SELECCIÓN

De la Fuente eleva su estatus y se gana al pueblo por su ojo y valentía

El seleccionador sale victorioso del debut ante Croacia y gana popularidad con la apuesta por Nacho, el empeño en Fabián, su estrategia con Pedri y la confianza en los extremos y Morata.

Luis de la Fuente, eufórico, respaldado por el psicólogo deportivo de la Selección, Javier López Vallejo. /GETTY
Luis de la Fuente, eufórico, respaldado por el psicólogo deportivo de la Selección, Javier López Vallejo. GETTY
Alfredo Matilla

Alfredo Matilla

Berlín (Alemania).- Más allá de España, y con permiso de Fabián, si hay un ganador del debut de la Selección en la Eurocopa de Alemania ese es Luis de la Fuente. El seleccionador parecía estar hasta la fecha en una constante reivindicación por su perfil bajo, por el hecho de no haber dirigido anteriormente a ningún equipo en Primera y debido a que llegar al puesto desde las categorías inferiores parece equivaler a que eres interino o estás de paso. Le ha costado que le ensalcen pese a que ya tiene una Nations League en el bolsillo y clasificó a España para este torneo con solidez. Aterrizar de la mano de Rubiales y aplaudirle en su día -algo ya olvidado- no le ayudó. Normal que nada más acabar el partido saliera escopeteado hacia la grada para abrazarse, emocionado, con sus familiares y amigos.

La rotunda victoria ante Croacia, rival al que ya batió hace justo un año, le dispara en el termómetro de popularidad y, sobre todo, en la confianza que el vestuario tiene en él y que no ha hecho más que crecer. Anoche, en la zona mixta del Olympiastadion, hasta los suplentes -con lo que duele en un escenario así- le alabaron sin un pero. Todo lo que ha tocado en esta concentración lo ha bordado. Así que si esta semana no dejaba de intervenir en los entrenamientos a puerta cerrada, que los internacionales se vayan preparando. Los primeros noventa minutos le han cargado de razones.

Al riojano, como le sucedía a técnicos como Del Bosque, siempre le acompaña una imagen de buen hombre que, a veces, se destaca en primer lugar para en realidad deslizar después un pero: básicamente, que no es uno de esos preparadores top que ponen patas arriba las ruedas de prensa, llenan las portadas y que suenan para todas las quinielas haga lo que haga en cada temporada. Sin embargo, el arrojo va por dentro. Si hay algo que ha hecho desde que sustituyó a Luis Enrique el pasado 1 de enero de 2023, ha sido tomar decisiones. Han sido muchísimas. Valgan unos cuantos de datos para demostrarlo: en esta convocatoria han repetido sólo 9 internacionales de la última Eurocopa, 10 del pasado Mundial y 14 de la Nations League conquistada en Rótterdam, teniendo en cuenta que, además, únicamente cinco de ellos integraron el once en el brillante estreno de Berlín.

De la Fuente apostó por Nacho en la convocatoria y también en su primer once, por delante de un fijo como Laporte, y no le ha podido salir mejor. Aunque el central del Al Nassr tenía "molestias" (una contractura en el aductor derecho para ser más exactos) que desaconsejo su concurso en este debut, el técnico ya venía sopesando desde antes dar paso al madridista junto a Le Normand. De hecho, colocó a ambos juntos en varios ejercicios de posesión y entradas por banda esta semana. Ese ha sido uno de sus primeros aciertos. Y también una de las mayores razones para que hoy, mires donde mires y preguntes donde preguntes, De la Fuente mole más que ayer. El madridismo está más feliz y eso se nota.

En defensa, el riojano también prefirió alinear a Cucurella antes que a Grimaldo. Y la jugada también le salió redonda. Pese a que es un enamorado del lateral del Bayer, le preocupaba que ataca mejor que defiende. Y el defensa del Chelsea le daba más garantías para esta puesta en escena. Cucu fue uno de los jugadores destacados por su aplomo, concentración defensiva y perfecta compaginación con Nico en su banda. No tuvo apenas problemas atrás y se compenetró muy bien con Nacho cuando éste tenía que salir al corte. No era una papeleta fácil en una demarcación donde se han ido cayendo, poco a poco, desde la Nations Jordi Alba, Balde y Gayà.

De la Fuente: "Estoy feliz".

Sus ojitos derechos

Lo de Fabián es de otro nivel. Luis es el entrenador que lo reclutó para las categorías inferiores de la RFEF. Pablo Blanco y Pepe Mel se lo recomendaron sin cesar a Ginés Meléndez y éste, alma mater de la cantera, puso la maquinaria en marcha para llevarlo a Las Rozas. Desde entonces, el seleccionador no ha hecho más que ponerlo. Pese que sea otro caso de personaje infravalorado. Mientras que en Italia (Nápoles) y Francia (PSG) lo ponen a la altura de los grandes jugadores de sus competiciones, en España le ha costado más asentarse, hasta el punto de que no acudió al Mundial con Luis Enrique.

La exhibición del andaluz delante de Modric y Kovacic eleva al mediocentro y eleva también a su padrino. Ponerlo, cuando en las encuestas nunca es el primero, no es sencillo. "Si no se llamará Fabián hablaríais mucho más de él. Convivimos con él y sabemos el valor que tiene. Me encantaría que se supiera y reconociese el potencial futbolístico que tenemos en el país", reivindicó el seleccionador en la sala de prensa.

De la Fuente felicita a Nacho en el pasillo a los jugadores ante Croacia.  AFP
De la Fuente felicita a Nacho en el pasillo a los jugadores ante Croacia. AFP

De Pedri no tuvo que decir mucho más. Ya estaba todo dicho. Su estrategia para picarle, motivarle y recuperarle no ha tenido fisuras. Primero, antes de que acabara la temporada, fue deslizando que no tenía las cosas del todo claras y que el final de curso iba a ser importante para tomar decisiones. Sus dardos, mientras Isco volaba, abrió los debates y puso las pilas al canario. En una entrevista con Relevo una semana antes de la lista de 29, volvió a la carga: "Pedri necesita reencontrarse con Pedri". Cuando comenzó el stage en Las Rozas, se acabaron los mensajes subliminales. De la Fuente vio entrenar a Pedri -que llegó incluso dos días antes- y no sólo supo que le incluiría en la relación, sino que esta podría ser de nuevo su Eurocopa tras haber sido nombrado mejor jugador joven en la de 2021. Su partidazo ante Irlanda del Norte en Palma acabó de confirmar su regreso y titularidad.

Su valentía en ataque es casi lo que más le ha marcado y puede también que lo que más influya a España en este campeonato. Pese a que hace 15 días, en su pizarra ponía "Olmo y diez más", unas molestias musculares de la perla del Leipzig le obligaron a probar otras cosas en los amistosos previos a la Euro. Ahí, ratificó lo que ya barruntaba: el tiqui taca debía maridarse y dar mayor peso a los extremos. Nico y Lamine forman una sociedad única en el mundo. Y esta herramienta exclusiva para abrir defensas va acompañada por el rol del jugador más indiscutible que hay en toda la plantilla: Álvaro Morata.

Toma la delantera

Las críticas al delantero del Atlético, y a veces incluso los pitos en su propia casa, no han influido en la toma de decisiones. Su confianza en el nueve y capitán es total y ayer, cuando el 7 marcó, De la Fuente se emocionó según varios de sus ayudantes. Porque donde en apariencia hay un hombre serio, sin estridencias, y poco amigo del revuelo, lo que hay es un bastón dentro del vestuario que suda fútbol por cada uno de sus poros. Por eso, con el 3-0 fue dando la mano uno a uno a cada jugador y comenzó un carrusel de cambios donde ir enchufando al resto. Si por algo pelea cada día es porque el concepto equipo predomine por las individualidades. De ahí que hoy tenga marcado en el entrenamiento vespertino mimar a los que no jugaron.

De la Fuente salió del Olympiastadion radiante. Contestando mil mensajes. Normal que, pese a su leve cojera por un problema físico tras tantos años de desgaste como jugador, abrazara a todo su staff, hiciera con todos sus ayudantes un pasillo en el césped a los jugadores y, al terminar, se fuera a la banda opuesta buscando algo en la grada: "Estaba la familia y mis amigos y quería celebrarlo con ellos desde la cercanía. Quería transmitirles ese cariño. Hemos hecho un partido muy completo y estoy verdaderamente contento".