EUROCOPA | TURQUÍA

Los peores momentos de Güler y una "humillación" para explicar un gesto que ha dado la vuelta al mundo

El jugador del Madrid se erigió en líder de la clasificación a cuartos de Turquía y sacó su versión más desafiante.

Arda Güler y su desafiante gesto ante Austria./Getty
Arda Güler y su desafiante gesto ante Austria. Getty
Jorge C. Picón

Jorge C. Picón

Esta Eurocopa está sirviendo, entre otras cosas, para confirmar que Arda Güler (19 años) es el "talento generacional" que esperaban en el Real Madrid. El adolescente saca a relucir su mejor versión y, en el primer partido de Turquía en la fase de KO, se erigió como líder de la selección otomana. De sus botas nacieron los dos goles que sirvieron para eliminar a Austria (1-2) y comandó el juego de los de Montella en lo futbolístico y en lo emocional con sólo 19 años.

Además de su fútbol, un gesto dio la vuelta al mundo. En el minuto 59 lanzaba un córner que se transformaba en el 2-0 para los suyos. Tras recibir insultos y el lanzamiento de algún que otro objeto desde la grada, Arda se daba la vuelta, miraba a la grada y se señalaba la oreja, como diciendo "no os escucho". Una versión no antes vista en un chico bueno y que se explica haciendo un repaso de su último año.

Él mismo ha reconocido que ha pasado algunos de los peores momentos de su corta carrera desde que llegó a Madrid. Un futbolista acostumbrado a brillar sobre el campo que no ha contado con apenas minutos ante los galones de los Kroos, Modric, Valverde, Bellingham o Camavinga. Lloraba después de entrenamientos y se desesperaba en los banquillos de LaLiga. Pero en Valdebebas comentan que esto le ha hecho más fuerte. Más maduro, como se demuestra ahora que se echa a todo un país a la espalda. Arda, que siempre ha tenido carácter, lo saca a relucir ahora en su transformación a uno de los villanos de la Eurocopa. De niño talentoso a hombre a batir.

Arda Güler, en el gimnasio.
Arda Güler, en el gimnasio.

Esa transformación también pasa por el aspecto físico. Horas y horas de trabajo en el gimnasio, tanto en la ciudad deportiva como en casa, para convertirlo en un portento. El cuerpo técnico y los preparadores físicos del Real Madrid sabían que su mejora definitiva pasaba por aumentar su fuerza y así ha sido. Las fotos no engañan.

Pero más allá del club blanco, Turquía afrontaba una revancha personal contra Austria. En marzo la selección de Ragnick los goleaba en un amistoso (6-1). Tras la dura derrota los jugadores otomanos sufrieron burlas por parte de los austriacos, en lo que consideraron una "humillación". Esto se suma a que, antes del encuentro, algunos aficionados austriacos menospreciaban sobre el nivel de los jugadores turcos.

Por ello, tanto Güler como toda la selección salió extramotivada al encuentro. Se vio con un gol en el primer minuto y demostrando carácter para eliminar a la que apuntaba a ser una de las revelaciones de esta Eurocopa. Arda comando lo que para ellos fue una batalla llena de tensión en la que el talento de un adolescente que ya es líder en su país decantó la balanza.