el Real Madrid y la tanda en el Ethiad y villano con Ucrania, con un debut para olvidar y siendo suplente las dos jornadas siguientes. "Lo entiendo, fue mi culpa", explicó tras el debut ante Rumania. A pesar de llegar como campeón de Europa y con una temporada solidísima, no volvió a jugar, y a decir verdad, su equipo tampoco lo volverá a hacer. Una de las decepciones, en plural, de este torneo.
Virgil Van Dijk, Países Bajos
El central con más cartel de esta Eurocopa no puede dejar dos jugadas como las que Van Dijk dejó ante Francia y Austria. Secuencias que terminan en gol en las que él se queda anclado, descolgado de toda tensión defensiva, propiciando que el fuera de juego no exista y permitiendo que el rival cerque al portero sin remedio. Países Bajos ha jugado bastante mal, pero ha sido sobre todo defensivamente donde más dudas ha dejado y Van Dijk no ha solucionado ninguno de los desaguisados de su equipo... sino que los ha empeorado. Países Bajos sigue en pie y necesita su mejor versión.
La otra cara de la moneda son los futbolistas que partiendo desde una posición poco mediática, están logrando revalorizarse y darse a conocer, aprovechando la oportunidad que es la Eurocopa para ayudar a sus selecciones a avanzar hacia los octavos de final.
Jaka Bijol, Eslovenia
Es esloveno es un central realmente imponente en lo físico. Es el segundo jugador que más despejes ha realizado y se consolida como uno de los futbolistas más dominantes del torneo en la defensa del área: bien perfilado, atento en los duelos (todavía no ha sido regateado) y con buena capacidad para marcar la línea. Su temporada en el Udinese ha sido notable, y todo apunta a que va a recibir ofertas tentadoras: tiene contrato hasta 2027. Eslovenia ha caído, pero resistiendo hasta el final.
Ferdi Kadioglu, Turquía
Regatea, conduce, juega y hace jugar. Kadioglu está brillando desde el lateral zurdo del combinado turco jugando a pierna cambiada, mostrándose como un recurso más a la hora de progresar y eliminar presiones con una conducción potente y fina, y una buena lectura para soltar la pelota. Además, está ganando el 90% de sus tackles y apenas comete 0,3 faltas por encuentro. Juega en el Fenerbahce y su Eurocopa le hace un caramelo para equipos de grandes ligas.
Georges Mikautadze, Georgia
Mikautadze fue por momentos el máximo goleador de la Euro (con dos goles de penalti), además de sumar una asistencia convirtiéndose en una de las sensaciones del torneo. Este curso, en el Metz, el georgiano ha anotado 13 goles en 20 partidos, confirmándose como un jugador al alza, pero está siendo en la Eurocopa donde la evidencia está al alcance de todos: desmarques agresivos, dando oxigeno a los compañeros y siendo certero en la finalización. Mikautadze es la revelación en el equipo revelación. La eliminación de Georgia no le resta mérito alguno.
Dan Ndoye, Suiza
Suiza siempre responde. Equipo reconocible, competitivo y con un juego muy flexible. Y en esta Eurocopa, donde pusieron contra las cuerdas a Alemania, Dan Ndoye se ha destapado como uno de sus jugadores más diferenciales. El del Bolonia es un atacante alto, corpulento y muy potente que además posee una capacidad notable para eliminar rivales a campo abierto. Está regateando 2,96 veces por cada 90 minutos y ha anotado un gol, además de ser el jugador que más peligro genera en sus transiciones. Tiene 23 años.
Nicolas Seiwald, Austria
El equipo de Ralf Rangnick ha pasado como primera en un grupo con Países Bajos y Francia. Caer ante Turquía no debe esconder su gran nivel. Austria ha sido el conjunto más agresivo a la hora de presionar y molestar las posesiones rivales de toda la fase de grupos, haciendo honor a su técnico, el ideólogo del gegenpressing. Ningún jugador lo representa mejor que Seiwald, el mediocentro del Leipzig que presiona, muerde y juega al ritmo que quiere su equipo: 0,3 pérdidas y casi 5 presiones ganadas, dos cifras que muestran el nivel de Seiwald con y sin balón en esta Euro.