El hombre que sabe casi todos los secretos de la Selección: "En 2010 había una ola de problemas hasta una reunión de los capitanes con Del Bosque y Hierro"
Graham Hunter es periodista que desde 2006 ha estado en todos los momentos, algunos únicos, de España. También en Múnich.

Graham Hunter nació en Escocia, hace 63 años pero desde 2002 vive en España. Se enamoró del fútbol en el Mundial de 1982 cuando veía a su selección en Sevilla y devorada la prensa. AS, Marca, Mundo Deportivo... Después sería redactor jefe de Daily Mail y editaría 26 páginas a diario para seis millones de lectores. Pero a él le traía el fútbol español. Aunque lo niego, seguramente también el sol, el vino y la paella, un estilo de vida diferente. Se instaló con su familia y empezó a colaborar para medios internacionales, se abrió su página web, escribió libros para difundir el fútbol español por el mundo y desde 2006 sigue a la Selección.
Desde su posición, es un privilegiado. Estuvo en el vestuario en la final del Mundial de Sudáfrica, en 2010, y allí dónde juega España está Graham, con su grabadora y su talento. Nadie mejor que él para hablar del éxito de los de Luis de la Fuente, de la relación Nico y Lamine, de las divisiones pasadas y de dos héroes desconocidos de esta Eurocopa, porque cada pieza tiene su historia y sus valedores. Una entrevista para conocer a un personaje único.
¿Cómo lo viviste en Múnich?
Una de las cosas que más valoro es que he conseguido mantener durante tantos años a muchos amigos. Y con algunos de los grandes jugadores. Y quiero acordarme de Xavi Hernández. Se nos ha olvidado que con 15 años cogió a este chico, Lamine Yamal, y lo puso a jugar. Fíjate la visión y los 'cojones'. En muy poco tiempo Lamine es seguramente el jugador más importante del Barça, ganará el mejor jugador joven de la Eurocopa, quizás gana la Eurocopa, quizás gana el MVP y, aunque el crédito pertenece al jugador, al apoyo de todos sus compañeros y a Luis de la Fuente, quiero acordarme de Xavi. También de De la Fuente. Es más difícil en un seleccionador poner tanta fe en un chico de 16 años. De la Fuente no estaba cada día con él. Le doy mucho crédito, pero el pase de lo que estamos viviendo, de ese partido ante Francia con Mbappé, Dembélé, Kante, Barcola... Mucho de eso se lo debemos a Xavi. Escoger a Lamine, educarle, entrenarlo, cambiar a un chico de 16 años y convertirlo en indiscutible en el Barça. Es un héroe escondido de anoche, y de esta Eurocopa. Xavi Hernández. Le escribí y me contestó: "Lamine is the top, he is the best".
En esta Eurocopa estás viviendo de cerca esa relación entre Nico Williams y Lamine Yamal. ¿Cómo es, qué te transmiten?
No conocía a Nico personalmente hasta esta Eurocopa. Yo con 21 años estaba loco, él es maduro, caballero y es muy alegre. Y muy serio en el campo. Y en la vida es una sonrisa, un 'happy', como se dice en inglés. Balde hizo las presentaciones entre Nico y Lamine. Nico siempre habla de que su padre debía ir a Inglaterra a trabajar y su madre también trabajaba. Nico le debe mucho a Iñaki, que le cuidaba. Y Nico, consciente o inconscientemente, pensó que Lamine era su hermano pequeño, como hizo Iñaki con él. Nico es Iñaki y Lamine es Nico. Es mi perspectiva.
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¿Y los dos son tan especiales?
Nico es inteligente, habla bien y así se juzga el carácter de un jugador. Nico ha aumentado el nivel de respeto que tengo por él. Es un hombre especial, no solo futbolista. Se llevan cinco años, pero la edad no explica lo que pasa. Lamine es especial también. Yo le hice la primera entrevista larga con un cámara de televisión. Fueron 25 minutos. Yo estaba nervioso; pensaba, cómo conectaré con él. Al final lo plantearé como una conversación, no una entrevista, me dije. Y me encontré a un chico con personalidad, autoconfianza y con sentido del humor. Aunque la madurez que ves en el campo es gigantesca. Hablando con él ves que no es tímido. Tiene inteligencia emocional, algo que normalmente falta en estos chicos. Es más fácil entender su conexión porque los dos son rápidos, son inteligentes y únicos.
Incluso Nico ha dado un paso en lo futbolístico...
Nico ha cambiado mucho a la hora de tomar decisiones. Sabe cuándo disparar, centrar, cuándo frenarse... Tiene una base atlética extraordinaria, y el hecho de haber tenido a Marcelino y Valverde es un lujo. Él ha definido su posición en el Athletic y eso le ha ayudado. Si Lamine hubiera llegado a la selección con 21 años y Nico con 25, todo habría sido igual. No solo es el buen trato. La amistad es algo atractivo. Lamine está creado para establecerse en el grupo y estar fuera de casa seis semanas. Todos hablan de lo joven que debutó en el Barça, de los récords, pero nadie habla de que un chico de 16 años está en una plantilla de hombres.
"Le hice la primera entrevista a Lamine y descubrí a un tío con autoconfianza, personalidad y sentido del humor"
Llevas desde 2006 con la Selección española, ¿qué diferencias notas con otros campeonatos, qué ambiente has respirado en la Selva Negra?
Noto muchas diferencias y similitudes. Estaba con España en el Mundial de 2006 cuando nos medimos a Francia en octavos de final. Teníamos una plantilla preparada, con talento y un buen entrenador, pero nos medimos a una Francia inteligente y muy hecha. Pero a la que más me recuerda esta Eurocopa es a la de 2008, y no solo por alcanzar ahora la final, lo llevo diciendo desde hace tiempo. Veo muy parecidos el ambiente y el perfil de los jugadores. Veo esa frescura, actitud, juventud... No hay divisiones. Hay un estilo que está basado en los talentos, con una buena filosofía del entrenador. Todo encaja como un rompecabezas y podemos hacer el último click.
Hablas de divisiones, entiendo que has vivido muchas...
He estado en momentos muy malos. Viví odiseas. Empezaré por 2014. Recuerdo un entrenamiento en el que Iker Casillas, al que amo y admiro, tenía que controlar el balón con una pierna y desplazar con la otra hacia los dos lados. Le falta de precisión fue... Un jugador que le había pasado lo de la Champions de Lisboa con el gol milagroso de Ramos, que llegó fundido a Brasil con un Pepe Reina en plenitud. Pero Del Bosque no cambió. O las chispas entre Xabi Alonso y Cesc, que hizo que el seleccionador enviara al catalán a los vestuarios. Había mal rollo, crispación...
En 2010 y en 2012, con los éxitos, todo sería armonioso...
No lo definiría así. Sí, en 2010 logramos el mayor éxito de todos, pero después de perder contra Suiza en el debut hubo una reunión en el cricket club del hotel con los capitanes, el técnico y Hierro. Una cumbre. Había una ola de problemas. En 2012, Del Bosque se pasó toda la noche viendo el partido después de ganar ante Croacia porque había mucha crítica. Quería hablar con nosotros, fue un torneo de muchas fisuras. En un campeonato hay mil vidas, pero en este he percibido algo diferente. He hablado 30 veces con jugadores, con el seleccionador, y he visto que estaban convencidos. El año pasado, en la Nations League, despertaron el hambre. Ganar es hábito, cuando lo haces, quieres repetir.
¿La marcha de Luis Enrique destensó todo?
Luis Enrique es una persona que tiene un concepto de dominar partidos siempre jugando para ganar. Parece estúpido porque es lo básico, pero no hay entrenadores que quieran ganar. Juegan para proteger su contrato, renovarlo o simplemente no perder... Esto no es Luis Enrique. Después de volver a la Roja, de su tragedia, creo que se le ha menospreciado. Todos olvidan que en el grupo de la Eurocopa de 2021 hubo dificultades, era el momento del COVID y tuvieron que jugar 11 futbolistas que no eran de la plantilla el amistoso antes de la Eurocopa, y España empezó ese torneo lento y empatando. Pero nunca dio la sensación de que perdería. Luego fue todo una maravilla, quizás algo menos ante Suiza. Fue una jodida maravilla.
¿Crees que él sentó las bases?
Hago mi crónica de la Eurocopa porque España fue uno de los mejores equipos pero no ganó, quedó fuera por penaltis en las semifinales. Luego estuve en Milán en la Nations League, y estuvieron mucho mejor que Italia y contra Francia dominaron hasta un gol ilegal que cambió las normas de FIFA. Entiendo que no gustaba que Rodri jugara de central en el Mundial de Qatar, pero no había muchas tensiones. Quizás se echó en falta algún momento más dulce, había algún desacuerdo, pero en general sí, él puso los cimientos de lo que pasa ahora.
"Algunos idiotas mancharon el periodismo y se mofaron de Luis Enrique"
¿En qué sentido lo dice?
Primero vuelvo a las tensiones. Además de las normales que existen entre futbolistas y cuerpo técnico, que siempre hay, las otras fueron entre Luis Enrique y algunos idiotas que manchan el nombre del periodismo y que se mofaban de él. Él es un guerrero y le daba igual. Había tensiones entre un gran entrenador y un grupo de periodistas. Pero en 1998 estuve con Francia y había silencio stampa cuando ningún jugador habló con L'Equipe y France Football. Era una guerra fría. No pasa nada si hay discrepancias. Ganaron el Mundial.
Volvemos a las bases...
Cuando España cayó eliminada de Qatar y Luis Enrique dijo que había sido una oportunidad perdida, él dijo también que no había mejor equipo que nosotros. Dejamos a un lado una gran ocasión de llegar lejos. Y esto es la verdad de sus palabras. Este grupo está muy unido, no es talentoso como la época de Villa, Torres, Xavi, Iniesta... Pero es que aquello fue increíble, fue el mejor nivel de fútbol de todos los tiempos, ni Alemania ni Brasil. No se puede comparar este grupo de De la Fuente con aquel, sería injusto. No quiero quitar ningún milímetro de mérito a Luis de la Fuente. Es una persona excepcional y ha trabajado con todos estos jugadores en sub-17, sub-19 y sub-21 y todos están dando un plus. Luis Enrique marcó un estilo y una base.
¿Y por qué ahora el grupo parece más hambriento?
El inicio de De la Fuente no fue el mejor, y ya hubo críticas. Los jugadores se juntaron diciendo que no vamos a recibir la noticia de que este técnico no vale. Los jugadores dijeron este tío es nuestro entrenador, aquí nadie nos desestabiliza. Y el efecto fue fenomenal. Hace un año, estuve con ellos en Países Bajos en la Nations League. Hablaba en el campo con ellos y el ambiente fue impresionante. Creo que tengo talento en mi trabajo, pero no soy visionario. Pero llevo un año diciendo que España iba a ganar la Eurocopa. Por el poso de Luis Enrique, por la espectacular Nations League y por De la Fuente. Hay hambre, talento, unión, un buen entrenador... Las decisiones acertadas. Fabián, Lamine, Joselu... Es enorme lo que ha hecho con Lamine, ponerlo a su edad. Hay una conexión entre los dos Luis. No hay tensión con los medios, es todo más pacífico. Estamos en un proyecto de dos y se ve el puente entre ambos. Continuidad e introducción de jugadores nuevos que funcionan.
One of those 'I was there' moments. What a privilege. Rocafonda meets Bondy and, this time, Rocafonda wins hands down. #LamineYamal pic.twitter.com/HJ1xbg3jXd
— Graham Hunter (@BumperGraham) July 10, 2024
¿Cómo llega un escocés a seguir a la selección española?
Estaba en Londres como corresponsal siguiendo al Arsenal, Manchester, Chelsea y a la selección de Inglaterra. En los 2000 me promocionaron para ser asistente del redactor jefe del Daily Mail, pero él cayó enfermo y tuve que asumir sus responsabilidades. Con seis millones de lectores cada día. Lo mejor hubiera sido rechazarlo, pero no lo hice. Cada día editaba 26 páginas. Fue interesante. Cuando esa etapa acabó, tenía ganas de vivir en España. No por el vino, ni la paella, ni el sol... Era por el fútbol.
Creo que también te motivan el vino, el sol y la paella... ¿Qué te cautivó del fútbol y el periodismo español?
Mi amor empezó en 1982. Seguí a Escocia en el Mundial y estuve un mes, las primeras semanas en Sevilla. La cultura futbolística era magnífica. En las páginas de los periódicos que hablaban de fútbol en Inglaterra no tenían dibujos de quién iba a jugar, ni sistemas, estaba escrito igual que una crónica de teatro. Yo veía Marca, AS, Mundo Deportivo... y veía que la cultura era superior. En los 90 visitaba mucho España para entrevistar a personajes como Capello o Ronaldo. En 2002 elegí venir aquí. Toda mi vida en Glasgow y Londres, al lado del río y no muy lejos del mar. Vi el Manzanares, vi el Mediterráneo, y vi que Barcelona era mi sitio.
Y de ahí a la Selección...
Además Archibald fue uno de mis ídolos. Si el mar y Barcelona fue suficiente para él, lo será para mí, mi mujer y mi hija. Tomamos esa decisión y el 1 de mayo de 2002 nos mudamos. Luego, llegó Beckham, Ronaldinho... Y todo subió de nivel. Xavi, Iniesta, Messi, Guardiola y la Selección a la que he seguido desde 2006. En 2010 fui el único periodista que entró en el vestuario. El presidente Villar me dio permiso, Hierro dijo que era una zona privada, pero consultaron a Del Bosque y a los capitanes y dijeron que sí. También estuve en 2012. Quiero decir que aprendí mucho y viví experiencias inmejorables. Me dieron muchas oportunidades, me han dado la confianza y me he ganado el respeto.
¿Y cómo lo conseguiste?
Todo eso es fruto de trabajar mucho con jugadores, entrenadores y jefes de prensa. Quiero despedirme, Alberto, con una reflexión. Sigo haciendo esto por el amor al fútbol, al juego, la fama me da igual. Tengo compañeros que han ganado miles y miles de euros. Pero lo hago por mi amor al periodismo, al análisis, al fútbol. Amo a Xavi, Capdevila, Del Bosque, Senna, 'Zapatones', Luis Enrique, Luis de la Fuente... Puedo nombrarte a 200 personas. Les tengo admiración y espero respeto. Hay muchos periodistas con egos... Pero sumando todo soy el escocés tocado con una varita mágica, el que tiene más suerte del mundo.