El ídolo de Xavi Simons al que iba a ver los sábados por los campos de Cataluña: "Era como tener a Pepe Reina en el vestuario"
Una de las estrellas holandesas, autor del 1-0 ante Países Bajos, se educó en el Barça con su futbolera familia.

Dortmund (Alemania).- Al otro lado de la Ciutat Esportiva Joan Gamper, separado por la A-2 y por la vía del tren, hay un pequeño campo de fútbol en la localidad de Sant Joan Despí. Allí jugaban dos clubes modestos (el que lleva el nombre de la ciudad y el San Pancracio) y durante varias temporadas todos los sábados por la mañana lo frecuentaba la estrella de la selección holandesa que este miércoles buscará la final de la Eurocopa ante Inglaterra (21:00). Xavi Simons, autor del 1-0 ante Países Bajos, era un niño con melena que siempre iba con una pelota en la mano y que jugaba en el Barça. Todos decían de él que podía llegar muy lejos desde que destacara en la Liga Promises, pero él no perdía su esencia y no desaprovechaba el momento para ir a ver su ídolo. Ni Messi, ni después Neymar. Ni Xavi o Iniesta. Su primer referente fue Faustino.
Faustino Simons nació en 1996. Es el hijo mayor de Regilio, futbolista holandés que desempeñó su carrera en su país de 1993 a 2005 y también pasó por Japón. Y su descendiente fue el primero en intentar seguir los pasos de su padre, porque la familia siempre tuvo presente que el fútbol era el epicentro. "Era una familia humilde pero que ya sabían que tenían la vida solucionada. Vivían en un piso en Sant Feliu de Llobregat. Incluso se trajeron a un primo para que también jugaba a fútbol. Se pasaban todos los días en el campo de fútbol y no estudiaban mucho", rememora uno de los muchos compañeros que tuvo Faustino, una "persona de diez".
Jugó en Sant Joan Despí y también en Santfeliuenc y tenía similitudes con un Xavi que empezaba a despuntar en el Barça, y no solo por su aspecto que llamaba la atención. "Era muy habilidoso. Jugaba de mediapunta. Era intenso, anárquico, creo que tiene similitudes con Xavi a nivel de habilidad con el balón y ese juego freestyle. Pero era más alto, delgado, con menos arco en las piernas", cuenta el mismo excompañero. "También podía jugar de extremo", recalca otro. Pero no le llegó a Faustino, que en ocasiones ascendía con el primer equipo del Santfeliuenc, que militaba en Tercera División, "y lo hacía bien", pero después ya se marchó con su hermano a vivir a París.
«Teníamos un saludo diferente con él, era una persona de diez»
Antes de eso, Faustino dejó huella y refleja el estilo de vida de los Simons. Su hermano no solo es un extraordinario futbolista, pretendido por numerosos equipos y con su futuro en el aire todavía pese a pertenecer al PSG, sino una persona singular. Similar a su hermano. "Tenía mucho sentido del humor. Era como tener a Pepe Reina en el vestuario. Hablaba inglés, era una persona viajada, extrovertido... Era como tener un mundialista", comenta uno de sus excompañeros que compartió vestuario en el Juvenil.
"Era muy divertido. Teníamos un saludo diferente con él, un choque de manos distinto. Cuando te veía saludaba uno a uno, era un crack", rememora otro compañero, que recuerda que Xavi era una sombra de Faustino, quien incluso le dio por ser entrenador. "Empezó en Sant Feliu, siguió en Cornellà, incluso hacía tecnificaciones en la Barça Academy". El fútbol como gran pasión y motor de la familia.
Después probó en el FSC Lohfelden II alemán una vez acabó su etapa de juvenil, incluso en el PSV amateur gracias a los contactos de su padre, pero la carrera de Faustino fue en decrecimiento mientras la de Xavi, quien se fue del Barça con 16 años rumbo a París, fue a más. Y su hermano, el que era su ídolo, acabó siendo en su máximo fan y en aquel que le acompaña allá por dónde va.