España jugará en la que pudo ser casa del Tottenham y que ahora echa burbujas
El London Stadium, con pista de atletismo y hogar del West Ham, acogerá el partido ante Colombia.

Londres.- No: la Selección española no juega hoy a las 21:30 en Wembley. La equivocación, lógica al pensar en el fútbol de selecciones, se ha repetido sobremanera en los últimos días en diarios y conversaciones, pero el recinto encargado de albergar el partido ante Colombia será el London Stadium, casa del West Ham y con capacidad para unos 66.000 espectadores.

La RFEF cerró en noviembre su asociación con Stage Front, un gigante organizador de eventos que ya da nombre al estadio del Espanyol y que lo hará pronto con el de los 'hammers'. La multinacional americana es desde entonces un socio estratégico de la Federación en la disputa y montaje de amistosos por todo el mundo y parte activa del compromiso ante los cafeteros. El plan para el win-win es sencillo: encontrar rivales de entidad en enclaves en los que, además, se pueda obtener un rédito económico. Este viernes, dada la colonia española y colombiana existente en Londres, se espera una buena entrada.
A los de De la Fuente se les vendrán a la cabeza recuerdos de La Cartuja, convertida en el hogar de La Roja desde que la RFEF sellase el famoso acuerdo con la Junta de Andalucía en 2021. Desde entonces, y a medida que Sevilla ha ido acogiendo encuentros internacionales y finales de Copa del Rey, se ha ido repitiendo una misma queja: las pistas de atletismo, que hacen que el público esté demasiado lejos del juego, dificultan la visión e impulsan un ambiente más frío de lo normal. En el London Stadium, eje de los Juegos Olímpicos 2012, se toparán también con el tartán.
Batallas legales entre Tottenham y West Ham
Lo de la pista de atletismo es sólo una coincidencia en un viaje marcado por lo extradeportivo desde que el miércoles saltase el escándalo en la RFEF con los registros y detenciones de la UCO en la Ciudad del Fútbol. Precisamente, uno de los focos que se investigan es el contrato de la RFEF con la sociedad que gestiona el estadio (Estadio La Cartuja S.L.), cuyo accionista mayoritario es la Junta. El Estadio de Londres, aunque por otros motivos, también ha estado marcado por pugnas legales en los últimos tiempos. Su construcción se inició en 2008 y se terminó en 2011 para que ejerciese como eje central de los Juegos, en los que acogió numerosas pruebas y el recordado oro de Usain Bolt en los 100 metros (9,63 segundos, segunda mejor marca mundial). Su uso después de los JJ. OO., sin embargo, dio mucho de qué hablar.

Antes del inicio de los Juegos ya se abrió un proceso para elegir al equipo que heredaría la estructura, con un coste de levantamiento de más de 625 millones de euros. Se presentaron dos: West Ham… y Tottenham. Los dos buscaban marcharse de sus casas, Upton Park y White Hart Lane, tan míticas como anticuadas para explotarlas económicamente, y vieron en el Estadio Olímpico una magnífica oportunidad para mudarse a un hogar moderno y con costes mucho menores que levantar uno de cero.
Sus proyectos fueron distintos: el Tottenham propuso derribar el estadio y reconstruirlo para quitarse de encima las pistas de atletismo, así como remodelar el National Sports Centre de Crystal Palace para compensarlo, mientras que el West Ham aceptó conservar el tartán y reducir la capacidad de 80.000 a 66.000 asientos. El Comité del Legado del Parque Olímpico designó como ganador al proyecto de los hammers para enfado de Daniel Levy, controvertido propietario de los Spurs, que entonces inició una batalla judicial para tratar de revocar una decisión que se mantuvo inalterable.
El Tottenham empezó entonces la construcción de su nuevo estadio, un gigante que costó 1.000 millones y que no traiciona su esencia: a la afición le preocupaba marcharse de Haringey, una de las zonas más desfavorecidas de la capital y dinamizada por la presencia del club. El West Ham, en un coliseo con menos olor a fútbol y que sigue celebrando competiciones de atletismo como la Diamond League, consiguió un contrato de arrendamiento de 99 años en 2013 y paga apenas tres millones y medio al año. Todos se sienten ahora ganadores. Y el London Stadium continúa acogiendo una de las tradiciones heredadas con más miga del fútbol europeo: el lanzamiento masivo de burbujas cuando el West Ham y su rival saltan al césped. El océano de pompas de jabón que recibe siempre a los jugadores es un espectáculo digno de admirar, con origen en un cuadro de 1920 y parte de la magia de la Premier.
🫧 ¡Que lluevan las burbujas!
— Relevo (@relevo) April 17, 2023
En el London Stadium reciben a los equipos con pompas de jabón. Una seña de identidad del West Ham.
¿Y si te contamos que esta mágica tradición viene... de un cuadro? pic.twitter.com/vi3iSKXBXS
Este viernes el que tratará de salir de allí vencedor es el equipo de De la Fuente, que se mide a una Colombia que encadena 19 partidos consecutivos sin perder. Su estrella es Luis Díaz, del Liverpool, y sigue destacando James, que ha pasado en poco más de un año de jugar pachangas en Pozuelo a volver a retar a La Roja. Con pista de atletismo de por medio, la Selección rotará y buscará una victoria de confianza antes de recibir a Brasil.