La reinvención de Koundé: de no querer ser lateral a convertirse en uno de los mejores de Europa
El futbolista francés conforma junto a Saliba, Upamecano y Theo la mejor línea defensiva de la Eurocopa.

Hace apenas un año, Jules Koundé asumía con cierta resignación lo que empezaba a ser una realidad. A pesar de llegar al Barça como un central de presente y enorme futuro, desde 2022 apenas ha jugado en esa posición más allá de algunos tramos forzosos, motivados por lesiones. "No me incomoda jugar de lateral, pero todo el mundo sabe que soy central". Un eslógan que apuntaba algo que todo el mundo ya empezaba a olvidar, y que con el paso del tiempo ya da igual. Koundé, por encima de todo, jugador, un defensor completo y versátil al que esta Eurocopa, a la que llega tras un 2024 fantástico, le está ayudando a perfilarse como uno de los mejores laterales del continente. ¿Qué eres, Jules?
La abundancia de Francia, por nombres, perfiles y talento, ha obligado a Deschamps a situar a Koundé también como lateral de un tiempo a esta parte, una decisión que ya no es temporal, y parece haber modulado a Jules en un futbolista más habituado a vivir pegado a la línea de cal que en el eje central. Su lectura de la jugada, buena capacidad para acompañar el ataque en distintas fases, un buen pie para centrar o pasar y ese cuerpo ancho y duro, de roca maciza, le permiten imponerse en duelos y sumar como un central más si hay que arrimar el hombro. A veces parece que acelere tarde, como si mover su cuerpo costase el doble que en el resto, pero es más apariencia que otra cosa, pues Koundé le ha ganado la partida a Doku o Leao, dos de los mejores velocistas de esta Euro. Y espera Nico Williams.
En lo que llevamos de torneo, Koundé ha sido uno de los más destacados de toda la Eurocopa en su posición. Suma 24 entradas e intercepciones (la segunda mejor cifra del torneo) y un 70% de acierto en las entradas que realiza, además de ser el segundo lateral (9) que más pases ha dado hacia área rival con la pelota en juego. Con 11 pases clave, solo Kadioglu y Kimmich han dado más. Todo ello siendo Francia un equipo temeroso, con sus dos mejores futbolistas jugando lejos de su mejor nivel y envueltos en una rigidez que deja a Jules en un aclarado para el que no está realmente preparado, como si lo suyo fuese el regate y no la contención. Y aún con la escasez ofensiva del resto, Koundé está produciendo a gran escala.
Ante él tendrá un reto distinto a los que se ha enfrentado. Doku, regateador compulsivo, te estruja al recibir porque su hiperactividad tensa al defensor, pero sabes que conceder espacio ante él no es letal, pues su toma de decisiones no es élite. Leao es el jugador, junto a Mbappé, más explosivo del torneo y un torbellino ganando línea de fondo. ¿Nico? El del Athletic Club llega a la cita como el segundo extremo más regateador (14) y demostrándose igualmente decisivo tanto si conquista la línea de fondo como si puede chutar desde la frontal.
La última vez que se enfrentaron fue en el partido de Copa que el Athletic Club le ganó 4-2 al Barça. Este encuentro sirve para tratar de ver dónde ha excedido Koundé desde el lateral y cuáles son las armas que tiene Nico, aunque el contexto varíe, para hacer daño al lateral francés en el que promete ser uno de los duelos más apasionantes de toda la noche.

Nico es más rápido que Koundé, que suele medir bastante bien los perfiles para no desprotegerse ante extremos tan rápidos, y anticipar el posible daño principal. De ahí que el francés, antes de que Nico se de cuenta, ya ha retrocedido para cuidar la profundidad ante un posible pase a su espalda.

Uno de los puntos débiles de Nico, que ha ido puliendo, es su control orientado cuando recibe de espaldas y acosado. En este escenario, la corpulencia de Koundé es un factor ganador, y ya lo hizo vale ante Doku, que es más fuerte que el extremo vasco. Para España, la clave reside en generar situaciones de ventaja real para Nico para que tenga que hacer lo mínimo posible a la hora de encarar, de encontrarse la mesa puesta y solo tener que servirse. El rol de Cucurella, que está siendo clave para que Williams pueda brillar, volverá a ser determinante a la hora de dispersar la atención de Koundé.
Donde Nico encuentra ventaja es ganando línea de fondo, porque por muy bien que cierre Koundé, el extremo siempre encuentra la forma de sacar el centro, sorteando la pierna del rival y bombeando la pelota, como teledirigida hacia la zona más caliente del área. Su explosividad en el primer paso puede hundir, de forma preventiva, al lateral azulgrana, abriendo así un espacio jugoso para poder colarse hacia dentro, como ya hiciese en Copa.


Solo Gakpo (9) ha hecho más centros que Nico (5) entre todos los extremos en esta Eurocopa. Los pone en distintas situaciones, y es tanto amenaza por fuera como por dentro, por lo que Koundé, que ha sido uno de los puntos cruciales para el buen rendimiento defensivo de Francia, deberá recurrir a la constelación de piernas y torsos que Deschamps suele usar para cercenar el poder creativo del rival.
En Koundé, el seleccionador ha encontrado a un jugador capacitado para enfrentar los mejores extremos rivales sin necesidad de una sobreprotección, a la vez que cuando ha compartido perfil con Dembélé le ha servido para darle más espacio y metros. Además ha descubierto a un excelente pasador tanto para progresar como para buscar el último pase. A sus 26 años, Jules está entrando en la madurez temprana de un central, que llega a su Nirvana en la treintena, con la sensación de que la frase que dijo hace dos años no es más que el legado de un jugador que ha aprendido a ser otra cosa.