El Fary sigue vivo en el hotel de la Selección a la hora de las cañas
La expedición oficial que rodea al equipo forma, con De la Fuente a la cabeza, cuenta con una Peña con el nombre del artista que tiene una rutina hecha ley los días que hay encuentro: tomar el aperitivo.

Gelsenkirchen (Alemania).- Los días de partido siempre tienen un color especial. Por lo que pasa en el terreno de juego y por todo lo que rodea a la competición. En la expedición de la Selección lo saben bien. Las jornadas en las que compite el equipo a veces se hacen interminables. Sobre todo si, como hoy, se juega a las 21:00 en el segundo duelo de la Eurocopa. Por eso, uno encuentra diversas maneras de matar el tiempo y calmar los nervios. La mejor, para los trabajadores de la Federación, es hacer piña y cumplir con las tradiciones milenarias.
Desde hace mucho tiempo -ni los que están ahora aciertan a fijar el verdadero origen- los trabajadores que rodean al equipo se reúnen a tomar el aperitivo bajo el nombre de la Peña más cañí que encontraron: El Fary. "Nos vemos los del carrito del pescado", como reconocen los más graciosos. Todo empezó como una broma, por la querencia de Villar y sus escuderos a debatir todo en torno a una buena copa con su tapa- y ahora el corrillo se ha institucionalizado bajo el seudónimo del cantante, un artista madrileño que falleció en 2007 y que era muy fan de la Roja, hasta el punto de que en 1987 se acercó a la concentración de España para regarles a los jugadores su último disco del momento Va por ellos.
Uno de los máximos responsables del movimiento culinario de esta peña, con la escusa del team-building y la necesidad de reforzar los lazos, es Antonio Limones, el Travel Mánager (responsable de los viajes de la RFEF antes de que a cada nombre español lo sustituyéramos con uno anglosajón más glamouroso). Y a su lado siempre arrimaba el hombro la histórica delegada Silvia Dorschnerova. El primer presidente de la Peña fue Pedro Cortés, el expresidente del Valencia que más tarde pasó a ser delegado de la RFEF y que acabó saliendo por la puerta de atrás y condenado por abusos a un menor de edad.
El doctor Cota, que llegó de la mano de Vicente del Bosque en 2008 al frente de la nave. Y según varios compañeros de quedadas, el gallego tuvo bastante que ver con su agradable talante para que la hora del vermut fuera bien apreciada. Su afición cantarina animaba más de una velada con tal de mantener ciertas costumbres. Antes, en la época de Clemente, el seleccionador invitada a comer a todo el grupo antes o después de los partidos. Y Camacho, sin embargo, prefería encargar una buena mariscada.

Tal es poder de convocatoria de esta familia, que se unen a este encuentro hasta Luis de la Fuente y su equipo de trabajo siempre que las obligaciones se lo permiten (Pablo Amo -segundo entrenador-, Carlos Cruz -preparador físico-, Juanjo González -técnico auxiliar-, Miguel Ángel España -entrenador de porteros-, Pablo Peña -analista- y Javier López Vallejo -psicólogo-). Una vez que han coordinado y supervisado el trabajo de activación de los futbolistas por la mañana, y si han estado con la plantilla incluso en la comida si es muy tempranera, el staff técnico también contribuye a estrechar los lazos.
Al convite, normalmente celebrado en una parte noble del hotel de concentración y en alguna ocasión hasta en la azotea par darle más glamour, lo suele encabezar el presidente de la RFEF durante un rato antes de asistir a la comida oficial de directivas. En Berlín, en el debut de esta Euro, Pedro Rocha no pudo acudir ya que llegó desde Múnich muy pegado al duelo ante Croacia. Esta vez, debido a que el partido ante Modric y compañía empezaba a las 18:00, el banquete fue más bien escueto. Pero se hizo. Sólo en alguna que otra ocasión, por causas mayores, no se celebró. Rubiales, el antecesor de Rocha, era un devoto de estas quedadas donde el buen humor, las confidencias y los chascarrillos nunca faltan.
Todo el mundo se salta la dieta
El menú suele ser sencillo, porque luego toca la comida, pero nunca falta el vino, la cerveza, el buen jamón y algo de queso. Como dentro de la expedición están casi todas las regiones representadas, cada uno suele aportar algún manjar de su tierra para que el menú sea variado. Toscana Viar, responsable del Departamento de Nutrición, y el cocinero de la Selección, Rodrigo Vargas, hacen lo que nunca se permiten con los futbolistas: la vista gorda. Ha habido ocasiones en el que incluso algún futbolista, conocedor de estas escapadas, se ha dejado ver a modo de sorpresa. Sobre todo hace años, cuando era más normal incluso ver una copita de vino en la mesa de los profesionales.
A esta cita sólo acuden los inscritos en la relación oficial de la Selección. Hay muchos otros currantes que están en Alemania en nombre de la RFEF que, sin embargo, no están invitados. La diferencia entre los dos grupos, más allá de este pequeño privilegio, es que unos también tienen derecho a primas (y el resto no) en caso de que la Selección sea acreedora a ellas. Como desveló Relevo el pasado 3 de junio, los jugadores se llevarán el 30% de los ingresos que reciba la RFEF si pasan de cuartos y el 40% sin son campeones. Si los jugadores y el seleccionador se dividirían el premio en 27 partes iguales, los miembros del staff tendrán derecho al 50% de una prima y los curritos se dividirán otra porción entre todos.
Los encuentros de la Peña Fary en Alemania también están teniendo un sabor diferente. Para algunos, los que menos tiempo llevan en la familia, por la agradable cercanía que están observando. Es el caso de los dos nuevos fisioterapeutas que llevan unos meses con la Selección y que pueden decir bien orgullosos que, por primera vez, han logrado hacer un equipo de seis masajistas cuando siempre era cinco. Y también lo es para el nuevo utillero José León, que ha sustituido a Teja en la expedición desde marzo para sorpresa de muchos. El hecho de que León estuviera en el Mallorca hasta 2017, donde conoció a Albert Luque, fue clave y ahora es uno de los integrantes de La Roja que más sonríe a todas horas.
Pero si está siendo especialmente emocionante estos picoteo es por Pedro Chueca. El mítico fisioterapeuta de la Selección, que fue una eminencia en el Real Madrid, dejará la Selección en cuanto acabe la Eurocopa. Así que, de momento, está garantizada su presencia en estos saraos hoy en Gelsenkirchen y el próximo lunes en Düsseldorf. Después, dependerá de los resultados. Ha vuelto a ser muy celebrado su regreso porque, más allá de que aporta un gracejo especial, estuvo de baja recientemente por una intervención de corazón tras un susto del que ya está recuperado. Salud.