EUROCOPA | ITALIA - ALBANIA

Las normas de Spalletti inspiradas en los 'All Blacks': "Deja la camiseta en un lugar mejor"

El "aquí no quiero idiotas" del técnico, lema del equipo neozelandés, es solo una pincelada de su filosofía basada en el libro sobre la cultura de la selección de rugby.

Luciano Spalletti, seleccionador italiano, firmando autógrafos después de la sesión de entrenamiento. /GETTY
Luciano Spalletti, seleccionador italiano, firmando autógrafos después de la sesión de entrenamiento. GETTY
Alberto Martínez

Alberto Martínez

Düsseldorf.- Quizás por la edad, esos 65 años que se aprecian en las arrugas y en el poso con el que transmite sus mensajes, o por su afición a la lectura y al pensamiento, como ya dejó entrever cuando recurrió al filósofo Arthur Schopenhauer para definir a Diego Maradona ("el talento alcanza objetivos que otros no alcanzan, el genio alcanza objetivos que otros no ven"), Luciano Spalletti está siendo el filósofo de esta Eurocopa que recién comienza. Primero fue prohibir jugar con la Play Station en las habitaciones hasta las tres o cuatro de la mañana, así como otras medidas en las que se fomentaba la socialización, como reducir el uso de los auriculares, de teléfonos y de la tecnología que, con abuso, impidiera la concentración del futbolista. O la cohesión de grupo. O la creación de una cultura que fragüe un equipo ganador, inspirada en el libro Legacy de James Kerr que detalla el liderazgo que impera en los All Blacks.

Spalletti ya dio pistas sobre su lectura en febrero, cuando literalmente apuntó que "no quiero idiotas", una de las frases más destacadas de un manual del liderazgo y de la construcciones de equipos del que ha tomado nota el propio seleccionador, y como se puede seguir apreciando en sus frases más destacadas. Las últimas, las de este viernes previo al debut ante Albania. Siempre un revolucionario del fútbol de ataque en un país con tradición al cerrojo.

"Somos los protagonistas del sueño de todo italiano que, de niño, salía de la escuela con el balón y volvía a casa por la noche sudoroso y con las rodillas despellejadas. Para nuestros compatriotas somos héroes, gigantes, tenemos que darlo todo en el partido", explicó el entrenador, que ha llegado a esta Eurocopa con un discurso más emocional e identitario que otros seleccionadores, poniendo los valores del grupo por delante de las particularidades tácticas.

Los rituales que unen a Lomu con Donnarumma y Buffon

Como ocurre con los All Blacks, uno de los puntos clave es crear una cultura. Una manera de trabajar que prevalezca con valores alterables porque "es como un organismo vivo, que evoluciona" y por eso "los rituales son esenciales para crear confianza y conectar emocionalmente". Una de estas figuras en Italia es la de Gianlugi Buffon, un mito del Calcio y de la Azzurra por todo lo que significó. Un ejemplo que ahora hace de enlace con los jugadores y que sustituye al fallecido Vialli.

En Legacy se habla del momento en el que Jonah Lomu, el neozelandés más famoso de la historia tristemente ya fallecido, llega a los All Blacks. "John Kirwan, un emblemático jugador, fue el que le dio la primera camiseta negra. Jugaba en su posición. Le dijo, 'lo has conseguido, disfrútalo'. Pero luego añadió: 'esto es solo el principio, ahora debes ser el mejor all black que ha llevado siempre el número 11". Buffon actúa de Kirwan en Italia, es el confesor de todos los jugadores, el motivador, donde van a parar todos los problemas individuales que debe resolver desde su óptica y experiencia, como explica La Gazzetta.

Los “héroes” de Spalletti, los “antepasados” de los All Blacks

"Héroes", "gigantes", "compatriotas del sueño"... Las reflexiones tribales de Spalletti conectan con otra de las lecciones de Legacy, cuando habla de "ser un buen antepasado". Kerr integra a los all blacks en una comunidad mucho más grande, porque ni juegan solo por ellos sino por su gente y por sus antecesores: "Los muchachos de los All Blacks juegan por los que han llevado la camiseta antes y eso es más intimidante que los rivales. Hay que dejar esa camiseta en un lugar mejor". O "la vida no es una vela corta, sino una antorcha que sostengo y que debo pasarla más brillante a las siguientes generaciones".

La cultura de Spalletti, a quien la llamada de Italia le pilló en su teórico año sabático tras su éxito con el Nápoles, contrarresta el siempre convulso fútbol italiano, tan propenso a los desastres y a la fractura como a las grandes gestas. Y él espera que esta Eurocopa traiga lo segundo... y deje la camiseta de Italia en un lugar mejor como intentan hacerlo cada generación de All Blacks.