EUROCOPA | ESPAÑA - ITALIA

Felipe VI y el Bernabéu del Ruhr miden el poderío de dos gotas de agua

España, con el rey en el palco, puede sellar hoy el pase a octavos (21:00, La 1). La bicampeona Italia amenaza su liderato.

España, en piña antes del debut ante Croacia. Hoy lucirá la misma equipación. /RFEF
España, en piña antes del debut ante Croacia. Hoy lucirá la misma equipación. RFEF
Manuel Amor

Manuel Amor

Gelsenkirchen (Alemania).- La Selección española se mide hoy a Italia (21:00, La 1) en un duelo de alto voltaje y que puede aplanar de forma decisiva su camino en la Eurocopa. En caso de ganar, La Roja estará matemáticamente clasificada para octavos y gozará de 10 días de descanso activo para preparar el primer cara a cara contra un tercero de grupo. De la Fuente cuenta con todos (Laporte, Rodri y Morata están perfectos) y el vestuario cree que repetirá el once que arrolló a Croacia, con Pedri en la mediapunta y Cucurella de lateral. La Azzurra de Spalletti, sin nombres de postín y su himno como MVP, tiene a Barella de faro.

España no teme a Italia, pero la respeta tanto como exige la historia. Son los vigentes campeones (levantaron el título en Wembley en 2021) y el staff de la Selección todavía disecciona a esta hora si jugarán con cuatro o con cinco defensas. La variación no es baladí; el 4-3-3 o el 5-4-1 del rival cambiará la forma de presionar de La Roja, un principio básico y sobre el que han incidido esta semana en innumerables ocasiones De la Fuente y su segundo, Pablo Amo. España no saldrá a especular: quiere morder desde el principio, recuperar en campo contrario y que Lamine y Nico asfixien a los laterales con sus carreras al espacio. Los dos, sobre todo el del Barça, demostraron en el debut que están preparados para esto.

La idea de la Selección no varía y parece que tampoco lo hará la alineación. O eso piensan varios futbolistas. El modelo funcionó en Berlín y los técnicos no han probado nada diferente en los últimos días, con parejas en las dinámicas (Carvajal-Lamine y Cucurella-Nico en las bandas) que desvelan la intención de no tocar lo que funciona. Ese plan incluye a Pedri, clave para dominar y transitar. Amo, en entrevista con Relevo, insistió en la importancia de manejar "los dos ritmos": controlar la pelota como en la era Aragonés y elegir los momentos para aparcar el violín y convertirse en AC/DC. Contra los croatas se repartieron 457 pases, menos que nunca desde la final de la Euro 2008. El parabrisas que enamoraba a Luis Enrique se ha quedado sin líquido.

Luis de la Fuente analiza a Italia: "Es un equipo con bastante similitud al nuestro".

Las únicas entradas que no sorprenderían serían las de Grimaldo, para intercalar presencias con Cucu, y Dani Olmo, el ojito derecho del míster. Si no ha empezado de inicio hasta ahora es por unas malditas molestias en el gemelo. Italia, a la que De la Fuente definió como "un espejo", comparte ciertas similitudes con el bloque que ha fabricado el riojano: predomina la juventud, vive un cambio de ciclo, amenaza cuando corre y cuenta como cerebro con uno de los grandes infravalorados del fútbol mundial. Si a Rodri le mata su poco marketing para no optar a un Balón de Oro, es incomprensible que Barella no esté considerado ya uno de los mejores en su puesto.

Por el centrocampista del Inter pasa todo el juego de los transalpinos, que, en principio, también saltarán al verde del Veltins Arena con los mismos que remontaron ante Albania en el debut (2-1). Sus peligros, además de por Barella, pasan por el juego aéreo y los cambios de orientación del central Bastoni (1,90 m), las internadas del lateral Dimarco por la banda izquierda (Lamine deberá replegar) y los picotazos de Scamacca, el delantero que ha llevado a la Atalanta a ganar el primer título europeo de su historia. Mide cinco centímetros más que Bastoni y presume de un amplio repertorio para llegar al gol, aunque con Italia se le apague la luz (un tanto en 17 partidos) de la que sí presume con la Dea (19 en 44 esta temporada). De la magia del juventino Chiesa, aunque no haya llegado a ser lo que apuntaba por culpa de las lesiones, tampoco se puede uno fiar.

Cascos y multas

El enfrentamiento huele a grande (se han visto las caras 40 veces y en las últimas cuatro Eurocopas) y Gelsenkirchen luce engalanada desde primera hora de la mañana, con aparente superioridad española en las cafeterías de los hoteles y en las calles de una ciudad en la que el bar más disruptivo cierra a las 22:00. El país se ha enganchado después del estreno y ha llenado aviones en dirección a Düsseldorf, el aeropuerto más cercano. En las gradas se espera cierta igualdad. El rey Felipe VI estará presente en el palco a escasos metros de Pedro Rocha, presidente de la RFEF, y de los ojos del Gobierno que vigilarán al extremeño: Rodríguez Uribes (CSD) también viaja hoy.

Spalletti: "España se ha convertido en una escuela de fútbol; siempre juega el mismo estilo".

Desde la zona noble seguirán a dos equipos parejos y con formas distintas de liderar en los banquillos. Spalletti se ha inspirado en los All Blacks para dictar sus normas: no quiere "idiotas", prohibió la Play y ha reducido el uso de auriculares y teléfonos. Nadie puede usar esos cascos gigantes con música antes de los partidos. En la NBA hubiese tenido difícil imponerse. Quiere unidad, morir por el escudo y dejar "la camiseta en un lugar mejor". De la Fuente, más tranquilo y conciliador de puertas afuera, da libertad y deja a los jóvenes que machaquen el FIFA hasta estropear el disco. En el vestuario se pone más firme: la multa para quien llegue cinco minutos tarde a la charla de hoy será de 1.500 euros. La base de la sanción son 1.000 y se le suman 100 por cada 60 segundos de retraso.

Así, y con el aliciente de despejar ya el pase a octavos, dos de las potencias del Viejo Continente centrarán las miradas del planeta a partir de las 21:00. Las cuentas son sencillas: si España vence se clasificará, si empata avanzará de manera virtual y hasta una derrota, aunque eso colocaría a Italia primera, le dejaría con muchas opciones. El duelo se disputa en la casa del Schalke 04, uno de los primeros estadios en probar el techo retráctil que hoy alucina a los visitantes del Bernabéu. En esta ocasión, como ha notificado la UEFA, el choque se disputará con el techo abierto salvo improbable cambio meteorológico (se esperan 18 grados y lluvia no abundante). El coliseo distribuye cerveza a través de las tuberías que van por debajo y presume de césped móvil, el túnel de vestuarios más espectacular de Europa (recrea una mina de carbón), capacidad para 62.271 espectadores y hasta un cementerio para dar sepultura a sus aficionados a escasos metros. Puro modernismo en el corazón de la cuenca del Ruhr.

Así es el espectacular Veltins Arena de Gelsenkirchen, escenario del España-Italia.

El escenario es ideal para que La Roja dé un puñetazo sobre la mesa y termine de consolidar su favoritismo. Pita el esloveno Vincic, árbitro de la final de la Champions, y muchos dirán antes de empezar que Italia empezará 0-1 por la interpretación de la música nacional. Los españoles tararean y ellos se dejan las gargantas con l'inno di Mameli. España quiere demostrar que nosotros somos mejores con los pies.