EUROCOPA 2024

Philipp Lahm bendice la nueva patata caliente de Flick: "El Barcelona, hoy, no es una misión fácil para nadie"

El legendario defensa del Bayern y de la selección alemana campeona del mundo es ahora el director de la Eurocopa que empieza hoy en Múnich.

El director de la Euro 2024, y leyenda de la selección alemana y del Bayern de Múnich, Philipp Lahm/RELEVO
El director de la Euro 2024, y leyenda de la selección alemana y del Bayern de Múnich, Philipp Lahm RELEVO
Sergio Fernández

Sergio Fernández

Múnich.- ¿Os acordáis de Philipp Lahm, no? Sale en una de las fotos más importantes de nuestro fútbol, muy a su pesar... 29 de junio de 2008, estadio Ernst Happel, final de la Eurocopa, la de Luis Aragonés. Fernando Torres corre, parece que es imposible que llegue a un balón, y menos en carrera contra nuestro protagonista de esta historia, que pasaba por ser uno de los defensas más rápidos y fiables del mundo. Pero llega. De milagro. La pica por encima de Lehmann y marca el único gol del partido. Increíble. Ballack (o Wallace, como le llamaba Luis) no sabía dónde meterse...

Después de aquella final, Lahm (Múnich, 1983) ha tenido tiempo de sobra para resarcirse. Ganó el Mundial de 2014 en Brasil, la Champions (y mil cosas más) con el Bayern y se ganó con toda justicia su estatus de leyenda del fútbol bávaro. No sólo con su juego, por cierto, sino también con su inteligencia y con su compromiso social. Hoy es el director de la Eurocopa 2024 que organiza su país y se atreve con un discurso que va mucho más allá del mainstream petardo futbolero: sostenibilidad, diversidad, unión de culturas, transparencia, seguridad y crecimiento son las bases de una narrativa que no estamos acostumbrados a escuchar en otras áreas de gobernanza deportiva.

Ni en las formas: Lahm nos ha citado en una antigua cafetería, pequeña, de esas con buen rollo y ambiente futbolero. Mesas de madera, pretzels, cafe tranquilo... No llega a la cita rodeado de cámaras ni de agentes de seguridad, sino en su bicicleta, que coloca en la puerta. Hay un pequeño escenario, no más de 15 periodistas de todo el mundo le escuchan respetuosamente: New York Times, The Guardian o El País, entre ellos. Es mucho más una charla que una rueda de prensa. No hay micros, de hecho.

Casi ni pega preguntar por temas tan locales (y quizá pasajeros) como el nuevo entrenador del Barça, con el que ganó la Copa del Mundo en Brasil cuando Hansi Flick era asistente de Joaquim Low. También por su amigo Xabi Alonso, o por aquel gol de histórico de recuerdo para los españoles, que a él no le hace tanta gracia. Sobre la llegada un alemán a la ciudad condal, a Lahm le invade un sentimiento de orgullo patrio, aunque desliza que probablemente no es el mejor más sencillo para entrar en Can Barça: "Es una alegría para todos los alemanes ver a nuestros entrenadores trabajando en clubes top. Quizá en este momento el Barcelona no sea una misión fácil para nadie. Es un gran reto y le deseo lo mejor", asegura sobre la primera.

En cuanto a la segunda es que es muy buen amigo de otro de los hombres de moda en el fútbol aleman: Xabi Alonso. Su histórica temporada en el Bayer Leverkusen no hace más que demostrar lo que, todos los que le conocen, tenían clarísimo: en él se veía, desde hace mucho, un entrenador de clase mundial: "He tenido el privilegio de jugar con Xabi y también la complicación de jugar contra él. Ya como jugador era un auténtico estratega táctico. Y ha aprendido de los mejores. Tenía unas condiciones buenísimas y estaba claro que iba a ser entrenador. Y uno de los buenos".

Lahm, manejando su propia bici, abandona la reunión con periodistas en Múnich.Relevo

"¿Y la tercera pregunta cuál era? No la recuerdo, perdona. ¿El gol de Torres en 2008? Oh, gracias por la pregunta [se levanta y hace el amago de marcharse, entre risas]. Ya en una Europeo sub 19 perdimos también 1-0 contra Fernando Torres. Y pocos años después, en la final de la Eurocopa, lo volvemos a encontrar...". ¿Tuvo suerte en aquella jugada?, insistimos. Lahm vuelve a reír: "Yeah for sure" (sí, claro)".

Seguridad, la sombra de la extrema derecha y un 'palito' a FIFA

Está a punto de empezar el torneo. Son los días de más prisas y más nervios sobre todo en temas de seguridad. En Alemania hay una mucha polémica por el avance, en las últimas elecciones europeas, de partidos de ultra derecha radical (no sólo en el país, sino en todos los que lo rodean). Se han llegado a realizar encuestas vergonzosas sobre si la selección alemana era "white enough" (suficientemente blanca). Lahm tira de experiencia personal para dejar clara su postura: "No tiene sentido. Yo he crecido jugando al fútbol. En clubes donde no importa de dónde vienes y así es como pienso. Me parece muy sorprendente porque somos una nación tolerante, con diversidad, y ese espíritu no es lo que pretende este torneo: que es unir". "La selección tiene que ser un equipo y convivir y competir sin importar de dónde vienes o cuál es tu apariencia. Mi hijo es 11 años y juega en un club de Múnich. Allí aprende desde pequeños que no importa lo ricos que sean sus padres, ni sus creencias, ni su apariencia, sino lo que es jugar todos juntos y la importancia de ser un equipo".

Philipp Lahm, sobre Flick, Xabi y el gol que le marcó Torres en la final de 2008.Relevo

En cuanto a la seguridad, como siempre, la posición oficial es la de absoluto control de la situación y de transmitir tranquilidad. Las ausencias de Rusia e Israel han sido una ayuda para elaborar todo el protocolo. "Tenemos un contacto directo con la seguridad y con las policías internacionales, que están cooperando de forma impecable. Todas las 24 naciones representadas en el torneo tiene apoyo de sus propias Fuerzas de Seguridad. Para Alemania, la seguridad es la prioridad número 1, así que estamos preparados", sentencia el exlateral del Bayern, en su papel más ejecutivo como presidente de Comité Organizador de la Eurocopa.

Este nuevo papel directivo del excapitán de Alemania muestra, abismales a cómo sería, por ejemplo, una comparecencia similar de Pedro Rocha, que apenas ha realizado un par de entrevistas "de confianza" en 10 meses, sin exponerse nunca a preguntas abiertas (y descontroladas) de varios medios. Por ejemplo, no regateó la comparativa entre formas de gobernanza, ¿Ceferin o Infantino?: "Conozco UEFA por los últimos seis años y no diría que es lo mismo que FIFA. Diría que en Europa hay otras reglas y categorías que en FIFA".

Alemania y el «tapado» que quiere Lahm

Volviendo al balón, el director de la Euro tiene mucha fe en su selección, aunque para bien del torneo mantiene la esperanza de que haya una pequeña revolución: "Alemania tiene muy buenos jugadores de forma individual, eso está claro, pero van a tener que combinar bien y jugar como un equipo. Con la ilusión general de jugar en casa, y las esperanzas puestas en el campeonato, deben tener serias opciones. Por lo demás, están las grandes naciones de siempre pero, en este caso, como director, sólo espero que aparezca alguna sorpresas, que algún tapado llegue muy lejos, a semifinales por lo menos. Eso sería muy emocionante".

"El objetivo de la Eurocopa es ver gran fútbol y compartir una experiencia buena todos juntos. Queremos también un torneo moderno, que incluya una estrategia de sostenibilidad y de compromiso social. Veo el fútbol de forma global, y no sólo en la parte del espectáculo", añade.

En pocas horas arranca la Eurocopa 2024 y él sabe lo que es un partido así. De hecho protagonizó uno, en 2006, en su propio país. Y hasta marcó: "Estuve lesionado antes del torneo y no tenía claro si iba a poder jugar en aquel partido inaugural. Fue increíble marcar ese primer gol en ese partido, ante mi afición. En ese momento te das cuenta de que significas más que simplemente fútbol para la gente. Fue increíble experimentar la energía y la belleza de aquellos días en el país".