SELECCIÓN ESPAÑOLA

Un "qué piensas de Luis" que cerró filas en España: De la Fuente cambia dudas por renovación

En pocos meses se ha pasado del "se la juega" a la voluntad de ampliar su vinculación tras este parón.

De la Fuente, antes de un entrenamiento./RFEF
De la Fuente, antes de un entrenamiento. RFEF
Sergio Santos

Sergio Santos

Los casi tres meses que pasaron entre el partido de clasificación para la Eurocopa perdido contra Escocia (28 de marzo) y las semifinales de la Nations League ante Italia (15 de junio) fueron muy largos en Las Rozas. Con sólo dos partidos y poco tiempo para trabajar, la Cadena SER lanzó antes de la concentración de junio una bomba que llevaba semanas siendo el runrún en algunos círculos de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF):Luis de la Fuente se la jugaba en ese parón de junio.

Entrenamiento de España en Chipre. EFE

El técnico riojano aceptó con normalidad la circunstancia de un partido a todo o nada, porque es algo a lo que estaba más que acostumbrado en categorías inferiores, pero aquella filtración le molestó mucho porque venía de dentro de la propia RFEF. Tras únicamente diez días de concentración se ponía en duda un proyecto que estaba pensado para año y medio. Además, lo que peor sentó al cuerpo técnico es que la información fue contada con poco disimulo y sin que el entonces presidente, Luis Rubiales, se hubiera planteado en ningún caso el futuro del seleccionador después de tan poco tiempo. Es decir, algunas personas externas a la parcela deportiva en Las Rozas se tomaron licencias que no les correspondían.

Los ataques después de perder contra Escocia no se hicieron esperar tampoco en los medios de comunicación. Algunos le tenían ganas. "No recordaba un ridículo así desde la derrota contra Chipre con Clemente", se escuchó en un círculo periodístico en los pasillos de Hampden Park, donde España cayó ante los escoceses (2-0). Una comparación del todo desmedida, teniendo en cuenta que el tropiezo llegó por dos errores puntuales en defensa y que La Roja tuvo varias oportunidades claras. Por no hablar de la diferencia de nivel entre aquella Chipre de 1998, sin jugadores profesionales, y una Escocia donde la mayoría de sus futbolistas actúan en la Premier.

Respaldo total del vestuario

España, en uno de los primeros entrenamientos de De la Fuente. RFEF
España, en uno de los primeros entrenamientos de De la Fuente. RFEF

Todo este caldo de cultivo llegó al vestuario, donde casi todos los internacionales conocían a De la Fuente desde hace muchos años. Lejos de dudar, cerraron filas alrededor del riojano, algo que fortaleció al técnico. También le sirvió para acotar aún más su círculo de confianza, para saber que algunos de los que le daban abrazos cada día después lanzaban críticas en otros círculos. "¿Y tú qué piensas de Luis?", preguntaban algunos empleados de la RFEF para generar dudas y corrillos.

España no sólo dio buena imagen en aquella Nations League, sino que volvió de Países Bajos con el título bajo el brazo después de dejar en la cuneta a dos potencias europeas (Italia y Croacia). Un triunfo que afianzó la idea que vieron en De la Fuente quienes confiaron en él después del fracaso de Luis Enrique en el Mundial: es un entrenador que, por encima de todo, fabrica grupos que compiten en los momentos de la verdad.

La buena dinámica tuvo continuidad en los dos siguientes parones, donde el seleccionador estuvo en el foco por motivos extradeportivos (se disculpó sin excusas por los aplausos en la asamblea) y en los que La Roja alcanzó la excelencia en la goleada a Georgia en Tbilisi.

Se busca una renovación

Con las victorias ante Escocia y Noruega en octubre se certificó de forma matemática el pase a la Eurocopa y, ahora sí, existe unanimidad en Las Rozas: De la Fuente es el seleccionador idóneo para este proyecto. Una circunstancia en la que siempre confiaron desde la parcela deportiva. De ahí que, tal y como informó Relevo, quieran ofrecerle la renovación hasta 2026 después de este parón.

Los jugadores, por su parte, se sienten felices con el clima deportivo que han conseguido en la RFEF. Casi todos valoraban el trabajo de Luis Enrique a nivel táctico, pero terminaron desgastados por el constante ruido mediático que se generaba en cada concentración. Ahora ven la llamada de La Roja como la oportunidad perfecta para cambiar el chip del día a día de los clubes y, sobre todo, creen firmemente en la idea de que son candidatos a ganar la próxima Eurocopa.