EUROCOPA | INGLATERRA - SUIZA

El jugador del Prat que intimó con los Bellingham en el Birmingham: "Era nuevo y siempre se preocupaban por mí"

Miguel Fernández compartió vestuario con la estrella de Inglaterra, héroe con su chilena ante Eslovaquia.

Miguel Fernández, en el Birmingham City. /BIRMINGHAM CITY
Miguel Fernández, en el Birmingham City. BIRMINGHAM CITY
Marc Mosull

Marc Mosull

Miguel Fernández (Gavà, 2000) debutó con el primer equipo del Birmingham City el 22 de julio de 2020, el mismo día que Jude Bellingham se despedía del club británico para poner rumbo a Dortmund, pues el Borussia había pagado casi 30 millones de euros para fichar al centrocampista blue de apenas 17 años. No coincidieron sobre el césped durante los 90 minutos porque el futbolista catalán entró en el descuento y Bellingham había sido sustituido un cuarto de hora antes, pero sí que lo hicieron cuando terminó el encuentro, el último de la temporada.

Jude Bellingham, en su despedida. Miguel está junto a su hermano, de blanco.  INSTAGRAM
Jude Bellingham, en su despedida. Miguel está junto a su hermano, de blanco. INSTAGRAM

"Tras el partido le hicieron un acto de despedida en el terreno de juego, y me acuerdo de que me dijo 'ven, quédate aquí conmigo'. Estaban su hermano y sus mejores amigos de Birmingham, los que habían estado toda la vida con él; fue muy especial que me invitara a estar con ellos. Es un recuerdo que tengo grabado", rememora con cariño Miguel Fernández, que desde su llegada al Reino Unido compartió muchos ratos junto a Jude y Jobe, hermano del actual jugador del Madrid.

Fernández aterrizó en el Reino Unido porque, cuando era juvenil en el Cornellà, el presidente del club blue, que estaba en Cataluña, se fijó en él en un partido ante el Barça. A finales de 2018, pasó unos días a prueba en el conjunto británico, y en verano de 2019 firmó un año con el sub23 del Birmingham City. Pese a tener 16 años recién cumplidos, en aquel equipo también jugaba Jude Bellingham.

Los Bellingham le ayudaron a integrarse

"Pasaba mucho rato con él y solíamos comer juntos porque yo hice grupo con los chavales que ya estaban el año antes y ellos se llevaban muy bien con Jude, que es un chico diez y siempre va de cara. También tuve mucha relación con su hermano, que era sub18, pero que subía a entrenar con nosotros a menudo", reconoce Fernández, a quien los Bellingham le ayudaron a integrarse en la ciudad y al equipo. "Además, de escucharlos a ellos y al resto del grupo, empecé a aprender inglés", añade el de Gavà.

"Me trataron muy muy bien y siempre intentaban que estuviera a gusto. Yo era el nuevo y siempre se preocupaban por mí", comenta el actual jugador del Prat que, en lo personal, recuerda especialmente una celebración de cumpleaños junto a ellos: "Fuimos tres o cuatro del equipo a comer fuera con ellos dos y nos lo pasamos muy bien. Te ríes mucho con ellos porque son unos guasones".

“Tenía cositas de jugador diferencial”

"Cuando yo llegué, Jude Bellingham llevaba muchos años en el club y lo veían como la gran promesa del Birmingham, era importante para la entidad que aquel año debutara con el primer equipo. Y a principios de liga, hubo algunas lesiones y lo pusieron a jugar. Ya se quedó y creo que fue el futbolista que más minuto tuvo", desvela un Miguel Fernández, que estuvo presente en su debut oficial, a finales de agosto del 2019.

"Se notaba que tenía una chispa especial. Era más niño, pero tenía cositas de jugador diferencial", explica su excompañero, que arrancó y terminó el curso compartiendo vestuario con Jude, pues a finales de temporada le dieron a Miguel Fernández dorsal del primer equipo (28) y acabó la campaña con los mayores, debutando en la última jornada: "Fue muy emocionante. Imagínate lo que significó para mí jugar en Championship".

El debut fue el cenit de su paso por el Birmingham, una experiencia que supuso "un antes y un después" en su carrera y en su vida. "Nunca había estado solo, separado de mi familia, y al principio, lloraba noche tras noche. Pero, los chavales me ayudaron mucho en mi integración, a no pasarlo mal. Visto con perspectiva, no me arrepiento de nada, y mi primer año en el club fue de lo mejor que he vivido en el fútbol", admite con emoción Fernández.

“Está a nivel de Balón de Oro”

Miguel ha perdido el contacto con Jude, pero no con su hermano. "Hace unos días le escribí por WhatsApp", comenta. Pero sí que sigue de cerca y se alegra de los éxitos del futbolista del Madrid: "Se le veían muchas cosas, pero sí que me sorprende un poco que tan joven ya esté a nivel de Balón de Oro y que se haya convertido en el líder del Real Madrid. Solo tiene 21 años". De lo que no tenía ninguna duda es de su adaptación al club blanco: "Sabía que iba a encajar muy bien porque tiene ese coraje y ese gen ganador tan del Madrid. Le gustaba ganar siempre. Si perdía, estaba rallado. Siempre ha sido así de competitivo".

"Estaba en un bar viendo Inglaterra ante Eslovaquia, y en el minuto 90 dije 'esperaros, que todavía no están eliminados'. Y a los cinco minutos sale el bicho y mete esa chilena… es que solo puede hacerlo él. De verdad. Es ese gen, esa garra tan suya...", relata Fernández sobre el gol de la Eurocopa, el que evitó que los Three Lions, favoritos al título, se fueran para casa antes de lo previsto.

Cuando Bellingham se marchó al Dortmund, Miguel Fernández renovó una temporada más con el Birmingham, aunque no volvió a tener minutos con el primer equipo y a mitad de la siguiente temporada regresó a España para jugar en el Guijuelo. De ahí fue dando pasos hacia su regreso a casa y tras pasar por Huesca B y el Badalona, fichó por el Prat, su actual equipo. El talentoso centrocampista de Gavà se quedó a las puertas de subir a Segunda RFEF esta temporada tras caer en el playoff de ascenso contra l'Hospitalet.

Miguel, abrazado a Jobe en la despedida de Jude Bellingham.  INSTAGRAM
Miguel, abrazado a Jobe en la despedida de Jude Bellingham. INSTAGRAM

Pronto se cumplirán cuatro años del debut de Miguel Fernández en Championship y la despedida en el Birmingham de Jude Bellingham, cuyo abrazo en su última noche como blue lo guarda como un verdadero tesoro el actual futbolista del Prat, que esta tarde no perderá detalle del decisivo partido de cuartos entre Suiza e Inglaterra, selección a la que le une su amistad con Jude Bellingham, su estrella.