EUROCOPA | ESPAÑA - ALEMANIA

En la cuna de Joselu antes de su vuelta a Stuttgart: "Lo tuve en brazos y ahora no he conseguido ni su firma"

La ciudad de nacimiento del delantero acogerá el España-Alemania de cuartos de final. Relevo se cita allí con emigrantes de la Peña Real Madrid que fueron sus vecinos y le conocieron siendo un crío.

Varios de los integrantes de la Peña Real Madrid en Stuttgart posan para Relevo. /RELEVO
Varios de los integrantes de la Peña Real Madrid en Stuttgart posan para Relevo. RELEVO
Manuel Amor
Alfredo Matilla

Manuel Amor y Alfredo Matilla

Stuttgart (Alemania).- Preguntar por José Luis Mato Sanmartín (34 años) en las calles de Nordbahnhof, un barrio humilde pegado a la estación de tren, desmitifica el aura de superestrellas que suelen imponerse los futbolistas. Para los veteranos del lugar, Joselu no es el crack que ha marcado 18 goles para ganar la Liga y la Champions con el Real Madrid, que está a punto de firmar un contrato galáctico en Catar y que lucha por la cuarta Eurocopa con la Selección. Aquí Joselu es, sobre todo, el hijo de Sanmartín y Elvira, la pareja de gallegos que como otros 700.000 españoles entre los 60 y los 80 dejaron atrás su tierra en busca de mejores condiciones de vida en Alemania: "¿A ese te refieres?".

La casa donde nació Joselu.  RELEVO
La casa donde nació Joselu. RELEVO

El delantero nació el 27 de marzo de 1990 en la ciudad que este viernes acoge el estelar España-Alemania de cuartos de final de la Eurocopa (18:00). Concretamente vivió en el número 57 de la calle Friedhofstße, en un piso proporcionado por el servicio postal alemán (su padre era conductor de la empresa). Y fue a la escuela con otros hijos de emigrados en el Colegio Fellbach, al norte y no demasiado lejos del Mercedes-Benz Arena y de las sedes fundacionales de Mercedes y Porsche que rodean al estadio. Fue aquí donde pegó sus primeras patadas al balón bajo la tutela del mayor de los Mato (Joselu tiene primero el apellido de su madre) y donde quiere ampliar su ciclo ganador. De no ser así, su carrera con La Roja morirá a pocos metros de donde todo empezó. "Hay muchas ganas de verle jugar aquí y a esta España que enamora", reconocen varios de sus vecinos que acumulan más recuerdos.

Por casualidades de la vida, Joselu lleva casi cuatro semanas concentrado en la localidad de Donaueschingen, un pequeño pueblo en el corazón de la Selva Negra que la RFEF ha elegido como campo base para lo que dure la andadura en el torneo. Donaueschingen y Stuttgart están a poco más de una hora en coche, 126 kilómetros, y resulta inevitable pensar que esta Euro tiene un sabor especial para el atacante y también para los madridistas que viven en una ciudad que huele a fútbol.

El amor que pregona por el club que le formó y su doblete al Bayern en las semifinales de la Champions le han convertido en un ídolo para los aficionados. Y en pleno centro de Stuttgart, a dos kilómetros de la casa que crio al '9', se encuentra la Peña Real Madrid más antigua de Alemania y una de las de mayor volumen del Viejo Continente. Para ellos, como no podía ser de otra forma, Joselu lo significa absolutamente todo. Entre otras cosas, porque varios de sus miembros lo han tenido en brazos. Verle triunfar ahora a través de la televisión -lo han intentado todo para conseguir al menos un autógrafo, hasta el momento sin suerte- hace que aflore el orgullo y que vayan más que nunca con La Roja.

«Joselu, yo soy amigo de tu padre, te tuve en brazos; ¡ven a vernos, estamos viejitos!». RELEVO

"La noche de sus goles contra el Bayern nos volvimos locos en la sede", admite a los enviados especiales de Relevo Domingo Miguel, barman, animador y alma máter de la Peña. El local que visita este medio en Immenhofer Straße 23 no es sólo un espacio para ver los partidos del Madrid y de la Selección, sino un lugar de refugio para los cientos de emigrantes que todavía residen en una urbe industrial en la que el último bar cierra antes de las 23:00. Muchos, emocionados por encontrarse con más españoles, vinieron de forma temporal y ya presumen de nietos. Emilio Argibay Seoane, pontevedrés y de profesión pintor, no necesita ejercitar la memoria para saber qué día pisó por primera vez Alemania: "El 3 de mayo del 70". Todos recuerdan la fecha exacta. Algo todavía duele. Y, aunque estén adaptados a una cultura que consideran ya suya -Andrés Calderón, de la montaña palentina, cumplirá 60 años en Stuttgart el día 10-, juntarse entre botellines de Estrella Galicia y tablas de lomo leonés siempre supone un motivo de alegría y de recuerdo.

El embutido y la cerveza empieza a rodar en cuanto se produce el encuentro entre periodistas y peñistas. Va corriéndose la voz y tardan apenas unos minutos en llenar el bar. Luciano Pascual y Lino toman la voz cantante y sorprende Martin Zentner, el vivo ejemplo del carácter integrador de la familia: es alemán y no hablaba ni una palabra de español cuando hace cinco años, movido por la curiosidad del barullo que se formaba en la acera de enfrente de su vivienda, decidió acercarse y quedó prendado del espíritu Real Madrid. Ahora no se pierde ni los amistosos y pide un vídeo cuando agita el bombo: "¡Mi alma es blanca!". Pronto le llamarán Manolo.

Martin Zentner, el alemán más madridista y fan declarado de Joselu: «¡Mi corazón es blanco!». RELEVO

El motivo del viaje a la Peña no es otro que departir sobre Joselu, titular en la victoria de España contra Albania en Düsseldorf que cerró la fase de grupos y uno de los debutantes más longevos (34 años y 89 días) en una fase final, a apenas 96 horas de que la Selección se mida a Alemania en Stuttgart en busca de un hueco en semifinales. Allí le adoran… y varios fueron testigos privilegiados de cómo el pequeño "Yoselu" empezó a llamar la atención. "Iba con mi hijo a clase. Medía medio metro, pero mi chaval ya decía que era bueno", cuenta Lino. No tenía mal ojo.

El vínculo de Luciano Pascual y Suso, también gallegos, es bastante más estrecho. "¡Yo vivía en el portal 57 B y ellos en el 57 A! Pasamos muchos días juntos", grita el primero. Ambos compartieron empleo y departamento con el padre de Joselu en la Correos germana: "Era grande y se le daba fenomenal el fútbol. Todos jugábamos en una liga amateur y él formaba parte de un equipo llamado Racing de Galicia. Estaban el Español, Las Viejas Glorias...". A su madre la conocen por Elvira y no por Virucha, el apodo que manda en Silleda (Pontevedra), donde regentó el Bar Triana a la vuelta de la familia a España en 1994. Por entonces el matrimonio ya se había separado. "Ella trabajó aquí de varias cosas, también en el servicio postal", rememoran. Los Sanmartín Mato dejaron huella, pero se les perdió la pista. "No hemos vuelto a tener contacto", lamentan. Y saludar a Joselu ha sido un imposible.

"Su padre jugaba en el Racing de Galicia, un equipo amateur de la liga de Stuttgart. Se le daba bien"

Vecinos de Joselu y su familia

"Cuando nos enteramos de que se iban a quedar en Donaueschingen pensamos que no lo tendríamos tan difícil", dice Domingo, que pregunta, inocente, si existe alguna posibilidad de que el futuro '9' del Al-Gharafa se escape del hotel de lujo en el que pasa los días para hacer una visita y evocar sus orígenes. Ante la imposibilidad de lo que parece una misión imposible, son ellos lo que han decidido tomar la iniciativa para lograr una firma o una foto que ilustre las paredes de un bar repleto de bufandas, pósteres y banderas: una expedición liderada por el propio Domingo se plantó hace dos fines de semana en la puerta del entrenamiento e imploró un saludo del delantero que no llegó.

Sólo Morata y Rodrigo dedicaron unos segundos a los seguidores que esperaban al sol. Todos aprovechan la plataforma para mandar un mensaje a su héroe: "¡Joselu, ven a vernos, que te queremos y nos haría mucha ilusión! Yo soy amigo de tu padre; igual ahora ya no nos conoces, que estamos viejitos...". Quién sabe si en las horas previas a los cuartos llegará la oportunidad de estrechar las manos y saciar el deseo.

«Lo entendemos«

En su vuelta a España, Joselu empezó a brillar en el Silleda antes de fichar por el Celta con 13 años y pasarse a Valdebebas con 19. Después regresó a Alemania para militar en Hoffenheim (12-13), Eintracht (13-14) y Hannover (14-15) y, tras años de travesía por tres países y descensos consecutivos a Segunda con Alavés y Espanyol, la 23-24 ha sido la temporada de su salto definitivo a la palestra de la élite.

El mural en la Peña dedicado a los últimos dirigentes del Real Madrid y a Bo, expresidente de la asociación.  RELEVO
El mural en la Peña dedicado a los últimos dirigentes del Real Madrid y a Bo, expresidente de la asociación. RELEVO

"Nos da pena que se vaya justo ahora. Lo entendemos, claro, porque tiene 34 años y no le quedan muchas oportunidades para coger un último gran contrato, pero nos hubiese gustado que se quedase. Es uno de los nuestros y siempre lo va a ser", reflexiona Domingo. Suso le apoya: "A los de Stuttgart nos cuesta el tema de Joselu. Hemos conocido a la familia y lógicamente lamentamos que se marche del Madrid. Sé que vienen Mbappé y Endrick… pero hubiese jugado. Es un tío diferente". El círculo, eso sí, queda cerrado para la gente como él: "Le dimos el biberón y le hemos visto triunfar con el equipo de nuestros amores. No podemos pedir más. Ha dado todo lo que tenía". José Antonio Mora, presidente de la Peña, también revela su pesar: "Sabemos que comía mucho banquillo. Respetamos y comprendemos que prefiera irse a un equipo en el que vaya a ser titular. Le deseamos suerte. Nunca lo olvidaremos".

"Le dimos el biberón y le hemos visto triunfar con el equipo de nuestros amores. No podemos pedir más"

Suso Vecino de Joselu y su familia

El adiós de Nacho también supone un motivo de tristeza… y algunos todavía no se fían de Mbappé: "¡Nos dejó tirados dos veces!". Todo se pasará con el primer gol. En la Peña lo disfrutarán con la energía de siempre, sumando adeptos al núcleo duro y celebrando la presencia cada vez mayor de jóvenes y mujeres entre los que vibran con el Madrid a casi 2.000 kilómetros del Bernabéu… y con la Selección. "En esta calle la Policía alemana tuvo que cortar el tráfico cuando ganamos la Eurocopa del 2008", transmite María Fandiño, de Curtis y vecina de Lucas Vázquez. Reunirse en torno a la pantalla es la manera de sentirse en casa. Y ahora sólo piden una cosa: "¡Con un saludo de Joselu nos morimos tranquilos!".

El España-Alemania en Stuttgart les regalará una semana plagada de emociones y quebraderos de cabeza. Esperan "20.000" compatriotas y preparan de todo: hoteles, una discoteca con música española que abrirá el viernes tras el encuentro (Amber Club) y a la que invitan a los españoles que asistan a pasarse... Será, más que un partido, una forma de reencontrarse con el pasado y de pregonar bien alto el nombre del país que les vio nacer y del que muchos tuvieron que escapar. Joselu hizo el camino a la inversa y tratará de darles una penúltima alegría.