EUROCOPA | ESPAÑA - INGLATERRA

Iniesta, Pedrito, Del Bosque o Iribar ya fueron campeones, pero quieren volver a serlo: "Las sensaciones son buenísimas"

Del Bernabéu en 1964 a Kiev en 2012. Algunos de los protagonistas de las Eurocopas ganadas por La Roja reviven su experiencia. Selección de fútbol de España.

La selección española celebra la Eurocopa de 2012. /Getty
La selección española celebra la Eurocopa de 2012. Getty
Lu Martin

Lu Martin

"Yo estuve allí", presumen quienes tuvieron la suerte de vivir alguno de aquellos dias, mas allá de las finales, los dias que llevaron a España a ser campeones de Europa. Porque un título no se gana en un partido, se gana en el camino. Hoy la selección española de fútbol aspira a conseguir el cuarto título de campeón de Europa. Protagonistas bajo los focos, anónimos para el gran publico, reviven hoy aquellos acontecimientos. Ellos ya fueron campeones y esperan volver a serlo porque si juega la Roja, juegan todos. Unos volverán a hacerlo en el campo, otros tras el escenario, y muchos de los que sudaron la camiseta lo harán sentados ante la tele. Pero todos, remando por un objetivo común: que España vuelva a celebrar.

José Angel Iribar fue el portero de aquella final en Madrid, un dia de insoportable calor, según explicó el Chopo no hace mucho en una maravillosa entrevista concedida a Juan Jiménez para el diario As. "Fue una noche de bochorno en Madrid, pero nosotros teníamos jugadores físicamente muy fuertes y eso nos ayudó". Recuerda también el mítico cancerbero vasco que tras la victoria de aquel equipo, en plena dictadura, celebró el triunfo "con cierta libertad" y que al día siguiente tuvieron que pasar por la residencia del dictador, del caudillo, de Francisco Franco, a rendir pleitesía, claro, antes de irse cada uno a su casa.

La selección de 1964, con Iribar entre ellos, celebrando en el Bernabéu la Eurocopa.  ABC
La selección de 1964, con Iribar entre ellos, celebrando en el Bernabéu la Eurocopa. ABC

El eterno referente athleticzale es uno de los pocos supervivientes de aquella final, el otro es Adelardo Rodríguez, defensa del Atlético de Madrid. Fue a las ordenes de otro colchonero, madrileño del barrio de Hortaleza, cuando España logró romper su maleficio de los cuartos, llegar a la final y ganarla en la Euro'2008, que se disputó a caballo entre Suiza y Austria. Con el añorado Luis Aragonés la selección se concentró en un pequeño pueblecito cerca de Insbruck, 'El pueblo de Heidi', le llamaron los enviados especiales, y desde allí, Zapatones puso en marcha toda su liturgia anímica para llevar a España a su primera alegría en mas de cincuenta años.

"Usted tira el quinto, me dijo el mister", recuerda el hoy entrenador del Como, Cesc Fábregas, entonces jugador del Arsenal. "Yo no había tirado un penalti en m vida". Iker Casillas; en la defensa, Sergio Ramos, Joan Capdevila, Carlos Marchena y Carles Puyol; en el centro del campo, Marcos Senna, Xavi Hernández, Andrés Iniesta y David Silva y en la delantera, David Villa y Fernando Torres. En el transcurso el partido entraron Cesc Fábregas, Santi Cazorla y David Güiza, que sustituyeron a Xavi, Iniesta y Torres. Ocurrió el 22 de junio de 2008 en el Ernst Happel Stadion de Viena.

En aquel grupo estaba, de manera sorprendente, el catalán Sergio Garcia, que jugaba para el Real Zaragoza, equipo que esa temporada había bajado a Segunda división. "Me llamó el míster, me dijo que me lo había ganado y me dio la mejor noticia que me han dado en la vida", recuerda aquel delantero fino, que hoy trabaja para la escuela formativa de la Damm. Jugó contra Grecia el tercer partido de la fase de grupos y más allá del título, que claro, también, recuerda el ambiente generado en aquel grupo: "Nos lo pasamos muy bien, muy bien. Si algo recuerdo es el ambiente, la piña que formamos. Luis era muy exigente, pero muy querido por todos".

De aquel grupo, en la selección, sobreviven tres personas: Paloma Antoranz, del departamento de prensa, Limones, de logística y el fisio Galán. Lo tres hicieron la tripleta mágica. Euro'2008, Mundial'2010 y Euro'2012. Aunque Paloma, que este año ha vuelto a la línea del frente tras pasar por la Olímpica, plata, y la sub-21 otro título, los últimos años, matice: "Yo nunca he ganado, han ganado ellos, los entrenadores y los futbolistas. El resto ayudamos, yo al menos, a que estén cómodos". No busca comparaciones entre este grupo y aquellos que con Luis y Del Bosque levantaron las últimas dos Eurocopas: "Ni mejores ni peores. Guardo un gran recuerdo de aquellos dias en Suiza, en Austria en Polonia y en Ucrania. Muy buena gente, como éstos. Este grupo está lleno de ilusión, tiene todo el futuro en sus manos y por supuesto, se ha ganado estar donde está", dice la responsable de organizar las relaciones de los futbolistas con los medios.

La experiencia de los JJ.OO le demuestra que llegar a una final y perderla es un orgullo, porque como le recuerda haber escuchado decir a Del Bosque, "en el fútbol hay más países que en la ONU. Las finales las juegan dos y si eres la mejor de las 209 que luchan por ganar el titulo, es mucho, pero también lo es jugar la final, así que estos chicos pueden estar muy orgullosos de lo que han conseguido, porque no es fácil llegar a donde han llegado".

Antonio Limones es otro de los míticos empleados de la federación. Lleva más muescas en el revolver que Billy 'El niño'. Lleva una semana buscando billetes y hospedaje para mil personas –familiares de los jugadores, de federativos, exfutbolistas...- así que no le da la vida, pero tiene callo. En un momento de paz, por decirlo de alguna manera, atiende a Relevo y admite: "Del 2008 a hoy, la evolución ha sido abismal. Hemos pasado de viajar 50 a viajar 150, mas del doble. Ahora tenemos nutricionista, readapatador, dos personas que me ayudan, siete de prensa, en el cuerpo técnico eran cuatro y son doce... Es tremendo, a mejor". Se ríe al recordar la concentración en Polonia, cuando la gran preocupación era "que cerraran bien las cortinas, porque amanecía muy pronto".

Responsable de escoger los hoteles de concentración, como este en Alemania en medio de la Selva Negra, dice que los criterios se basan prioritariamente en que las instalaciones sean cómodas, que tengan espacios comunes que permitan zona de recreo y, por encima de todo, que las distancias al campo de entrenamiento, "lo mas importante", sostiene, sean minimas, además de estar bien ubicadas, cercanas a un aereopuerto y a una ciudad grande que permita dar soluciones, por ejemplo, hospitalarias... Y cierra Limones, ángel de la guarda de la selección: "Sólo espero que acabe como acabamos en Viena o en Kiev: celerando el título".

Solo Fernando Galán, el fisio, acumula más horas de servicio en la Roja que él. Junto a los futbolistas, entrenadores y trabajadores de la selección se mueve un ejército de periodistas. Los hay que estuvieron en Viena y en Kiev, y hoy estarán en Berlin, Como Pablo García Sacristán, del madrileño barrio de Villaverde. "jugó" las dos anteriores para el diario Marca y ahora trabaja en la Federación. A muchos nos extraña porque aunque no es mal tio, como fotógrafo es una piltrafa, pero bueno. "Desde fuera y desde dentro siempre he vivido muy buen rollo. En Neustiff en el 2008 comían en la misma pizzería que nosotros cuando tenían libre; la zona donde hemos vivido en Alemania era muy parecida en cuanto a tranquilidad y las instalaciones a aquella de Austria", recuerda. Y añade al evaluar la relación de este equipo: "es evidente que el buen rollo le da un plus a cualquier equipo".

"Estar dentro hace que lo vivas más intenso, porque estás 24/7 pendiente. Cuando curraba para el Marca tenía un poco más de libertad, que te voy a contar, ahora tienes menos contacto con los compañeros. Ahora la llegada es de otra manera , el Covid hizo mucho daño también, y quieras o no, mi manera de trabajar ha cambiado mucho, pero me lo sigo pasando muy bien". Dice Pablito, con la cara del Che tatuada en la pantorrilla, que este grupo es ilusión pura y que en eso, le recuerda mucho a la concentración de Austria. Y que quiere que ganen, porque quiere otra copa para el barrio. Y el barrio se defiende, ¿o no, niño?.

Pablito tiene una singular relación con VSolo icente Del Bosque, fraguada en el respeto y la confianza de quienes siempre van de cara, En la Euro de Polonia y Ucrania, mandaba Del Bosque a un equipo que hizo historia y ahora, desde Madrid, recuerda sin nostalgia y con cariño aquellos dias . "El recuerdo no puede ser más agradable", dice. "Veníamos de ganar un Mundial, España era la vigente campeona de Europa, pero a pesar de la exigencia hicimos un buen campeonato, lo vivimos en un buen ambiente, más corto que ahora, porque no había cruce de octavos. El equipo jugó bien y aunque no empezamos bien, porque empatamos con Italia, acabó de la mejor manera, jugando un gran partido en la final, goleando y conquistando el titulo, que no se puede pedir más".

Del Bosque posa delante de una imagen con la Selección levantando la Euro de 2012.  EFE
Del Bosque posa delante de una imagen con la Selección levantando la Euro de 2012. EFE

Recuerda que, por supuesto, llegaron con dudas a ese partido contra los italianos, que venían con un día menos de descanso, pero confiados. "Habíamos jugado bastante bien, asi que dudas teníamos las propias de quien afronta una final, pero las sensaciones eran buenas y jugábamos bien". Dice que aquel equipo combinaba mucho por dentro porque jugaron sin 9 y dejo la banda izquierda libre para que subiera Jordi Alba, un crío entonces, que apareció en escena para hacerse un nombre. "Apenas acababa de debutar y fue una de las estrellas del Europeo. Venía a sustituir a Capdevila, que había sido un pilar del equipo en el Mundial y lo cierto es que hizo un torneo extraordinario. Impresionante. Yo no sé si la gente lo recordará, pero yo sí, estuvo espectacular".

"Yo le aviso de que le vas a llamar pero ya sabes como es", dice antes de acabar la conversación con Don Vicente, cuando le adviertes de la intención de contactar con el que siempre fue su mano derecha, Toni Grande. Y será por eso, pero resulta que te pilla el teléfono a la primera, súper amable. "Sí, claro, pues claro que me acuerdo de ti", admite al descolgar el teléfono. Y tras un buen rato de cordiales intercambios de "¿qué tal la familia?", "¿dónde andas?", y esas cosas, te avisa de que está siguiendo en casa el campeonato, pero lo dice sin ninguna acritud, porque no le echa en cara a nadie aue la federación a estas alturas no le haya invitado a pasar por Alemania. Tampoco le hace falta. Él siempre fue así, discreto y elegante como nadie. Tampoco dice emocionarse demasiado porque bastante sufrió en su día, en Sudáfrica, cuando ganaron el Mundial en Kiev, en aquella Eurocopa, en la que sabe, "hicimos historia, eso es verdad".

Aunque reconoce, "la final igual fue un poco más fácil de lo esperado, será porque ellos llegaron más castigados, se quedaron con diez y nosotros jugamos muy bien, todo sea dicho". Y es que, admite, "teníamos muy buenos jugadores". Aunque también es consciente de que durante el camino recibieron alguna que otra crítica por la decisión del jefe de prescindir de un 9 típico: "Si, teníamos gente con buena llegada, Silva, Cesc, Villa, gente que leía bien entre líneas, que finalizaba bien y preferimos usarles a ellos antes que a un 9 referencial, mas estático y la verdad, pues nos salió bien. Pero es que era un buen equipo".

No deja pasar la ocasión Toni Grande al reconocer que tuvieron la suerte de recoger las migas del trabajo de Luis Aragonés. "Llegamos después de que ellos ganaran en el 2008 y quieras o no eso ayudo. Es cierto que cambiamos algunas piezas, bastantes, pero la base era aquel grupo que había roto la maldición y eso ayudó mucho", admite quien dice estar deseoso de ver de nuevo ganar a España. "Pues claro, sufro lo justo, que bastante mal lo pasé. Soy un hombre tranquilo ahora ante la tele, pero esperanzado, porque sé que están jugando muy bien, son buenos chavales y creo que lo pueden conseguir".

Lo mismo piensa Don Pedro Rodríguez, Pedrito, probablemente el futbolista español más laureado de la historia, con títulos en el Barça, en Inglaterra y, por supuesto, con la Roja, que recuerda aquella Eurocopa del 2012 como un momento "muy emotivo, la verdad. Lo pasamos muy bien y además, la ganamos". Dice que del partido que más se acuerda fue el de la final contra Italia. "Probablemente sea uno de los mejores que he vivido en la selección, fuimos muy superiores, con Cesc, con Silva, Xavi, Andrés, un partidazo. Luego ya con la expulsión de Motta tuvimos muchos más espacios pero en todo momento fuimos mejores. Creo que fue el broche de oro a una época del fútbol español. Nos reímos mucho. Me acuerdo mucho de aquellos cruasanes y colacaos en la habitación de Pepe Reina, las partidas de cartas y los partidos en la Play. La verdad es que tuve mucha suerte de disfrutar de aquel grupo. Y tengo la sensación de que este grupo se lo está pasando bien, por eso gana. Porque si no tienes un buen grupo, no ganas. Solo espero que ellos también ganen, que sigan jugando tan bien y consigan su objetivo por que se lo merecen. Y se despide al grito de "¡vamos España!"

Iniesta hizo doblete. "Los recuerdos son buenísimos. En el 2008 llegamos con incertidumbre, era una transición, pero un grupo compacto y con un entrenador que nos dio toda la confianza del mundo. Fue un torneo sensacional desde el primer dia. El partido de Italia fue el punto de inflexión para lo que vino después". Admite que la de 2012 fue distinta, porque el equipo también había cambiado en tanto en cuanto habían pasado cuatro años y también era diferente el entrenador. "Aquel equipo tuvo mucha autoridad, mucha confianza, fue muy superior en todo momento. Hicimos algo histórico revalidando el título y además, siendo campeones del mundo, cosa que creo nunca hizo nadie ni ha vuelto a hacer nadie".

Y si algo le deja esos recuerdos es una sensación. "Soy feliz de haber estado allí". Y ahora, viendo jugar a esta España se limita a decir: "La veo jugar muy bien, asi que tengo mucha confianza de que puedan ganar la final. Inspira confianza, es un grupo que sabe lo que tiene que hacer, están dando un nivel muy alto, está muy comprometida más allá del talento. Las sensaciones son buenísimas. Ojala culminen el grandísimo trabajo que han hecho estas semanas".

Hoy, a las 21.00, en Berlin, espera Inglaterra. Ellos ya fueron campeones. Pero en cierta manera, esperan volver a serlo.