La prioridad en la Selección (desde el chef a los fisios) es 'salvar al soldado Rodrigo'
El mediocentro, tocado al inicio de la Eurocopa, agobiado por las tarjetas y con 5.201 minutos a cuestas estará hasta el 30 de junio con mimos al ser el pilar que sustenta al equipo.

Aasen (Alemania).- La Selección al completo, desde el cuerpo técnico al psicólogo, pasando por el último de los fisioterapeutas, están volcados en el próximo duelo ante Albania (lunes, en Düsseldorf a las 21:00) en esa filosofía del partido a partido. Pero, inconscientemente, todo el mundo, y por tanto ellos incluidos, ya miran de reojo a los octavos de final que se disputarán el 30 de junio en Colonia ante un tercer clasificado.
Para ese día hay deberes: recuperar a los tocados (Nacho y Ayoze), terminar de pulir a Laporte después de tantos días a un ritmo inferior y estar preparados para mimar a los que caigan del último partido de la fase de grupo con la máxima vigilancia también a los apercibidos de sanción (Carvajal y Le Normand). Pero también, y sobre todo, tener en perfecto estado de revista a Rodrigo Hernández, pilar sobre el que se sustenta este el equipo. Pese a que sabe dosificarse y conoce su cuerpo cada vez mejor, las estadísticas encienden las alarmas.
El mediocentro del Manchester City es, con mucha diferencia, el futbolista del planeta fútbol que ha sido más utilizado esta temporada por sus entrenadores. A estas alturas, y tras empezar en julio su particular curso, el madrileño acumula ya 5.201 minutos. Guardiola lo puso a jugar en 4.327 minutos, y a ellos se suman los 874' con la Selección, entre la fase de clasificación, los amistosos y esta fase final. Para entender la dimensión de su esfuerzo, con ocho competiciones disputadas más los amistosos, basta recordar que el siguiente internacional en el ranking de minutos acumulados es Le Normand con 4.469'. Y que, además, hay internacionales que no llegan ni a los 2.000 minutos como Dani Olmo.
Rodrigo ha disputado 50 partidos esta campaña con su club más 13, por ahora, con España. De esos 63 encuentros, 40 los jugó completos. Sólo fue sustituido 13 veces y al final. Y simplemente se ha perdido, por descanso, sanción o lesión, 11 duelos. En el City, el segundo futbolista que le sigue en desgaste es Foden con 4.435', que son casi nueve partidos menos. Esa exigencia preocupa mucho a De la Fuente. Por eso ante Albania quiere rodar a Zubimendi para que esté preparado por si en algún momento el tercer capitán dice basta o -como se dice ahora- peta en la Eurocopa.
Un plana a su medida
Rodrigo ha rendido a un nivel excepcional en estos dos primeros partidos de la Eurocopa ante Croacia e Italia. Sin embargo, los que mejor le conocen en la concentración de Donaueschingen consideran que aún no ha demostrado su mejor nivel y que están seguros de que irá más. Esa sobrecarga en el gemelo le tuvo preocupado. Ha estado comedido en esos esfuerzos que le hacen ser omnipresente y ha explotado más que nunca su juego posicional aprovechando que Fabián, que está como una moto, es el que más campo ocupa en ese ir y venir de área a área. Pero para poder recuperar la mejor versión del madrileño, habrá que cuidar hasta el mínimo detalle para que respire, suelte piernas y recargue la batería. En eso está volcada toda la expedición.
La buena noticia es que hasta el 30 de junio se le han concedido vacaciones a Rodrigo porque, aunque no estaba en los planes que lo hiciera, no podrá jugar contra Albania por sanción (ya ha visto dos amarillas). De la Fuente suspiraba para haberle restado un buen rato de esfuerzo ante Italia, pero no llegaba la sentencia y el Clásico de Europa llegó a complicarse por momentos. Pero desde el pitido final, se activó la operación 'salvar al soldado Rodrigo'. Descanso en Essen en vez de volver tras el partido al campamento base. Spa, masaje y descanso durante todo el viernes. Y este sábado, algo de estiramientos, activación, movilidad y más tiempo dedicado a la recuperación con un plan individualizado. El chef, Rodrigo Vargas, también le tiene en palmitas. Hoy, debido a su cumpleaños (28), prefirió comer en el Ristorante & Pizzería Hexenweiher -al lado de su hotel- para celebrarlo.
Rodrigo, como el resto de la plantilla, estaré en Düsseldorf el lunes, ciudad a la que mañana por la tarde se desplazará la Selección. Primero por carretera hasta Stuttgart y luego en avión privado. Pero verá el partido desde la grada. Aunque podría haberse quedado en la Selva Negra y ahorrarse el viaje, el propio jugador ni ha dudado variar su hoja de ruta, por respeto al vestuario, de estar junto a sus compañeros y alentarles por mucho que ya esté la clasificación en el bolsillo. Este domingo y lunes, en el gimnasio del Lindner Hotel Düsseldorf Seestern, aprovechará para seguir con su particular tabla de tareas para engrasar la maquinaria. España necesita a Rodrigo y todos los cuidados son pocos para protegerle.